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   Objeto de la Economía política.

    La palabra economía procede del griego oikonomia, palabra compuesta por oikos que significa casa, administración doméstica; y, nomos que significa ley; la palabra política también procede del griego politeia y significa organización social.

    El concepto de economía política aparece en el siglo XVII, y se refiere a la ciencia social que tiene como objeto de estudio, las leyes de la producción social de los bienes materiales y a las de su distribución en las diferentes fases del desarrollo de la sociedad humana.

    La producción de bienes materiales es una actividad que realiza el hombre por medio del trabajo en conjunto y cooperación con los demás hombres, por ello se dice que, tanto el trabajo como la producción, tienen un carácter social.

    En el proceso de producción de bienes materiales, se distinguen algunos conceptos como:

    Trabajo, actividad transformadora del hombre encaminada a un fin.

    Objeto de trabajo, aquello sobre lo que recae el trabajo del hombre, el objeto de la transformación, que cuando a recibido un trabajo previo se le denomina materia primaria o materia prima.

    Medios de trabajo, son aquellos objetos o instrumentos de que se sirve el hombre para realizar su trabajo transformador. Los más importantes son los instrumentos de producción, que son aquellas herramientas directas entre el hombre y sus objetos de trabajo, y que comprenden desde los mas primitivos ( palos y piedras) hasta los más modernos, como máquinas computarizadas o robots.

    Los objetos de trabajo y los medios de trabajo, en conjunto, forman los llamados medios de producción, estos por sí solos no pueden crear nada, es necesario para ponerlos en acción la intervención de las fuerzas productivas, que es el conjunto de energías físicas y espirituales ( sicológicas e intelectuales) de los hombres."Sean cuales fueren las formas sociales de la producción, sus factores son siempre los trabajadores y los medios de producción. Pero unos y otros sólo lo son potencialmente si están separados. Para que se produzca, en general, deben combinarse. La forma especial en la que se lleva a cabo esta combinación distingue las diferentes épocas económicas de la estructura social."[ Marx: El capital libro I Cáp.. I]

   Definición de la economía política.

    "La economía política es, en su más amplio sentido, la ciencia de las leyes que rigen la producción y el intercambio de los medios materiales de vida en la sociedad humana. Producción e intercambio son dos funciones distintas. La producción puede tener lugar sin intercambio, pero el intercambio —precisamente porque no es sino intercambio de productos— no puede existir sin producción. Cada una de estas dos funciones sociales se encuentra bajo influencias externas en gran parte específicas de ella, y tiene por eso también en gran parte leyes propias específicas. Pero, por otro lado, ambas se condicionan recíprocamente en cada momento y obran de tal modo la una sobre la otra que podría llamárselas abscisa y ordenada de la curva económica." [Engels: Anti-Düring, Cáp.. economía política]

    En el proceso de producción, se distinguen dos aspectos, uno científico y técnico que lo abordan las ciencias naturales y la técnica, y otro social que se refiere a las relaciones económicas que establecen los hombres en el proceso de producción; es decir , las relaciones sociales de producción; estas son las relaciones que estudia la economía política: 

 " La economía política clásica anterior a Marx surgió en Inglaterra, el país capitalista más desarrollado. Adam Smith y David Ricardo, en sus investigaciones del régimen económico, sentaron las bases de la teoría del valor por el trabajo Marx prosiguió su obra; demostró estrictamente esa teoría y la desarrolló consecuentemente; mostró que el valor de toda mercancía está determinado por la cantidad de tiempo de trabajo socialmente necesario invertido en su producción.

