Extensión
Es una de las características fundamentales del espacio,
cuyas dimensiones expresa. En el concepto de «extensión», se refleja el
momento de la estabilidad relativa y persistencia de un determinado tipo
de conexión en las cosas y en los fenómenos. Dicha estabilidad es
precisamente lo que hace posible comparar las dimensiones de los cuerpos.
El materialismo metafísico, al separar de la materia en movimiento el
[167] espacio, lo concebía como extensión pura. Así los atomistas de la
Antigüedad admitían la existencia del vacío como condición necesaria del
movimiento de los átomos y asignaban al espacio únicamente la propiedad de
extensión. En la filosofía de la Época Moderna, fue Descartes quien
concibió con mayor claridad la idea de espacio como pura extensión.
Leibniz criticó esta concepción cartesiana e indicó acertadamente
que, partiendo de la extensión, sólo pueden inferirse conclusiones acerca
de las propiedades geométricas del espacio; para poder aclarar la
extensión se requiere un cuerpo, sin lo cual ésta queda reducida a una
abstracción vacía. En la crítica de la identificación metafísica del
espacio con la extensión, dio un nuevo paso Toland, quien subrayó
que la representación del espacio como extensión vacía y pura se debe a
haber definido la materia tan sólo por la extensión, a haberla
representado erróneamente como privada de actividad interior. El
materialismo dialéctico determina el espacio como forma de existencia de
la materia y con ello afirma que las propiedades espaciales de los
cuerpos, y en particular su extensión, dependen de las propiedades de la
materia en movimiento.
Extensión y contenido del concepto
Son dos aspectos del concepto relacionados entre
sí. La extensión es la clase de los objetos generalizados en el
concepto; el contenido es el conjunto de caracteres (por lo común
esenciales) que se han tomado como punto de referencia para generalizar y
circunscribir los objetos en el concepto dado. La formulación del
contenido del concepto pone de relieve lo que hay de idéntico (general) en
los objetos de la clase dada; la característica de la extensión, es decir,
la distinción en ella de elementos (objetos portadores de los caracteres
que forman el contenido) y partes (especies, subclases de la clase dada)
(División de las extensiones de los conceptos) pone de relieve la
diferencia de los objetos de la clase. Entre el contenido y la extensión
existe un nexo, que se puede expresar en la lógica formal por medio de la
ley de la relación inversa.
Lo
externo y lo interno
1. Aspectos de un objeto o de un proceso que se
distinguen por su lugar y por su papel en la estructura de un todo. La
categoría de lo externo refleja el aspecto superficial del objeto,
directamente accesible a los sentidos, a la realidad que existe fuera del
objeto. La categoría de lo interno refleja el aspecto esencial del objeto.
Lo interno no se halla dado de manera inmediata y llega a conocerse a
través de lo externo, a través de la manifestación. Los aspectos externos
de un objeto están determinados por los internos, por la ley, por la
esencia, y a través de éstos últimos llegan a ser revelados y conocidos.
El examen de la naturaleza interna del objeto lleva a la comprensión de
las contradicciones del mismo, a la comprensión de la fuente de su
desarrollo y de las formas externas en que aparece.
2. Aspectos de la realidad, diferenciados por el
hombre como mundo exterior y mundo interior. Lo interior es el mundo
espiritual; lo exterior es el mundo de la naturaleza. La elucidación del
nexo real existente entre lo exterior y lo interior, entre lo objetivo y
lo subjetivo, se ha efectuado en la historia de las ciencias y de la
filosofía en la lucha del materialismo contra el idealismo y el
agnosticismo.