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Socialismo científico

Qué es el socialismo científico


Cuál es su objeto de estudio

El lugar y el papel del socialismo científico


Las fuentes del socialismo científico

Thomas Moro, Tomás Campanella, Gerardo Winstanley, Jean Meslier, Morelly, Gabriel Mably, Graco Babeuf

Henri Saint-Simon, Charles Fourier, Robert Owen

En Rusia

Las premisas sociales

Marx y Engels


 

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El socialismo ( o comunismo) científico, es una parte integrante del marxismo, que completa junto a la filosofía y la economía política, un todo integral del método de estudio de la sociedad y de los procesos de su desarrollo y transformación. Es una ciencia social que "continúa" lo que con la filosofía comienza en términos generales; con la economía se estudia en términos particulares, el socialismo científico trata en forma más específica. La filosofía nos dice, por ejemplo, que la acumulación de cambios cuantitativos generan cambios cualitativos; la economía nos dice que los adelantos científico-técnicos aceleran e incrementan la productividad (y sus consecuencias); el socialismo científico nos ayuda a comprender el reflejo socio-político de este fenómeno. Las consecuencias sociales que se expresan en las clases y grupos sociales y la expresión política de estos cambios, que pueden tener una explicación desde la perspectiva filosófica o económica, pero no explican las consecuencias en la dinámica social o en la lucha política.

"Los nuevos hechos obligaron a someter toda la historia anterior a nuevas investigaciones, entonces se vio que, con excepción del estado primitivo, toda la historia anterior había sido la historia de las luchas de clases, y que estas clases sociales pugnantes entre sí eran en todas las épocas fruto de las relaciones de producción y de cambio, es decir, de las relaciones económicas de su época: que la estructura económica de la sociedad en cada época de la historia constituye, por tanto, la base real cuyas propiedades explican en última instancia, toda la superestructura integrada por las instituciones jurídicas y políticas, así como por la ideología religiosa, filosófica, etc., de cada período histórico. Hegel había liberado a la concepción de la historia de la metafísica, la había hecho dialéctica; pero su interpretación de la historia era esencialmente idealista. Ahora, el idealismo quedaba desahuciado de su último reducto, de la concepción de la historia, sustituyéndolo una concepción materialista de la historia, con lo que se abría el camino para explicar la conciencia del hombre por su existencia, y no ésta por su conciencia, que hasta entonces era lo tradicional.

De este modo el socialismo no aparecía ya como el descubrimiento casual de tal o cual intelecto de genio, sino como el producto necesario de la lucha entre dos clases formadas históricamente: el proletariado y la burguesía. Su misión ya no era elaborar un sistema lo más perfecto posible de sociedad, sino investigar el proceso histórico económico del que forzosamente tenían que brotar estas clases y su conflicto, descubriendo los medios para la solución de éste en la situación económica así creada."     F. ENGELS: DEL SOCIALISMO UTÓPICO AL SOCIALISMO CIENTÍFICO

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El objeto de estudio del socialismo científico, son las regularidades de la transformación social; las que pueden ser generalidades y tener carácter de ley o particularidades y especificidades de determinados procesos. Por ejemplo, el papel dirigente de la clase obrera en la revolución socialista, es una generalidad; pero en el caso específico de la revolución cubana, no se cumplió en su totalidad o desde su inicio; sin embargo, la unidad obrero-campesina se realizó, aunque con sus propias particularidades; el papel de los intelectuales, también tuvo una relevancia distinta a la que teóricamente o de manera ideal, debería ser.

Cuáles son las causas de esas particularidades?...Es precisamente el objeto de estudio del socialismo científico.

Es importante distinguir entre "regularidades" y leyes.  Las leyes son relaciones que necesariamente deberán cumplirse en condiciones determinadas, mientras las regularidades se refiere mas bien  a los aspectos necesariamente involucrados en los procesos de acción-reacción en los fenómenos sociales y políticos en el procesos de desarrollo social; aspectos que involucran dinámica de la unidad y lucha de los distintos elementos que conforman una sociedad dada. En particular, la lucha por la transformación de la sociedad capitalista en socialista, como primera etapa de la construcción de la sociedad comunista.

" El socialismo científico es la ciencia acerca de la lucha de clases y la revolución socialista, sobre las regularidades socio-políticas de la construcción socialista y comunista, acerca del proceso revolucionario mundial en su conjunto"

" III.- Revolución proletaria, solución de las contradicciones: el proletariado toma el poder político, y, por medio de él, convierte en propiedad pública los medios sociales de producción, que se le escapan de las manos a la burguesía. Con este acto, redime los medios de producción de la condición de capital que hasta allí tenían y da a su carácter social plena libertad para imponerse. A partir de ahora es ya posible una producción social con arreglo a un plan trazado de antemano. El desarrollo de la producción convierte en un anacronismo la subsistencia de diversas clases sociales. A medida que desaparece la anarquía de la producción social languidece también la autoridad política del Estado. Los hombres, dueños por fin de su propia existencia social, se convierten en dueños de la naturaleza, en dueños de sí mismos, en hombres libres.