    Allí donde los economistas burgueses veían relaciones entre objetos (cambio de una mercancía por otra), Marx descubrió relaciones entre personas. El cambio de mercancías expresa el vínculo establecido a través del mercado entre los productores aislados. El dinero, al unir indisolublemente en un todo único la vida económica íntegra de los productores aislados, significa que este vínculo se hace cada vez más estrecho. El capital significa un desarrollo ulterior de este vínculo: la fuerza de trabajo del hombre se trasforma en mercancía. El obrero asalariado vende su fuerza de trabajo al propietario de la tierra, de las fábricas, de los instrumentos de trabajo. El obrero emplea una parte de la jornada de trabajo en cubrir el costo de su sustento y el de su familia (salario); durante la otra parte de la jornada trabaja gratis, creando para el capitalista la plusvalía, fuente de las ganancias, fuente de la riqueza de la clase capitalista." [Lenin: Tres fuentes y tres partes integrantes del marxismo]

    " La tesis de que «el modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social, política y espiritual en general», de que todas las relaciones sociales y estatales, todos los sistemas religiosos y jurídicos, todas las ideas teóricas que brotan en la historia, sólo pueden comprenderse cuando se han comprendido las condiciones materiales de vida de la época de que se trata y se ha sabido explicar todo aquello por estas condiciones materiales; esta tesis era un descubrimiento que venía a revolucionar no sólo la Economía Política, sino todas las ciencias históricas (y todas las ciencias que no son naturales, son históricas). «No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia».        [ Engels: Prólogo a Contribución crítica a la economía política ( de marx)]

    Las fuerzas productivas, en un determinado estado de desarrollo, determinan las relaciones de producción que le corresponden; el conjunto de ambas constituyen un modo de producción históricamente determinado. Cada modo de producción posee leyes generales y leyes que le son propias o particulares, y que están determinadas por la esencia de cada uno de ellos. Los modos de producción que son objeto de estudio por el marxismo, son la comunidad primitiva, la esclavitud, el feudalismo, el capitalismo y el socialismo. En ellos podemos distinguir leyes generales como la de la correspondencia de las fuerzas productivas y las relaciones de producción y otras particulares como por ejemplo, la del carácter cíclico de las crisis en el capitalismo. Descubrir las manifestaciones de las leyes generales en los modos de producción particulares y descubrir las leyes propias de cada modo, solo es posible conociendo detalladamente cada una de las formaciones económicas y sociales de que se trate: "Esa ciencia trata una materia histórica, lo que quiere decir una materia en constante cambio; estudia por de pronto las leyes especiales de cada particular nivel de desarrollo de la producción y el intercambio, y no podrá establecer las pocas leyes muy generales que valen para la producción y el intercambio como tales sino al final de esa investigación. No hará falta decir que las leyes válidas para determinados modos de producción y formas de intercambio tienen también validez para todos los períodos históricos a los que sean comunes dichos modos de producción y dichas formas de intercambio."             [ Engels: Anti-Düring]

   El método de la Economía política.

    El objeto de estudio de la economía política no permite ser abordado, como en otras ciencias, por medio de la experimentación en un laboratorio para comprobar la exactitud de las teorías; es necesario abstraer de los acontecimientos históricos, las relaciones necesarias entre los fenómenos. Para ello es necesario contar con un método de análisis científico capaz de abordar la complejidad de los fenómenos en su desarrollo y en su unidad con los demás fenómenos; este método es el materialismo dialéctico desarrollado por Marx: " Cuando analizamos las formas económicas, por otra parte, no podemos servirnos del microscopio ni de reactivos químicos. La facultad de abstraer debe hacer las veces del uno y los otros.
Para la sociedad burguesa la forma de mercancía, adoptada por el producto del trabajo, o la forma de valor de la mercancía, es la forma celular económica. Al profano le parece que analizarla no es más que perderse en meras minucias y sutileza. Se trata, en efecto, de minucias y sutilezas, pero de la misma manera que es a ellas a que se consagra la anatomía micrológica."
[ Marx: Prólogo de El capital]

    "Para llevar plenamente a cabo esta crítica de la economía burguesa no bastaba con el conocimiento de la forma capitalista de la producción, el intercambio y la distribución. Había que estudiar también, al menos en sus rasgos capitales, y considerar comparativamente las formas que la han precedido o que aún subsisten a su lado en países poco desarrollados. Dicho en términos generales, sólo Marx ha emprendido hasta ahora una tal investigación comparativa, y a sus investigaciones debemos, casi exclusivamente, todo lo sabido hasta ahora sobre la economía teorética preburguesa." [Engels: Anti-Düring]

    Producción material: base de la vida social.

