Carácter
Conjunto de peculiaridades psíquicas estables del hombre;
depende de la actividad del individuo y de sus condiciones de vida, y se
manifiesta en la manera de obrar. Conociendo el carácter de un hombre, es
posible prever de qué modo éste se va a comportar en determinadas
circunstancias y, por ende, orientar la conducta formando, en el individuo
cualidades valiosas para la sociedad. El carácter se pone de relieve en la
manera como el hombre, procede consigo mismo y con los demmás, en la
manera de cumplir lo que se le encarga y en la manera de tratar las cosas.
Donde se revela con mayor plenitud, es en la práctica social y de trabajo,
en el sistema de los actos del individuo, imprimiendo su sello en toda la
conducta del mismo. El carácter es de naturaleza psicológico-social, es
decir depende de la concepción que la persona [59] tiene del mundo, del
saber y de la experiencia acumulados, de los principios morales
aprehendidos, de la dirección que otros individuos ejerzan y de la activa
interinfluencia que con ellos la persona dada establezca. El carácter no
es innato, se forma en el ambiente que crea la actividad del hombre, y
depende de la educación.
Carácter concreto de la verdad
Propiedad de la verdad; tiene su base en la estimación y
generalización de las condiciones concretas de existencia de tal o cual
fenómeno, de la dependencia en que la verdad se halla respecto a
determinadas condiciones de lugar y tiempo, a sistemas de referencia y
unidades de medida, &c. Así, no se puede establecer la veracidad o la
falsedad de tales o cuales proposiciones si no se comunica qué condiciones
se han tenido en cuenta al formularlas. La proposición «En algunos países
existe una auténtica democracia» carece de sentido fuera de su contexto.
Ahora bien, si se enuncia refiriéndola, por ejemplo, a un país socialista,
será verdadera. En cambio, si se enuncia aplicándola a los Estados Unidos
o a la Alemania Occidental, será falsa. De manera análoga, la proposición
«La suma de los ángulos internos de un triángulo es igual a dos rectos» es
verdadera sólo en la geometría euclidiana, pero es falsa, por ejemplo, en
la de Lobachevski. Resulta, pues, que no existe la verdad abstracta, la
verdad siempre es concreta. El enfoque histórico-concreto, la estimación
de las condiciones de lugar y tiempo adquieren especial importancia al
analizar el desarrollo social, en el que constantemente surgen nuevos
fenómenos, el proceso de desarrollo se efectúa de manera desigual y posee,
además, sus rasgos específicos en cada país.
Carácter, en Arte
Encarnación artística de las particularidades sociales,
psíquicas y de otra clase del héroe de la obra, particularidades que
expresan el tipo humano y se ponen de manifiesto en la imagen individual
de los actos. Para el arte realista, adquiere singular importancia la fiel
reproducción de los «caracteres típicos en las circunstancias típicas» que
rodean a las personas y las obligan a actuar de una manera determinada.
Los caracteres típicos, en el arte, son hombres concretos en su desarrollo
peculiar, complejo y contradictorio. El arte también exige del artista la
determinación estética de cada uno de los caracteres por él creados.
Carácter no contradictorio
Es uno de los requisitos fundamentales que se presentan
al saber; consiste en que, en el marco de una teoría, no pueden ser
inferibles al mismo tiempo cierta proposición P y su negación –P. La
infracción de tal exigencia conduce a la destrucción de la teoría, pues en
ésta resulta posible demostrar cualquier proposición. La ley dialéctica
sobre la unidad y lucha de contrarios –ley que impone se descubran las
contradicciones objetivas de todo desarrollo– y el requisito de que el
saber no sea contradictorio no se excluyen recíprocamente. La tesis acerca
del carácter lógico no contradictorio concierne a la manera de representar
el saber y significa que nuestros pensamientos y raciocinios han de ser
consecuentes y hallarse exentos de contradicciones (Ley de
contradicción. Carácter no contradictorio de la teoría axiomática).
Carácter no contradictorio de la teoría axiomatica
Requisito presentado a cualquier teoría axiomática; según
dicho requisito, en el marco de una teoría dada no pueden ser al mismo
tiempo inferibles cierta proposición P y su negación –P. Dada la
diferencia que existe entre los aspectos sintáctico y semántico de las
teorías axiomáticas (Método axiomático) esta exigencia de no
contradicción se formula de dos maneras: la teoría no es sintácticamente
contradictoria si en ella no resultan al mismo tiempo inferibles cierta
proposición y la que la niegue; la teoría no es semánticamente
contradictoria si posee por lo menos un modelo, es decir, cierta zona de
objetos que satisfaga la teoría en cuestión. De todos los requisitos
presentados a las construcciones axiomáticas (Completitud de la teoría
axiomática, Independencia de los axiomas, &c.), el de que no
exista contradicción es el fundamental: su infracción liquida la teoría,
pues en ésta resulta posible demostrar cualquier tesis.
Carácter popular del arte
Categoría estética que expresa y generaliza un conjunto
de diversas relaciones entre el arte y el pueblo, las cuales se
manifiestan, ante todo, en el hecho de que el auténtico arte encarna de
manera directa o indirecta los ideales estéticos del pueblo, la concepción
que éste tiene de la justicia y de la [60] belleza, el «pathos» de la
lucha revolucionaria del pueblo por la libertad y la felicidad. El
carácter popular del arte es un concepto histórico; su contenido está
determinado por las condiciones concretas y las etapas del desarrollo de
la sociedad, por el lugar y el papel que en él desempeña el arte. Según
palabras de Gorki, el pueblo es el primer artista en el tiempo, y también
por la belleza y genialidad de la obra, es el auténtico forjador de la
cultura mundial. La creación artística constituye una importante esfera de
actividades de las masas trabajadoras. La obra colectiva del pueblo es la
base y el venero permanente del arte profesional; de ella extraen temas,
ideas e imágenes las mejores obras artísticas. A diferencia de las
corrientes formalistas y naturalistas, el arte realista tiene como rasgo
distintivo fundamental el carácter popular. Dicho carácter se revela en el
hecho de que la obra artística se empapa de sabiduría popular y refleja la
lucha del pueblo por su liberación. Todos los grandes artistas pertenecen
al pueblo, pues con su obra –a veces sin darse cuenta de ello– ayudan a
las masas en su lucha. «El arte pertenece al pueblo. Con sus profundísimas
raíces, ha de hundirse en la entraña misma de las amplias masas de
trabajadores. Ha de ser comprensible... para las masas y querido por
ellas»; esta idea de Lenin constituye uno de los principios fundamentales
del arte socialista. La tesis de la estética marxistaleninista acerca de
la unidad del carácter popular del arte y su espíritu de partido ha
encontrado profunda y polifacética elucidación en diversas decisiones del
C.C. del P.C.U.S. En el Pleno de junio (1963) del C.C. del P.C.U.S., se
subrayó una vez más que el arte soviético se crea para el pueblo, está
llamado a animar e inspirar a millones de personas en la edificación de
una nueva sociedad uniendo la voluntad y el entendimiento de las masas.