La realización de este acto que redimirá al mundo es la misión histórica del proletariado moderno. Y el socialismo científico, expresión teórica del movimiento proletario, es el llamado a investigar las condiciones históricas y, con ello, la naturaleza misma de este acto, infundiendo de este modo a la clase llamada a hacer esta revolución, a la clase hoy oprimida, la conciencia de las condiciones y de la naturaleza de su propia acción."  F. ENGELS: DEL SOCIALISMO UTÓPICO AL SOCIALISMO CIENTÍFICO

 

 

 

 

El papel y lugar del socialismo (comunismo) científico, desde el punto de vista histórico, está determinado por la continuidad del desarrollo del conocimiento sobre las fuentes y las formas de las luchas sociales. El socialismo científico es la culminación de toda la teoría y la práctica revolucionaria y progresista acumulada desde la antigüedad y que en el período pre-marxista habían desarrollado, particularmente, los llamados socialistas utópicos, al calor de las revueltas revolucionarias en Francia, Alemania, Inglaterra y otros lugares. Fourier, Saint Simon, Owen, y muchos otros, interpretaron sus ideales de justicia social de acuerdo a la realidad que le correspondió vivir y con las limitaciones de esa misma realidad; siendo el hombre un producto biológico de la naturaleza, moldeado por la sociedad a través de las impresiones que la práctica individual y concreta le aportan, la concepción de la ideas no pueden "adelantarse" o retrasarse mucho con respecto a las condiciones de su propia existencia. Por otro lado, las ideas y concepciones responden a las necesidades propias del desarrollo social en el terreno ideológico. De ahí que, las ideas del socialismo utópico no podían ir más allá en esa época ni dependían de la genialidad o no de ciertas personas; sino que, esa genialidad está determinada por las necesidades y exigencias de la época y las condiciones de existencia de aquellos pensadores, además de poseer las condiciones necesarias, objetivas y subjetivas, para hacer realidad esa necesidad histórica.

Los socialistas pre-marxistas aportaron de manera intuitiva a un esbozo de sociedad ideal y de manera práctica a refrendar o refutar sus propias ideas. No podían ver acertadamente el proceso de transformación revolucionaria de la sociedad ya que, por una parte, el capitalismo no había desarrollado plenamente sus características y, por otro lado, no se contaba con el conocimiento acabado de los fundamentos económicos y sociales de la sociedad que vendría a desarrollar el marxismo.

El lugar dentro de la teoría marxista está determinado por la práctica revolucionaria, es decir, se ocupa de los aspectos de la acción revolucionaria. La economía explica la necesidad del transito del capitalismo al socialismo; el socialismo científico explica cómo puede ello ocurrir, que elementos intervienen, que aspectos se transforman y cómo. La filosofía explica la unidad y lucha de contrarios; el socialismo científico explica quienes son los contrarios, como se desarrollan, como se enfrentan y como se resuelven las contradicciones, etc.

Su papel es ser la herramienta teórica de análisis de la situación socio-política concreta y la elaboración de la estrategia y táctica de lucha revolucionaria para la transformación social.

"Las leyes de su propia actividad social, que hasta ahora se alzaban frente al hombre como leyes naturales, como poderes extraños que lo sometían a su imperio, son aplicadas ahora por él con pleno conocimiento de causa y, por tanto, sometidas a su poderío. La propia existencia social del hombre, que hasta aquí se le enfrentaba como algo impuesto por la naturaleza y la historia, es a partir de ahora obra libre suya. Los poderes objetivos y extraños que hasta ahora venían imperando en la historia se colocan bajo el control del hombre mismo. Sólo desde entonces, éste comienza a trazarse su historia con plena conciencia de lo que hace. Y, sólo desde entonces, las causas sociales puestas en acción por él, comienzan a producir predominantemente y cada vez en mayor medida los efectos apetecidos. Es el salto de la humanidad del reino de la necesidad al reino de la libertad."F. Engels, Del socialismo utópico al socialismo científico.

En suma, el socialismo científico se ocupa del estudio de las leyes y particularidades de la lucha política y social de la transformación del capitalismo en socialismo, como primera etapa de la sociedad comunista; es decir, de la lucha por el poder político, de la lucha social y de las tareas de la construcción socialista.

Es una acción que se enfrenta a nivel de sistema socio-político y se expresa a nivel internacional (global) y a nivel nacional, y se manifiesta siempre de manera concreta; no es una "receta" para la acción, sino, una herramienta para la interpretación y análisis de la situación concreta de que se trate. Mariátegui expresa que la construcción del socialismo en indo América  ""No será ni calco ni copia, sino creación heroica"; en ese mismo sentido se han manifestado otros como Ernesto "Che" Guevara, Fidel Castro, etc.

El conocimiento que aporta provee a los revolucionarios de las herramientas necesarias para elaborar la estrategia y táctica revolucionaria de la situación política y social concreta, que es siempre nueva, cambiante, y aunque tienen aspectos similares y hasta iguales, siempre son únicas y distintas una de otra;  y en ello reside su carácter creador y en permanente desarrollo.

Se ocupa de estudiar la actividad consciente de las masas y en ello también reside su complejidad y es terreno fértil para las distintas interpretaciones de la realidad socio-política y el surgimiento de tendencias distintas (revisionistas, reformistas, pseudo revolucionarias, etc.); y oportunidad para que los enemigos del progreso utilicen las brechas débiles e introduzcan "cuñas" ideológicas para debilitar la acción revolucionaria.

 

Las fuentes del socialismo científico, las más cercanas, se encuentran en los socialistas utópicos del período pre-marxista del siglo XIX; aunque ya desde el esclavismo se planteaban ideas sobre la sociedad "Ideal" o de justicia, particularmente, durante los siglos XVI al XVIII de la época feudal (período de formación del capitalismo en la condiciones de la explotación que imponía la acumulación originaria del capital). No fue hasta el siglo XIX, cuando el capitalismo había desarrollado sus rasgos esenciales,  que las teorías de los socialistas utópicos vislumbran intuitivamente, algunos rasgos de la futura sociedad socialista; como reacción a la explotación de las grandes masas de la ciudad y el campo, cuando las jornadas de trabajo eran entre 12 y 16 horas diarias, en condiciones de miseria y desprotección social, tanto para hombres, como para mujeres y niños (ver: Marx, El  Capital,Cap. XXIV La llamada acumulación originaria; Engel, La situación de la clase obrera en Inglaterra)

 

Thomas Moro (1478-1535), humanista y parlamentario inglés en la corte de Enrique VIII. Sus observaciones de la sociedad y sus miserias, lo lleva a publicar en 1516 la obra "Del estado ideal de una república en la nueva isla de Utopía"(descargar pdf), en que concibe una organización de una sociedad ideal, de allí surge el apelativo de socialistas utópicas a las teorías del siglo XIX.