    El hombre se distingue del reino animal por el desarrollo de la conciencia, que a su vez es producto de la interacción social que le demanda el trabajo en conjunto en el proceso de producir los bienes necesarios para su subsistencia; este trabajo social, como necesidad de subsistencia, es el origen desde donde a su vez se estructura la sociedad en su conjunto, la cual evoluciona en la misma medida en que evoluciona la capacidad productiva de los medios de producción, y con ellos a la par, ha evolucionado el ser social de los hombres, ligados a la sociedad donde encuentra sus medios de sustento para reproducir su vida.

    "El resultado general a que llegué y que, una vez obtenido, sirvió de hilo conductor a mis estudios, puede resumirse así: en la producción social de su vida, los hombres contraen determinadas relaciones necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de producción, que corresponden a una determinada fase de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se levanta la superestructura jurídica y política y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social, política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia. Al llegar a una determinada fase de desarrollo, las fuerzas productivas materiales de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes, o, lo que no es más que la expresión jurídica de esto, con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se han desenvuelto hasta allí. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas, estas relaciones se convierten en trabas suyas. Y se abre así una época de revolución social. Al cambiar la base económica, se revoluciona, más o menos rápidamente, toda la inmensa superestructura erigida sobre ella. Cuando se estudian esas revoluciones, hay que distinguir siempre entre los cambios materiales ocurridos en las condiciones económicas de producción y que pueden apreciarse con la exactitud propia de las ciencias naturales, y las formas jurídicas, políticas, religiosas, artísticas o filosóficas, en una palabra, las formas ideológicas en que los hombres adquieren conciencia de este conflicto y luchan por resolverlo. Y del mismo modo que no podemos juzgar a un individuo por lo que él piensa de sí, no podemos juzgar tampoco a estas épocas de revolución por su conciencia, sino que, por el contrario, hay que explicarse esta conciencia por las contradicciones de la vida material, por el conflicto existente entre las fuerzas productivas sociales y las relaciones de producción." [ Marx: Prólogo a la Contribución crítica de la Economía política]

    Modos de producción pre-capitalistas.

    A saber, en el desarrollo de la humanidad, se pueden distinguir por sus particularidades tres formaciones socio-económicas anteriores al capitalismo, ellas son: la comunidad primitiva, en la prehistoria de la humanidad; la sociedad esclavista de la antigüedad; y, la sociedad feudal de la Edad Media. Trataremos de reseñar las principales características de cada una de ellas, antes de comenzar con los detalles propios del capitalismo.

   Nacimiento de la sociedad humana: La comunidad  primitiva.

    Hace aproximadamente un millón de años, en el período cuaternario, se distingue de sus antepasados simios una nueva especie, el hombre. Lo que lo lo distingue es que desarrolla la capacidad de fabricar sus propias herramientas; ganando con ello una diferencia cualitativa en su evolución con respecto de sus antecesores. La fabricación de armas de caza y herramientas de trabajo le brindan, por un lado una abundancia de alimentación y una relativa independencia de la naturaleza; por otro lado, le otorga las condiciones para el desarrollo y el perfeccionamiento de los sentidos y el sistema nervioso, principalmente impulsa el desarrollo del cerebro. La cooperación necesaria para la subsistencia exige además el compartir las experiencias en torno al trabajo, lo que impulsa el desarrollo del lenguaje.

