George Berkeley (1685-1753)
Filósofo inglés, idealista subjetivo. Obispo de Cloyne
(Irlanda) desde 1734. Obra principal: «Tratado sobre los principios del
conocimiento humano» (1710). Berkeley parte del principio de que el hombre
sólo percibe directamente sus «ideas» (sensaciones), y llega a la
conclusión de que la existencia de las cosas estriba en su perceptibilidad
(esse est percipi). Según él, las ideas son pasivas, son percibidas por
una substancia incorpórea, el alma, que es activa y puede engendrar ideas.
En su intento de evitar el solipsismo, admite la multiplicidad de
substancias anímicas, así como la existencia de un «espíritu infinito»,
Dios. Las ideas existen potencialmente en la mente divina, pero reciben
existencia actual en la razón humana. Más tarde, Berkeley adoptó
principios del idealismo objetivo próximos al neoplatonismo y
afirmó la existencia eterna de las ideas en la mente de Dios. Con el
propósito de refutar el ateísmo y el materialismo, sometió a crítica el
concepto de materia, considerándolo interiormente contradictorio e inútil
para el conocimiento. La crítica berkeleyana de la
materia se basa en el nominalismo idealista. Berkeley rechaza la
teoría lockiana sobre las cualidades primarias y secundarias
(Locke); declara que todas las cualidades son subjetivas. Niega el
valor de la ciencia para la concepción del mundo, y ve la misión del sabio
en «aprender a comprender el lenguaje del Creador y no pretender
explicarlo todo sólo por causas corporales». Desde esta posición, rechaza
la teoría de Newton sobre el espacio absoluto y se manifiesta contra la
teoría newtoniana de la gravitación, por considerarla una doctrina sobre
la causa natural del movimiento de los cuerpos materiales, en tanto que el
propio Berkeley no admitía más actividad que la de la substancia anímica.
Adoptó una actitud negativa respecto al cálculo infinitesimal creado por
Leibniz y Newton, dado que el reconocimiento de la
divisibilidad infinita del «espacio real» contradecía la conclusión básica
de la filosofía por él sustentada. A partir de la segunda mitad del siglo
XIX, [45] muchas escuelas idealistas (escuela de la inmanencia,
empiriocriticismo, pragmatismo, &c.) adoptan y dan nueva vida a
la filosofía de Berkeley. Ésta y la de sus epígonos fueron sometidas a
crítica, a principios del siglo XX, en el trabajo de Lenin
«Materialismo y empiriocriticismo».