En la Utopía de Moro, plantea por primera vez la organización de la producción sobre la base de la propiedad social y condena la propiedad privada: "Si cada uno sobre determinados fundamentos legales trata de apropiarse de todo lo que puede, entonces, cualquiera que sea la abundancia de bienes, todo ello tocará a unos pocos" y afirmaba que la prosperidad de los asuntos humanos era posible "solo con la destrucción total de la propiedad privada". Contempla el trabajo y la familia como pilar de la sociedad, la unidad del trabajo artesano y agrícola, la jornada de trabajo de 6 horas y el acceso a la ciencia y el arte, la distribución centralizada y la retribución del trabajo con arreglo a las necesidades, "Ya que, en primer lugar, todo existe en abundancia, suficiente, y en segundo lugar, no puede haber ningún temor de que alguien desee consumir más de lo necesario. ¿Para qué suponer que pedirá en demasía aquel que está seguro que nunca le faltará nada?"

 
 Fragmento: Tomas Moro un hombre de todos los tiempos

Thomas Moro concibe la sociedad desde las limitaciones de la época ("Cada uno se satisface y generalmente para dos años"), por lo que "resuelve" el problema productivo con la incorporación de un pequeño número de esclavos provenientes de prisioneros de guerra, delincuentes, condenados a muerte comprados a EE.UU.. La dirección de la Utopía está a cargo de un príncipe electo y con poderes ilimitados y sólo los padres de familia tienen derecho a voto.

Moro fue ejecutado por negarse a prestar juramento al rey.

 

Tomás Campanella (1568-1639), pensador italiano, fue una apasionado propagandista de las ideas del humanismo y la justicia social. Por preparar una conspiración contra la opresión española, fue encarcelado durante 27 años; desde su prisión escribió la novela "La ciudad del sol" (descargar pdf), en 1602, relato de un cierto viajero genovés que vio en un lejano país un sistema social nuevo. La organización es similar a la de Utopía, pero Campanella hace énfasis en el consumo. Lo producido va a los depósitos sociales que abastecen a cada uno de los medios de subsistencia. Se vigila que nadie reciba más de lo necesario y que el trabajo se corresponda con el bienestar social; la jornada de trabajo es de 4 horas, el tiempo restante se utiliza en "el desarrollo de las capacidades intelectuales y corporales", el trabajo agrícola es obligatorio para todos. El gobierno está en manos de un grupo de sabios y el gobernador principal domina la suma de los conocimientos teóricos y prácticos. De esta forma Campanella expresa el carácter científico de la dirección social.

Durante los siglos XVII y XVIII, el socialismo utópico se desarrolló influido por amplios movimientos sociales, mientras maduraban las revoluciones burguesas en Europa. Se incorporaban a la acción social los campesinos y los plebeyos de las ciudades, precursores del proletariado. La influencia de esa nueva realidad se vio reflejada en las ideas de los utópicos de esa época.

 

Gerardo Winstanley (1609-1652), inglés, dirigente de la extrema izquierda en la revolución burguesa en Inglaterra. Su principal obra "La ley de la libertad" (1952) (ver internet), está impregnada de comunismo igualitarista. Las ideas de Winstanley son similares a las de sus predecesores e innova en la creación de talleres sociales modelo y fundamentalmente, e influido por su práctica social, en que intenta incorporar demandas concretas en las luchas sociales, transitando de lo abstracto a lo real, y que aspira a conseguir mediante actos legislativos del gobierno burgués.

"Cuando esta ley universal de la equidad se alce en cada hombre y en cada mujer, entonces nadie reclamará nada a ninguna criatura y nunca dirá: esto es mío y esto es tuyo. (...) Todos cuidadosamente se aplicarán a hacer aquellas cosas necesarias y todos se ayudarán entre sí. No habrá señores sobre los demás sino que cada uno será señor de sí mismo, sujeto a ley de la rectitud, razón y equidad, que debe moderar y gobernar en él, pues es el Señor."

 

Jean Meslier (1664-1729), sacerdote rural francés, realizó una crítica apasionada a los órdenes feudal y capitalistas y a la religión. complementa la ideas anteriores con la conclusión de que la vía hacia la nueva sociedad se encuentra en la lucha de las masas populares. Su obra "Testamento" plantea la propiedad colectiva y la necesidad de unidad y la lucha revolucionaria; llama a los campesinos a tomar las armas. (Descargar obra: "Crítica de la religión y el Estado")

"¡ Únanse pues, pueblos! -escribía Meslier-Ayúdense mutuamente: aquí se trata de algo que es igualmente importante para todos los pueblos. A ustedes los pierde el hecho de que luchan uno contra otro en lugar de pelear en las mismas filas por una causa común...Todo depende del pueblo, todo se apoya en él; basta que ustedes lo deseen y la tiranía caerá..."

 

Morelly, pensador utópico francés, escribió en 1775 la obra "Código de la naturaleza" ("Código de la naturaleza o el verdadero espíritu de sus leyes"), defendió la propiedad colectiva y acusó a la propiedad privada de corroer la naturaleza del hombre. Proclamó el derecho al trabajo y formuló por primera vez el principio de trabajar según las capacidades.

 

Gabriel Mably (1709-1785), en vísperas de la revolución burguesa francesa se manifestó contra la tiranía de los ricos, contra la desigualdad de fortuna y propagó los ideales de la organización comunista de la sociedad, en sus obras "Dudas presentadas  a los filósofos-economistas respecto al orden natural y necesario de las sociedades políticas" en 1768 y "Sobre la legislación, o principios de las leyes" en 1776, entre otras.

Planteó la igualdad natural de los hombres:

"La naturaleza -decía- creó a todos los hombres iguales. Ella les dio iguales órganos y necesidades, el mismo raciocinio."..."¿Acaso los bienes que ella produjo en la tierra no pertenecen a todos en común? ¿Acaso ella dio a alguien una parcela especial de tierra? ¿Acaso ella colocó mojones en los campos? De las respuestas a estas preguntas se deduce que no fue ella la que creó a los ricos y a los pobres".