    "Primero el trabajo, luego y con él la palabra articulada, fueron los dos estímulos principales bajo cuya influencia el cerebro del mono se fue transformando gradualmente en cerebro humano, que, a pesar de toda su similitud, lo supera considerablemente en tamaño y en perfección. Y a medida que se desarrollaba el cerebro, desarrollábanse también sus instrumentos más inmediatos: los órganos de los sentidos. De la misma manera que el desarrollo gradual del lenguaje va necesariamente acompañado del correspondiente perfeccionamiento del órgano del oído, así también el desarrollo general del cerebro va ligado al perfeccionamiento de todos los órganos de los sentidos. La vista del águila tiene mucho más alcance que la del hombre, pero el ojo humano percibe en las cosas muchos más detalles que el ojo del águila. El perro tiene un olfato mucho más fino que el hombre, pero no puede captar ni la centésima parte de los olores que sirven a éste de signos para diferenciar cosas distintas. Y el sentido del tacto, que el mono posee a duras penas en la forma más tosca y primitiva, se ha ido desarrollando únicamente con el desarrollo de la propia mano del hombre, a través del trabajo.

El desarrollo del cerebro y de los sentidos a su servicio, la creciente claridad de conciencia, la capacidad de abstracción y de discernimiento cada vez mayores, reaccionaron a su vez sobre el trabajo y la palabra, estimulando más y más su desarrollo. Cuando el hombre se separa definitivamente del mono, este desarrollo no cesa ni mucho menos, sino que continúa, en distinto grado y en distintas direcciones entre los distintos pueblos y en las diferentes épocas, interrumpido incluso a veces por regresiones de carácter local o temporal, pero avanzando en su conjunto a grandes pasos, considerablemente impulsado y, a la vez, orientado en un sentido más preciso por un nuevo elemento que surge con la aparición del hombre acabado: la sociedad."   [ Engels: El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre]

    Fuerzas productivas y relaciones de producción en la comunidad primitiva.

    Los primeros instrumentos fabricados por el hombre fueron de palos, piedras y huesos, los elementos más inmediatos a su existencia natural. a este período de la humanidad se le nombra como edad de piedra; luego, con el desarrollo de la experiencia y el conocimiento pudo dominar el uso de metales; primero el cobre en su estado natural, luego el bronce ( cobre y hierro) y finalmente el hierro; indudablemente el dominio del fuego contribuyó a ello; las distintas edades de la naciente sociedad humana, desde la piedra al hierro, suponen una diferencia cualitativa en cuanto a la productividad del trabajo y a la fabricación de objetos de uso y principalmente instrumentos de trabajo. Sin embargo, la existencia humana era todavía muy precaria y estaba lejos de producir excedentes, era más importante para la subsistencia la integridad física del colectivo para hacer frente a las tareas imposibles para un solo hombres, como la caza de las grandes fieras o la defensa de un territorio de caza. En estas condiciones se establecía la cooperación simple, o aplicación simultánea de fuerza de trabajo para lograr un fin.

    La propiedad sobre los medios de producción era de tipo colectivo, no se conocía siquiera la propiedad privada, privar a un miembro del uso del los medios disponibles significaba condenarlo a la muerte, y con ello debilitar las condiciones de existencia de toda la comunidad, esta comunidad de bienes existía dentro de las comunidades aisladas, quienes compartían un territorio determinado, limitado por los accidentes geográficos naturales, bosques, ríos, etc. que les permitían conseguir los medios de subsistencia. Las disputas por territorios generan a veces prisioneros que eran incorporados a la comunidad, por que era mas importante la capacidad común de trabajo y defensa que otras consideraciones.

    Un avance desde el punto de vista productivo fue la división natural del trabajo, la división entre hombres y mujeres, entre jóvenes y viejos; esta división del trabajo permitió la especialización y con ello el perfeccionamiento del mismo, incrementando la productividad del trabajo.

    La sociedad primitiva se organiza primeramente en torno a los vínculos de sangre, llamadas "gens" o gentes que se organizaban alrededor del único miembro que podía ser reconocido como cierto: la madre. El matriarcado fue la forma de organización social fundamental de la comunidad primitiva; el incremento cuantitativo de miembros de la sociedad dio paso a las tribus formadas por varias gens.[ Ver El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, de Engels]

    Lo que caracteriza a la comunidad primitiva era la propiedad común de los instrumentos (rudimentarios) de trabajo y el trabajo colectivo para conseguir los medios de sustento.

