Antropocentrismo
(del griego a5nqrwpoç, hombre, y
el latín «centrum»: centro). Concepción idealista-religiosa según la cual
el hombre es el centro y el fin último del universo; el antropocentrismo
se halla estrechamente relacionado con la teleología. Han
contribuido de manera especial a superar el antropocentrismo la teoría de
Copérnico (Sistemas heliocéntrico y geocéntrico del mundo), la de
Darwin y otros descubrimientos de la ciencia.
Antropogenia
(del griego a5nqrwpoç, hombre y
génoç, origen). Proceso de aparición y desarrollo
del hombre. Darwin, Huxley y Haeckel demostraron que el
hombre procede de monos superiores fósiles. La fuerza motriz de la
antropogenia, como puso de relieve Engels, fue el trabajo en sociedad de
los seres humanos primitivos. Esto refuta las lucubraciones idealistas y
religiosas acerca de la creación divina del hombre. La ciencia
contemporánea confirma la teoría antropogénica del trabajo social. El
proceso que da origen a la aparición y desarrollo del hombre se divide en
varias etapas. Primera etapa: australopitecos, marcha bípeda, caza,
aprovechamiento sistemático de los instrumentos naturales y,
posteriormente, adaptación y elaboración de los mismos. Segunda etapa:
rebaño humano primitivo, pitecántropo, (sinántropo, neandertalense,
elaboración sistemática de instrumentos. Se trabaja en común y ello hace
que surja la conciencia y el lenguaje; este trabajo, influye en la
conformación del cuerpo humano. La formación del hombre duró centenares de
milenios (Sudeste y Sur de Asia, Cercano Oriente y África). Tercera etapa:
transformación de la horda humana primitiva en sociedad primitiva, y del
hombre de Neandertal en hombre de tipo moderno.
Antropologismo
(del griego a5nqrwpoç, hombre, y
logía, ciencia). Rasgo característico del
materialismo premarxista, concepción del hombre como producto supremo de
la naturaleza, explicación de todas las peculiaridades y propiedades del
hombre sólo por su origen natural. Se subrayaba la unidad de hombre y
naturaleza frente a la concepción idealista del primero y a la división
dualista de alma y cuerpo. El antropologismo de los materialistas de los
siglos XVII-XVIII sirvió de fundamento a la revolución burguesa al
proclamar la incompatibilidad del régimen feudal y de la religión con la
auténtica naturaleza del hombre. No obstante, en su conjunto el
antropologismo no pasa de ser una descripción imprecisa del materialismo.
Presenta todos los defectos propios del materialismo premarxista. El más
importante de ellos es la incomprensión de la esencia social del hombre y
de su conciencia. El antropologismo considera todos los rasgos y
propiedades verdaderamente humanos como algo «abstracto, inherente... al
individuo» (Marx), es decir, separado de la sociedad, de la práctica
social. Al situar en el primer plano de la investigación filosófica a ese
«hombre en general», abstracto y no el conjunto de las relaciones sociales
ni las leyes objetivas del desarrollo de la sociedad, que son en realidad
las que crean la [20] persona humana, el antropologismo en el fondo
biologiza al nombre. Esto lleva inevitablemente al idealismo en la
concepción de la historia, dado que todos los fenómenos sociales resultan
sólo dependientes de las cualidades naturales del individuo. Esta posición
encuentra su exposición más completa en Feuerbach y
Chernishevski. En el último, algunos de los rasgos del
antropologismo fueron superados gracias a una posición activa y
revolucionaria ante la vida. En la filosofía burguesa moderna, el
antropologismo se presenta como fundamentación de distintas formas de
idealismo que considera el mundo objetivo como algo derivado de la esencia
humana. Es propio de muchas corrientes filosóficas (existencialismo,
pragmatismo, filosofía de la vida, &c.), sociológicas
(antroposociología, darvinismo social), psicológicas
(freudismo) y otras.
Antropomorfismo
(del griego a5nqrwpoç,: y morfh1, forma). Atribución de propiedades y rasgos
específicamente humanos a las fuerzas exteriores de la naturaleza y
también a seres míticos imaginarios (dioses, espíritus, &c.). Ya
Jenófanes había visto, en el antropomorfismo una particularidad de
la religión; quien reveló de manera más honda y completa el significado de
aquél en la religión fue Feuerbach. El antropomorfismo se halla
enlazado con el animismo, con el totemismo y es propio de la
mayor parte de las religiones modernas; en el islamismo y el
judaísmo se presenta en forma velada. En la actualidad, se hacen
tentativas para limpiar la religión de representaciones ingenuamente
antropomorfas (deísmo, teísmo, &c.). El carácter antropomórfico
es inherente, asimismo, a algunos conceptos científicos (por ejemplo,
fuerza, energía, dirección, &c.). Esto no excluye, sin embargo, el
contenido objetivo de estos últimos.
Antroposociología
Teoría reaccionaria racista. Falsifica los datos de la
ciencia antropológica, establece una relación directa entre la situación
social de individuos o grupos humanos y los caracteres anatomo-
fisiológicos del hombre (medida y forma del cráneo, talla, color del
cabello, &c.); examina los fenómenos sociales a través de este prisma.
Su fundador, Georges Vacher de Lapouge (1854-1936), hizo suya y desarrolló
la teoría seudocientífica de Joseph Arthur de Gobineau (1816-82) sobre los
arios como raza aristocrática superior; Lapouge incluyó en ésta a nobles y
burgueses. Presentó la lucha de clases como lucha de razas y el ascenso
del movimiento liberador de los trabajadores como regresión debida, según
él, a un decrecimiento del «elemento ario»; sostuvo la necesidad de
establecer medidas eugenésicas (eugenesia) capaces de calmar las
«inquietud de masas». La antroposociología forma parte del arsenal
ideológico de los racistas germano-fascistas y anglo-americanos.
Antroposofía
(del griego a5nqrwpoç, hombre, y
sofía, sabiduría). Teoría decadente, variedad de
la teosofía. En la base de la antroposofía figura un conglomerado
de ideas religiosas y filosóficas tomadas del misticismo pitagórico y
neoplatónico, del gnosticismo, de la cábala, de la masonería, así como
también de la filosofía alemana de la naturaleza. En el centro del sistema
antroposófico se halla la esencia humana divinizada, accesible, según se
pretende, sólo a los iniciados. La antroposofía fue fundada por el
ocultista austríaco Rudolf Steiner (1861-1925) en vísperas de la primera
guerra mundial. («La ciencia oculta», 1910; «Antroposofía», 1925). En la
Rusia Soviética, hubo círculos antroposóficos a principios de la década de
1920, mas pronto desaparecieron por carecer de base social. La
antroposofía se cultiva actualmente en la República Federal Alemana, así
como también en Inglaterra y en los Estados Unidos.