Para acercar la humanidad a la perdida "edad de oro", Mably proponía la promulgación de leyes justas, equiparar la propiedad entre todos los miembros de la sociedad.

La revolución francesa (burguesa), evidenció las limitaciones de las propuestas y aportó algunas enseñanzas que fueron recogidas por otros luchadores sociales, que tuvieron posturas más radicales y revelaron la necesidad de una revolución popular y una dictadura revolucionaria.

"Hoy sabemos que aquel Reino de la Razón no era nada más que el Reino de la Burguesía idealizado, que la justicia eterna encontró su realización en los tribunales de la burguesía, que la igualdad desembocó en la igualdad burguesa ante la ley, que como uno de los derechos del hombre más esenciales se proclamó la propiedad burguesa y que el Estado de la Razón, el contrato social roussoniano, tomó vida, y sólo pudo cobrarla, como república burguesa democrática. Los grandes pensadores del siglo XVIII, exactamente igual que todos sus predecesores, no pudieron rebasar los límites que les había puesto su propia época."F. Engels: La revolución de la ciencia de Eugenio Düring (Anti-Düring)"-1878 (Introducción)



Graco Babeuf (1760-1797), fue quien expuso las conclusiones más radicales que expresaban las aspiraciones del naciente proletariado francés; afirmaba que la revolución burguesa era la precursora de una revolución más grandiosa y definitiva. afirmaba que los trabajadores debían tomar el poder y establecer una dictadura revolucionaria mediante la cual obtener la igualdad real. decía que no debían haber ricos ni pobres, que nadie debía apropiarse de los bienes de otro y que el trabajo debía convertirse en obligación de todos los miembros de la sociedad.

Babeuf transitó desde la idea utópica de un mundo ajeno a la realidad social contingente, transformando los proyectos ideales en documentos programáticos de acción revolucionara.

Posterior a las revoluciones burguesas en Francia e Inglaterra, el capitalismo aceleró su desarrollo, contribuyendo al desarrollo de las fuerzas productivas y con ello, del proletariado y la polarización de la riqueza y la pobreza, y el consecuente incremento de las contradicciones. Aún con un proletariado poco desarrollado, en la Europa del siglo XIX, surgieron ideas socialistas precursoras del marxismo.

 

Henri Saint-Simon (1760-1825), pensador francés, sometió a aguda crítica el sistema impuesto por la burguesía, pronosticando su inevitable muerte y su sustitución por un orden nuevo, más justo. "La edad de oro" -escribía- que la ciega tradición remitió hasta ahora al pasado, se encuentra delante de nosotros".

Autor de obras como La industria, El sistema (1823) y El Nuevo Cristianismo (1825) se le considera el iniciador de la sociología.

Sin embargo Saint-Simon depositaba sus esperanzas no en la "razón" y abogada por la armonía en los vínculos sociales y confiaba en que el intelecto como motor del desarrollo. No comprendía el papel de la lucha de clases en el desarrollo social.

Saint-Simon fue el primero en expresar el pensamiento acerca de la posibilidad de un sistema social, donde cada uno trabaja según sus capacidades y recibe con arreglo a su trabajo. También expuso la idea de la transformación del estado, de un instrumento de dirección (control) de los hombres en uno de organización de la producción, de "dirección de las cosas".

 

Charles Fourier (1772-1837),pensador francés criticó el sistema social burgués; "si no se crea una organización nueva de la sociedad -decía-, trae no felicidad, sino desgracia para los trabajadores. Una peculiaridad inherente a las civilizaciones burguesas -escribió- consiste en producir en desorden. La riqueza crece pero no hay una familiarización del productor con la riqueza creciente".

Además de las críticas al sistema burgués, Fourier aporta ideas positivas, como que el trabajo, considerado una maldición, podía transformarse en una deleite para los hombres; resaltando el derecho al trabajo, sin el cual no tienen valor los demás derechos. Plantea la emulación laboral, el carácter creador del proceso del trabajo, de modo que, no debía el hombre estar condenado a efectuar siempre el mismo trabajo, sino variar según sus inclinaciones y capacidades.

Concibe la organización del trabajo por medio de asociaciones que llamó falanges y de ellas se derivaban las organizaciones sociales llamadas falansterios, en donde coincidían las viviendas, los servicios, etc., el trabajo fundamental era agrícola.

La limitación que le impuso la historia se manifiesta en la falta de comprensión de las leyes del capitalismo como causa de las miserias que pretendía erradicar, por ello, mantiene la propiedad privada, las diferencias entre ricos y pobres, capitalistas y obreros.

"Lo que en Saint-Simon es una amplitud genial de conceptos que le permite contener ya, en germen, casi todas las ideas no estrictamente económicas de los socialistas posteriores, en Fourier es la crítica ingeniosa auténticamente francesa, pero no por ello menos profunda, de las condiciones sociales existentes. Fourier coge por la palabra a la burguesía, a sus encendidos profetas de antes y a sus interesados aduladores de después de la revolución. Pone al desnudo despiadadamente la miseria material y moral del mundo burgués, y la compara con las promesas fascinadoras de los viejos ilustradores, con su imagen de una sociedad en la que sólo reinaría la razón, de una civilización que haría felices a todos los hombres y de una ilimitada perfectibilidad humana. Desenmascara las brillantes frases de los ideólogos burgueses de la época, demuestra cómo a esas frases altisonantes responde, por todas partes, la más mísera de las realidades y vuelca sobre este ruidoso fiasco de la fraseología su sátira mordaz. Fourier no es sólo un crítico; su espíritu siempre jovial hace de él un satírico, uno de los más grandes satíricos de todos los tiempos. La especulación criminal desatada con el reflujo de la ola revolucionaria y el espíritu mezquino del comercio francés en aquellos años, aparecen pintados en sus obras con trazo magistral y deleitoso. Pero todavía es más magistral en él la crítica de la forma burguesa de las relaciones entre los sexos y de la posición de la mujer en la sociedad burguesa. El es el primero que proclama que el grado de emancipación de la mujer en una sociedad es la medida de la emancipación general. Sin embargo, donde más descuella Fourier es en su modo de concebir la historia de la sociedad. Fourier divide toda la historia anterior en cuatro fases o etapas de desarrollo: el salvajismo, el patriarcado, la barbarie y la civilización, fase esta última que coincide con lo que llamamos hoy sociedad burguesa, es decir, con el régimen social implantado desde el siglo XVI, y demuestra que el

«orden civilizado eleva a una forma compleja, ambigua, equívoca e hipócrita todos aquellos vicios que la barbarie practicaba en medio de la mayor sencillez».