   Surgimiento de la propiedad privada, las clases sociales y la desintegración de la comunidad primitiva.

    Cuando la productividad del trabajo permitió la acumulación de algunos excedentes y se produjo el atesoramiento, la sociedad primitiva comenzó su crisis, el matriarcado dejó paso al patriarcado por la necesidad de legar al primogénito los tesoros. Esto transformó no solo la organización de la sociedad y la familia, sino también del trabajo.

    "A consecuencia del desarrollo de todos los ramos de la producción - ganadería, agricultura, oficios manuales domésticos-, la fuerza de trabajo del hombre iba haciéndose capaz de crear más productos que los necesarios para sus sostenimiento. También aumentó la suma de trabajo que correspondía diariamente a cada miembro de la gens, de la comunidad doméstica o de la familia aislada. Era ya conveniente conseguir más fuerza de trabajo, y la guerra la suministró: los prisioneros fueron transformados en esclavos. Dadas todas las condiciones históricas de aquel entonces, la primera gran división social del trabajo, al aumentar la productividad del trabajo, y por consiguiente la riqueza, y al extender el campo de la actividad productora, tenía que traer consigo necesariamente la esclavitud. De la primera gran división social del trabajo nació la primera gran escisión de la sociedad en dos clases: señores y esclavos, explotadores y explotados.

Nada sabemos hasta ahora acerca de cuándo y cómo pasaron los rebaños de propiedad común de la tribu o de las gens a ser patrimonio de los distintos cabezas de familia; pero, en lo esencial, ello debió de acontecer en este estadio. Y con la aparición de los rebaños y las demás riquezas nuevas, se produjo una revolución en la familia. La industria había sido siempre asunto del hombre; los medios necesarios para ella eran producidos por él y propiedad suya. Los rebaños constituían la nueva industria; su domesticación al principio y su cuidado después, eran obra del hombre. Por eso el ganado le pertenecía, así como las mercancías y los esclavos que obtenía a cambio de él. Todo el excedente que dejaba ahora la producción pertenecía al hombre; la mujer participaba en su consumo, pero no tenía ninguna participación en su propiedad. El "salvaje", guerrero y cazador, se había conformado con ocupar en la casa el segundo lugar, después de la mujer; el pastor, "más dulce", engreído de su riqueza, se puso en primer lugar y relegó al segundo a la mujer. Y ella no podía quejarse. La división del trabajo en la familia había sido la base para distribuir la propiedad entre el hombre y la mujer. Esta división del trabajo en la familia continuaba siendo la misma, pero ahora trastornaba por completo las relaciones domésticas existentes por la mera razón de que la división del trabajo fuera de la familia había cambiado. La misma causa que había asegurado a la mujer su anterior supremacía en la casa -su ocupación exclusiva en las labores domésticas-, aseguraba ahora la preponderancia del hombre en el hogar: el trabajo doméstico de la mujer perdía ahora su importancia comparado con el trabajo productivo del hombre; este trabajo lo era todo; aquél, un accesorio insignificante. Esto demuestra ya que la emancipación de la mujer y su igualdad con el hombre son y seguirán siendo imposibles mientras permanezca excluida del trabajo productivo social y confinada dentro del trabajo doméstico, que es un trabajo privado. La emancipación de la mujer no se hace posible sino cuando ésta puede participar en gran escala, en escala social, en la producción y el trabajo doméstico no le ocupa sino un tiempo insignificante. Esta condición sólo puede realizarse con la gran industria moderna, que no solamente permite el trabajo de la mujer en vasta escala, sino que hasta lo exige y tiende más y más a transformar el trabajo doméstico privado en una industria pública." [ Engels: El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado]

    Junto con la propiedad privada surge la primera gran división social del trabajo; la agricultura se separa de la ganadería; los oficios ( la alfarería y los tejidos) de la agricultura y con la producción individual, que conduce a la segunda gran división del trabajo, y al desarrollo de una nueva actividad, el intercambio que conduce al comercio. La acumulación de excedentes del trabajo otorga el poder de dominio de unos hombres respecto de otros, los prisioneros de guerra ya no se integraron a la comunidad ni se mataron, fueron puestos a trabajar para los más prominentes miembros de la sociedad, junto a ellos fueron también los empobrecidos y endeudados de la propia gens, habían nacido las clases sociales, y con ellas se crea el instrumento de dominación necesario para mantener una clase sometida respecto de la otra: el Estado.