Para él, la civilización se mueve en un «círculo vicioso», en un ciclo de contradicciones, que está reproduciendo constantemente sin acertar a superarlas, consiguiendo de continuo lo contrario precisamente de lo que quiere o pretexta querer conseguir. Y así nos encontramos, por ejemplo, con que

«en la civilización la pobreza brota de la misma abundancia».

Como se ve, Fourier maneja la dialéctica con la misma maestría que su contemporáneo Hegel. Frente a los que se llenan la boca hablando de la ilimitada capacidad humana de perfección, pone de relieve, con igual dialéctica, que toda fase histórica tiene su vertiente ascensional, mas también su ladera descendente, y proyecta esta concepción sobre el futuro de toda la humanidad. Y así como Kant introduce en la ciencia de la naturaleza la idea del acabamiento futuro de la Tierra, Fourier introduce en su estudio de la historia la idea del acabamiento futuro de la humanidad." F. Engels: Del socialismo utópico al socialismo científico"

 

Robert Owen (1771-1858), socialista utópico inglés, jugó un gran papel en la educación de la clase obrera en Inglaterra del la primera mitad del siglo XIX que era el país de mayor desarrollo industrial en esa época. Owen, al contrario de muchos, veía en las máquinas algo positivo. Identificaba en la propiedad privada el obstáculo principal de la transformación la sociedad y vinculaba su eliminación con el progreso intelectual y moral de la humanidad. Confiaba en el triunfo inevitable de un nuevo sistema social, pero al igual que Saint.Simon y Fourier, suponía que ocurriría sin lucha de clases.

Expuso su proyecto al parlamento inglés y a la reina Victoria y otros monarcas; y realizó un proyecto de comunidad laboral en New Lanark donde probó la viabilidad de sus ideas, pero fracasó por las limitaciones del mismo y de la época.

"Más tarde, vinieron los tres grandes utopistas: Saint-Simon, en quien la tendencia burguesa sigue afirmándose todavía, hasta cierto punto, junto a la tendencia proletaria; Fourier y Owen, quien, en el país donde la producción capitalista estaba más desarrollada y bajo la impresión de los antagonismos engendrados por ella, expuso en forma sistemática una serie de medidas encaminadas a abolir las diferencias de clase, en relación directa con el materialismo francés.

Rasgo común a los tres es el no actuar como representantes de los intereses del proletariado, que entretanto había surgido como un producto de la propia historia. Al igual que los ilustradores franceses, no se proponen emancipar primeramente a una clase determinada, sino, de golpe, a toda la humanidad. Y lo mismo que ellos, pretenden instaurar el reino de la razón y de la justicia eterna. Pero entre su reino y el de los ilustradores franceses media un abismo. También el mundo burgués, instaurado según los principios de éstos, es irracional e injusto y merece, por tanto, ser arrinconado entre los trastos inservibles, ni más ni menos que el feudalismo y las formas sociales que le precedieron." F. Engels: Ibid

Los tres últimos utopistas, Saint.Simon, Fourier y Owen, son quienes mejor expresan esas ideas, pero al igual que los demás, las limitaciones de la época que les engendró, no les permitió ver con claridad las verdaderas causas de la situación social que combatían, concebir la lucha de clases o el papel del proletariado como clase fundamental en la transformación social, etc. Marx y Engels expresan en "El manifiesto comunista" los siguiente:

"Los verdaderos sistemas socialistas y comunistas, los sistemas de Saint-Simon, de Fourier, de Owen, etc., brotan en la primera fase embrionaria de las luchas entre el proletariado y la burguesía, tal como más arriba la dejamos esbozada. (V. el capítulo “Burgueses y proletarios”).

Cierto es que los autores de estos sistemas penetran ya en el antagonismo de las clases y en la acción de los elementos disolventes que germinan en el seno de la propia sociedad gobernante. Pero no aciertan todavía a ver en el proletariado una acción histórica independiente, un movimiento político propio y peculiar.

Y como el antagonismo de clase se desarrolla siempre a la par con la industria, se encuentran con que les faltan las condiciones materiales para la emancipación del proletariado, y es en vano que se debatan por crearlas mediante una ciencia social y a fuerza de leyes sociales. Esos autores pretenden suplantar la acción social por su acción personal especulativa, las condiciones históricas que han de determinar la emancipación proletaria por condiciones fantásticas que ellos mismos se forjan, la gradual organización del proletariado como clase por una organización de la sociedad inventada a su antojo. Para ellos, el curso universal de la historia que ha de venir se cifra en la propaganda y práctica ejecución de sus planes sociales.

Es cierto que en esos planes tienen la conciencia de defender primordialmente los intereses de la clase trabajadora, pero sólo porque la consideran la clase más sufrida. Es la única función en que existe para ellos el proletariado.

La forma embrionaria que todavía presenta la lucha de clases y las condiciones en que se desarrolla la vida de estos autores hace que se consideren ajenos a esa lucha de clases y como situados en un plano muy superior. Aspiran a mejorar las condiciones de vida de todos los individuos de la sociedad, incluso los mejor acomodados. De aquí que no cesen de apelar a la sociedad entera sin distinción, cuando no se dirigen con preferencia a la propia clase gobernante. Abrigan la seguridad de que basta conocer su sistema para acatarlo como el plan más perfecto para la mejor de las sociedades posibles.

Por eso, rechazan todo lo que sea acción política, y muy principalmente la revolucionaria; quieren realizar sus aspiraciones por la vía pacífica e intentan abrir paso al nuevo evangelio social predicando con el ejemplo, por medio de pequeños experimentos que, naturalmente, les fallan siempre.

Estas descripciones fantásticas de la sociedad del mañana brotan en una época en que el proletariado no ha alcanzado aún la madurez, en que, por tanto, se forja todavía una serie de ideas fantásticas acerca de su destino y posición, dejándose llevar por los primeros impulsos, puramente intuitivos, de transformar radicalmente la sociedad.

Y, sin embargo, en estas obras socialistas y comunistas hay ya un principio de crítica, puesto que atacan las bases todas de la sociedad existente. Por eso, han contribuido notablemente a ilustrar la conciencia de la clase trabajadora. Mas, fuera de esto, sus doctrinas de carácter positivo acerca de la sociedad futura, las que predican, por ejemplo, que en ella se borrarán las diferencias entre la ciudad y el campo o las que proclaman la abolición de la familia, de la propiedad privada, del trabajo asalariado, el triunfo de la armonía social, la transformación del Estado en un simple organismo administrativo de la producción.... giran todas en torno a la desaparición de la lucha de clases, de esa lucha de clases que empieza a dibujarse y que ellos apenas si conocen en su primera e informe vaguedad. Por eso, todas sus doctrinas y aspiraciones tienen un carácter puramente utópico. "

 

 

 
 

 

 

 

  

 

En Rusia a fines del siglo XVIII se manifiesta contra el régimen feudal y por la república, Radishev (1749-1802)  en su obra Viaje de San Petersburgo  a Moscú, argumenta la revolución campesina. Posteriormente, a principios del siglo XIX previo al período revolucionario, Belinski, Herzen, Chernishevki y Dobroliubov, expresan las ideas socialistas utópicas en las condiciones de la Rusia campesina y feudal.

 

El lugar histórico del socialismo utópico está determinado por la agudización de las contradicciones sociales que acompañan al surgimiento del capitalismo y los nuevos actores sociales, la burguesía dominante y el proletariado naciente. Su papel es el de ser precursor y fuente de la ideología de la nueva clase revolucionaria que surge, de las utopías se nutre el desarrollo científico de las teorías revolucionarias que serán la expresión del progreso en las manos de la clase revolucionaria, el proletariado, que es la portadora de una nueva sociedad; vencidas las limitaciones que el propio desarrollo de la época habían impuesto a las generación de socialistas utópicos, que si bien hoy pueden parecernos ingenuos, en el tiempo que les correspondió luchar, fueron la genuina expresión de la genialidad posible de su tiempo.

 

Las premisas sociales del surgimiento del socialismo científico fueron el desarrollo del modo capitalista de producción, la agudización de las contradicciones de clase de la sociedad burguesa, el rápido crecimiento del proletariado y su aparición en la lucha histórica.

El modo capitalista de producción se desarrollo merced a los adelantos científicos y técnicos que se pusieron al servicio de la manufactura en manos de un grupo social que surge desde la edad media, los artesanos. Ello posibilitó la organización de talleres que concentraron un número creciente de trabajadores que trabajaban bajo la autoridad de un maestro (Burgués), lo que permitió un rápido acrecentamiento y concentración de capital en esta clase nueva que dio origen a la industria moderna, por un lado, y por otro a la concentración del trabajo asalariado y consecuentemente, una masa de trabajadores sin otra propiedad que su fuerza de trabajo, los proletarios. Las condiciones de trabajo fueron tornándose cada vez más miserables, espoleados los productores, por el apetito de ganancia y la competencia creciente. Una descripción de las condiciones de trabajo a principio del siglo XIX, lo realiza F. Engels en 1845 en su obra "La situación de la clase obrera en Inglaterra".

A comienzo del siglo XIX, una ola de movimientos revolucionarios se extiende por Europa donde el proletariado por primera vez se expresa como fuerza de clase. Algunos de esos movimientos fueron el alzamientos de los obreros de Lyon, Francia en 1834; la sublevación de los tejedores de Silesia en Alemania, en 1844; el movimiento cartista a fines de la década del 30 y principio del 40 en Inglaterra.

   "Así pues, la clase media industrial y comercial no había conseguido aún arrojar por completo del poder político a la aristocracia terrateniente, cuando se presentó en escena el nuevo rival: la clase obrera. La reacción que se produjo después del movimiento cartista y las revoluciones continentales, unida a la expansión sin precedentes de la industria inglesa desde 1848 a 1866 (expansión que suele atribuirse sólo al librecambio, pero que se debió en mucha mayor parte a la extensión gigantesca de los ferrocarriles, los transatlánticos y los medios de comunicación en general) volvió a poner a los obreros bajo la dependencia de los liberales, cuya ala radical formaban, como en los tiempos anteriores al cartismo. Pero, poco a poco, las exigencias obreras en cuanto al sufragio universal fueron haciéndose irresistibles."(F. Engels: Del socialismo utópico al socialismo científico")

 

Lenin sobre esos hechos y aludiendo al desarrollo desigual de las contradicciones dentro del capitalismo, señala en su obra de 1919, "La tercera Internacional y su lugar en la historia"

"Cuando Francia llevó a cabo su gran revolución burguesa, despertando a todo el continente europeo a una vida histórica nueva, Inglaterra, aunque estaba mucho más desarrollada que Francia en el sentido capitalista, se puso a la cabeza de la coalición contrarrevolucionaria. Pero el movimiento obrero inglés de aquella época anticipó ya, genialmente, muchos de los aspectos del futuro marxismo.