    "Henos ya en los umbrales de la civilización, que se inicia por un nuevo progreso de la división del trabajo. En el estadio más inferior, los hombres no producían sino directamente para satisfacer sus propias necesidades; los pocos actos de cambio que se efectuaban eran aislados y sólo tenían por objeto excedentes obtenidos por casualidad. En el estadio medio de la barbarie, encontramos ya en los pueblos pastores una propiedad en forma de ganado, que, si los rebaños son suficientemente grandes, suministra con regularidad un excedente sobre el consumo propio; al mismo tiempo encontramos una división del trabajo entre los pueblos pastores y las tribus atrasadas, sin rebaños; y de ahí dos grados de producción diferentes uno junto a otro y, por tanto, las condiciones para un cambio regular. El estadio superior de la barbarie introduce una división más grande aún del trabajo: entre la agricultura y los oficios manuales; de ahí la producción cada vez mayor de objetos fabricados directamente para el cambio y la elevación del cambio entre productores individuales a la categoría de necesidad vital de la sociedad. La civilización consolida y aumenta todas estas divisiones del trabajo ya existentes, sobre todo acentuando el contraste entre la ciudad y el campo (lo cual permite a la ciudad dominar económicamente al campo, como en la antigüedad, o al campo dominar económicamente a la ciudad, como en la Edad Media), y añade una tercera división del trabajo, propio de ella y de capital importancia, creando una clase que no se ocupa de la producción, sino únicamente del cambio de los productos: los mercaderes. Hasta aquí sólo la producción había determinado los procesos de formación de clases nuevas; las personas que tomaban parte en ella se dividían en directores y ejecutores o en productores en grande y en pequeña escala. Ahora aparece por primera vez una clase que, sin tomar la menor parte en la producción, sabe conquistar su dirección general y avasallar económicamente a los productores; una clase que se convierte en el intermediario indispensable entre cada dos productores y los explota a ambos. So pretexto de desembarazar a los productores de las fatigas y los riesgos del cambio, de extender la salida de sus productos hasta los mercados lejanos y llegar a ser así la clase más útil de la población, se forma una clase de parásitos, una clase de verdaderos gorrones de la sociedad, que como compensación por servicios en realidad muy mezquinos se lleva la nata de la producción patria y extranjera, amasa rápidamente riquezas enormes y adquiere una influencia social proporcionada a éstas y, por eso mismo, durante el período de la civilización, va ocupando una posición más y más honorífica y logra un dominio cada vez mayor sobre la producción, hasta que acaba por dar a luz un producto propio: las crisis comerciales periódicas."

   ... " Una sociedad de este género no podía existir sino en medio de una lucha abierta e incesante de estas clases entre sí o bajo el dominio de un tercer poder que, puesto aparentemente por encima de las clases en lucha, suprimiera sus conflictos abiertos y no permitiera la lucha de clases más que en el terreno económico, bajo la forma llamada legal. El régimen gentilicio era ya algo caduco. Fue destruido por la división del trabajo, que dividió la sociedad en clases, y remplazado por el Estado." [ Ídem.]

   Nacimiento del Esclavismo.

    El comienzo de la esclavitud se limitaba a funciones de orden menor, los requerimientos domésticos de las familias más poderosas y producciones domésticas en un marco de economía natural, es decir una producción destinada al propio consumo; el excedente y el intercambio jugaron un papel importante en el incremento de la producción de bienes, que dados los escasos adelantos tecnológicos, siguieron la vía del incremento cuantitativo de los productores directos, la mano de obra se hizo escasa y las guerras fueron la fuente que suministraría la fuerza de trabajo necesaria, los esclavos, que pasaron a ser así la principal fuerza productiva de la sociedad.