Cuando Inglaterra dio al mundo el primer movimiento proletario y revolucionario, movimiento amplio, verdaderamente de masas y políticamente formado, el cartismo, en el continente europeo se desarrollaban revoluciones burguesas, en su mayoría débiles, mientras que en Francia estalló la primera gran guerra civil entre el proletariado y la burguesía. La burguesía derrotó a los diversos destacamentos nacionales del proletariado por separado y de manera distinta en los diferentes países. "

 

Marx y Engels participaron o fueron parte de estos movimientos de su época y se dieron a la tarea de estudiar el nuevo fenómeno social que existía y se desarrollaba; ambos fueron discípulos de Hegel, el filósofo idealista alemán y participaron del movimiento de los jóvenes hegelianos. Marx en su primera etapa, cuando aún daba sus primeros pasos en la filosofía en la universidad de Berlín (1836), donde su padre Heindrich le había enviado a continuar sus estudios de jurisprudencia y economía que había iniciado el año anterior en Bonn y ya enamorado de su futura compañera de vida, Jenny von Westphalen, a quien le dedicó numerosos poemas ( sus primeras obras), al igual que a su padre; pudo conocer a numerosos autores y estudiar sus obras. Ruge, Strauss, Max Stirner , Bruno Bauer, entre otros fueron sus amigos durante los tres años que participó de "los jóvenes hegelianos" en Berlín, ex-discípulos de Hegel y críticos del mismo y de su apoyo al Estado.

 
Reseña de la Vida de Marx y Engels (27:18mn)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

"Las dificultades con que tropezaba la difusión clandestina de la revista en Alemania y las discrepancias surgidas entre Marx y Ruge hicieron que se suspendiera su publicación. En los artículos de Marx en los Anales vemos ya al revolucionario que proclama la necesidad de una "crítica implacable de todo lo existente", y, en particular, de una "crítica de las armas" que apele a las masas y al proletariado." Lenin: CARLOS MARX

 

 

 

 

 

 

A consecuencia de la publicación de varios folletos críticos, debió salir al exilio y determinó ir a Francia donde Ruge planeaba lanzar una publicación, El Deutsch-Französische Jahrbücher  (Anales Franco-alemán). El más joven de sus colaboradores era Friedrich Engels, quien posteriormente se convertiría en su amigo y compañero hasta sus últimos días. En 1845 escribirían su primera obra conjunta conocida como "La sagrada familia". Finalmente, luego de una temporada obligada en Bélgica, se radicó en Londres, Inglaterra, donde con su amigo Engels realizarían la mayor parte de su labor, que contribuiría a dotar a la clase proletaria de la ideología y las armas teóricas para enfrentar las luchas por su emancipación social, que en definitiva es lo que constituye el socialismo o comunismo científico. La teoría del valor de A. Smith y D. Ricardo, pondrían al descubierto la fuente del valor de las mercancías y Marx develó lo que llamó plusvalía o parte del valor de las mercancías que corresponde al trabajo no remunerado del trabajador y apropiada por el capitalista por el solo hecho de ser propietario de los medios de producción, es decir, en virtud de la existencia de la propiedad privada, que a su vez, es la causa de la división de clases de la sociedad. Las experiencias revolucionarias aportaron a desarrollar el concepto de lucha de clases y comprender más detalladamente el papel del Estado, así como la necesidad de la dictadura del proletariado, como condición para la transformación de la sociedad capitalista en socialista, entre otros temas.

"...Marx llega a la conclusión de que es inevitable la trasformación de la sociedad capitalista en socialista basándose única y exclusivamente en la ley económica del movimiento de la sociedad moderna. La socialización del trabajo, que avanza cada vez con mayor rapidez bajo miles de formas, y que durante el medio siglo trascurrido desde la muerte de Marx se manifiesta en forma muy palpable en el incremento de la gran producción, de los cártels, los sindicatos y los trusts capitalistas, y en el gigantesco crecimiento del volumen y el poderío del capital financiero, es la base material más importante del advenimiento inevitable del socialismo. El motor intelectual y moral de esta trasformación, su agente físico, es el proletariado, educado por el propio capitalismo. Su lucha contra la burguesía, que se manifiesta en las formas más diversas, y cada vez más ricas en contenido, se convierte inevitablemente en lucha política por la conquista de su propio poder político (la "dictadura del proletariado"). La socialización de la producción no puede dejar de conducir a la trasformación de los medios de producción en propiedad social, es decir, a la "expropiación de los expropiadores". La enorme elevación de la productividad del trabajo, la reducción de la jornada de trabajo y la sustitución de los vestigios, de las ruinas de la pequeña producción, primitiva y desperdigada, por el trabajo colectivo perfeccionado: tales son las consecuencias directas de esa trasformación. El capitalismo rompe de modo definitivo los vínculos de la agricultura con la industria pero a la vez, al llegar a la culminación de su desarrollo, prepara nuevos elementos para restablecer esos vínculos, la unión de la industria con la agricultura, sobre la base de la aplicación conciente de la ciencia, de la combinación del trabajo colectivo y de un nuevo reparto de la población (acabando con el abandono del campo, con su aislamiento del mundo y con el atraso de la población rural, como también con la aglomeración antinatural de gigantescas masas humanas en las grandes ciudades). Las formas superiores del capitalismo actual preparan nuevas relaciones familiares, nuevas condiciones para la mujer y para la educación de las nuevas generaciones: el trabajo de las mujeres y de los niños, y la disolución de la familia patriarcal por el capitalismo, asumen inevitablemente en la sociedad moderna las formas más espantosas, miserables y repulsivas."                      Lenin: Carlos Marx

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Marx demostró que el modo de producción de la vida material, constituido por las fuerzas productivas y las relaciones de producción, condicionan los procesos sociales, políticos y espirituales (ideológicos) de la sociedad; y que el desarrollo de las fuerzas productivas en el capitalismo, llevarían inevitablemente a la contradicción entre las necesidades del desarrollo de las fuerzas productivas y la forma capitalista de las relaciones de producción; haciendo inevitable su sustitución. Identificó a la propiedad privada sobre los medios de producción como la causa primera de la contradicción y la propiedad colectiva como la solución. Encontró en el proletariado el vehículo y el germen de la nueva sociedad, por ser la más interesada y genuinamente revolucionaria, por sus condiciones objetivas de existencia, la más organizada y consciente de su condición de clase explotada, e interesada en la liberación de todos los trabajadores (internacionalista), y que para su liberación es necesaria la liberación de todas las clases, poniendo de manifiesto la misión histórica del proletariado.