    El incremento de la productividad que generaba excedentes, estimulo el intercambio y la producción de bienes con ese destino, es decir mercancías, los oficios y el intercambio dio origen a los asentamientos que formaron las ciudades, lugares donde se fabricaban e cambiaban las mercancías, que en un comienzo se intercambiaban directamente en forma de trueque; pero al extenderse el campo del intercambio no resultó práctico transportarlas directamente y fueron reemplazadas por equivalentes de sus valores, nacía asi el dinero en diversas formas forma hasta universalizarse en forma de oro como el equivalente universal del valor.

    La propiedad privada se extendió a la tierra y surgieron los Estados esclavistas, en forma república o monarquía, siempre era un instrumento de dominación de una clase poseedora, contra otra clase desposeída.

    " Cuando aparecieron las clases, siempre y en todas partes, a medida que la división crecía y se consolidaba, aparecía también una institución especial: el Estado. Las formas de Estado eran en extremo variadas. Ya durante el período de la esclavitud encontramos diversas formas de Estado en los países más adelantados, más cultos y civilizados de la época, por ejemplo en la antigua Grecia y en la antigua Roma, que se basaban íntegramente en la esclavitud. Ya había surgido en aquel tiempo una diferencia entre monarquía y república, entre aristocracia y democracia. La monarquía es el poder de una sola persona, la república es la ausencia de autoridades no elegidas; la aristocracia es el poder de una minoría relativamente pequeña, la democracia el poder del pueblo (democracia en griego, significa literalmente poder del pueblo). Todas estas diferencias surgieron en la época de la esclavitud. A pesar de estas diferencias, el Estado de la epoca esclavista era un Estado esclavista, ya se tratara de una monarquía o de una república, aristocrática o democrática." [ Lenin: Sobre el Estado]

    Las relaciones de producción en el Esclavismo.

    La característica principal del Esclavismo, es la propiedad privada de los medios de producción y de la fuerza de trabajo; el esclavista era dueño del esclavo el que constituía una mercancía mas para ser comprada o vendida en el mercado:" La fuerza de trabajo no ha sido siempre una mercancía. El trabajo no ha sido siempre trabajo asalariado, es decir, trabajo libre. El esclavo no vendía su fuerza de trabajo al esclavista, del mismo modo que el buey no vende su trabajo al labrador. El esclavo es vendido de una vez y para siempre, con su fuerza de trabajo, a su dueño. Es una mercancía que puede pasar de manos de un dueño a manos de otro. El es una mercancía, pero su fuerza de trabajo no es una mercancía suya. " [ Marx: Trabajo asalariado y capital]

    La esclavitud por una parte permitió avanzar enormemente en la productividad del trabajo y realizar enormes obras que no habrían sido posible sin su existencia, las grandes pirámides de Egipto, fortificaciones, puentes y enormes sistemas de regadío que aún hoy asombran a la humanidad, fueron posibles por el trabajo de cooperación simple que desempeñaban los esclavos; pero por otra parte la esclavitud tenía sus límites de desarrollo, la alimentación mínima de los esclavos mermaban considerablemente sus fuerzas, la reproducción natural de los esclavos era un proceso lento y costoso para el esclavista, las guerras eran la principal fuente de suministro de esclavos, el comercio de ellos floreció enormemente.

    El trabajo de los esclavos en las tierras de los esclavistas permitían producir trigo y otras mercancías a menor costo que los trabajadores libres, los que finalmente perdían sus tierras y pasaban a la esclavitud o a la indigencia urbana, el origen del lúmpen-proletariado; por un lado y de los latifundios por otro.

    El empleo del trabajo esclavo en los oficios impulsó la formación de talleres o "ergasterios", incrementando la producción de mercancías y impulsando aun más el comercio.