"De todas las clases que hoy se enfrentan con la burguesía, sólo el proletariado es una clase verdaderamente revolucionaria. Las demás clases van degenerando y desaparecen con el desarrollo de la gran industria; el proletariado, en cambio, es su producto más peculiar."..."Todas las clases que en el pasado lograron hacerse dominantes trataron de consolidar la situación adquirida sometiendo a toda la sociedad a las condiciones de su modo de apropiación. Los proletarios no pueden conquistar las fuerzas productivas sociales, sino aboliendo su propio modo de apropiación en vigor, y, por tanto, todo modo de apropiación existente hasta nuestros días. Los proletarios no tienen nada que salvaguardar; tienen que destruir todo lo que hasta ahora ha venido garantizado y asegurando la propiedad privada existente.

Todos los movimientos han sido hasta ahora realizados por minorías o en provecho de minorías. El movimiento proletario es un movimiento propio de la inmensa mayoría en provecho de la inmensa mayoría. El proletariado, capa inferior de la sociedad actual, no puede levantarse, no puede enderezarse, sin hacer saltar toda la superestructura formada por las capas de la sociedad oficial.

Por su forma, aunque no por su contenido, la lucha del proletariado contra la burguesía es primeramente una lucha nacional. Es natural que el proletariado de cada país deba acabar en primer lugar con su propia burguesía.

Al esbozar las fases más generales del desarrollo del proletariado, hemos seguido el curso de la guerra civil más o menos oculta que se desarrolla en el seno de la sociedad existente, hasta el momento en que se transforma en una revolución abierta, y el proletariado, derrocando por la violencia a la burguesía, implanta su dominación.

Todas las sociedades anteriores, como hemos visto, han descansado en el antagonismo entre clases opresoras y oprimidas. Mas para poder oprimir a una clase, es preciso asegurarle unas condiciones que le permitan, por lo menos, arrastrar su existencia de esclavitud. El siervo, en pleno régimen de servidumbre, llegó a miembro de la comuna, lo mismo que el pequeño burgués llegó a elevarse a la categoría de burgués bajo el yugo del absolutismo feudal. El obrero moderno, por el contrario, lejos de elevarse con el progreso de la industria, desciende siempre más y más por debajo de las condiciones de vida de su propia clase. El trabajador cae en la miseria, y el pauperismo crece más rápidamente todavía que la población y la riqueza. Es, pues, evidente que la burguesía ya no es capaz de seguir desempeñando el papel de clase dominante de la sociedad ni de imponer a ésta, como ley reguladora, las condiciones de existencia de su clase. No es capaz de dominar, porque no es capaz de asegurar a su esclavo la existencia, ni siquiera dentro del marco de la esclavitud, porque se ve obligada a dejarle decaer hasta el punto de tener que mantenerle, en lugar de ser mantenida por él. La sociedad ya no puede vivir bajo su dominación; lo que equivale a decir que la existencia de la burguesía es, en lo sucesivo, incompatible con la de la sociedad.

La condición esencial de la existencia y de la dominación de la clase burguesa es la acumulación de la riqueza en manos de particulares, la formación y el acrecentamiento del capital. La condición de existencia del capital es el trabajo asalariado. El trabajo asalariado descansa exclusivamente sobre la competencia de los obreros entre sí. El progreso de la industria, del que la burguesía, incapaz de oponérsele, es agente involuntario, sustituye el aislamiento de los obreros, resultante de la competencia, por su unión revolucionaria mediante la asociación. Así, el desarrollo de la gran industria socava bajo los pies de la burguesía las bases sobre las que ésta produce y se apropia lo producido. La burguesía produce, ante todo, sus propios sepultureros. Su hundimiento y la victoria del proletariado son igualmente inevitables." Marx y Engels: Manifiesto del Partido Comunista

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los estudios de Marx y Engels abrieron el camino para que la actividad consciente de los hombres se elevara a un nivel superior y pudiera desempeñar un papel determinante en la transformación de la sociedad; sin embargo, en la época de Marx, el capitalismo aún no había alcanzado su desarrollo imperialista y le correspondió a Vladimir Ilich Ulianov (Lenin), continuar con el desarrollo de la teoría revolucionaria comenzada con Marx, bajo las nuevas condiciones de un capitalismo imperialista. También fue a Lenin a quien le correspondió profundizar en las formas y métodos de las luchas proletarias e iniciar la construcción de la primera sociedad socialista, la URRS.

                                                                                          Continúa en la siguiente página...


Marx en el Soho
FFragmento Marx en el Soho: E. Zinn

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Tomás Moro
1478-1535

 

 

 

 

 

 


 


Tomasso Campanella
1568-1639

 

 

 

 


Gerardo Winstanley
1609-1652

 


Jean Meslier
1664-1729

 

 


Morelly
Autor de

"Código de la naturaleza"

 

 

 


Gabriel Mably
1709-1785


Graco Babeuf
1760-1797

 

 

 


Henri Saint-Simon
1760-1825

 

 

 

 

 


Charles Fourier
1772-1837

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Robert Owen
1771-1858

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Fragmento doc. Pedro El Grande
(Ref. histórica)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Karl Marx
1818-1883

 


Friedrich Engels
1820-1895

 

 

 

 

 

 


Jenny von Westphalen
1814 - 1881

Esposa y compañera de Marx

 

 


Carlos Marx
Junto a su familia y amigo