    Las clases sociales claramente diferenciadas, entre trabajadores directos y administradores, sentaron las bases para la oposición entre el trabajo físico y el intelectual, impulsando el desarrollo de otras actividades como el arte y la ciencia. La Grecia antigua es reconocida por sus grandes avances en estos campos.

    La característica fundamental del Esclavismo es la de producir excedentes en base al trabajo del esclavo y que es apropiado por el esclavista.

    Las contradicciones del Esclavismo y su hundimiento.

    En el régimen esclavista se hicieron grandes avances en lo económico, en la ciencia y en las artes; la mano de obra de los esclavos sostenía todo ello y cada vez mas esclavos se requerían para mantener un sistema que requería de grandes desembolsos para financiar además de los lujos de los esclavistas, las guerras para conseguir mas esclavos y tierras, la expansión de los imperios antiguos, puso en tensión la capacidad de las fuerzas productivas de la época y evidenció además los límites de un sistema de producción basado en la esclavitud. Los esclavos no estaban interesados particularmente en el resultado de su trabajo, pues no les significaba beneficio alguno; esto puso trabas al desarrollo de las fuerzas productivas, generando la crisis del sistema esclavista; por un lado la demanda productiva aumentaba por los continuos gastos que significaban las grandes conquistas y las guerras, y por otro lado el trabajo de los esclavos no se desarrollaba mas allá de lo que había alcanzado.

    " La producción estaba ya lo suficientemente desarrollada como para que la fuerza de trabajo humana pudiera producir más de lo que necesitaba para su simple sustento; existían medios para sostener más fuerza de trabajo, así como los necesarios para ocuparla; la fuerza de trabajo se convirtió así en un valor. Pero la propia comunidad y la asociación a la que pertenecía no podían suministrar fuerza de trabajo disponible suplementaria. La guerra la suministró, y la guerra es tan antigua como la existencia simultánea de varios grupos sociales en contacto. Hasta entonces no se había sabido qué hacer con los prisioneros de guerra; se les había matado simplemente, y antes habían sido comidos. Pero en el nivel de la "situación económica" ahora alcanzado, esos prisioneros cobraron un valor: se les dejó vivir y se utilizó su trabajo. En vez de dominar la situación económica, el poder y la violencia quedaron, pues, constreñidos al servicio de la situación económica. Así se inventó la   . La esclavitud se convirtió pronto en la forma dominante de la producción en todos los pueblos que se habían desarrollado más allá del viejo tipo de comunidad; pero al final fue también una de las causas principales de su decadencia. La esclavitud posibilitó la división del trabajo en gran escala entre la agricultura y la industria, y, con esa división del trabajo, posibilitó también el florecimiento del mundo antiguo, la civilización griega. Sin esclavitud no hay Estado griego, ni arte griego, ni ciencia griega; sin esclavitud no hay Imperio Romano. Y sin el fundamento del helenismo y del romanismo no hay tampoco Europa moderna. No deberíamos olvidar nunca que todo nuestro desarrollo económico, político e intelectual tiene como presupuesto una situación en la cual la esclavitud fue reconocida como necesaria y universal. En este sentido podemos decir: no hay socialismo moderno sin esclavitud antigua." [Engels: Anti-Düring]

    "Para que en tiempos de las guerras médicas el número de esclavos fuera en Corinto de 460.000, en Egina llegara a los 470.000, con lo que había diez esclavos para cada miembro de la población libre, hizo falta algo más que "poder y violencia", a saber, una industria artesanal y suntuaria muy desarrollada, y un amplísimo comercio. La esclavitud en los Estados Unidos americanos  se ha basado menos en la violencia que en la industria inglesa del algodón; en las regiones en que no crecía el algodón, o en las que no había estados limítrofes que practicaran la cría de esclavos para los estados algodoneros, la esclavitud se extinguió por sí misma, sin aplicación de la violencia, simplemente porque no era rentable." [ Engels: Anti-Düring]

    Los últimos siglos de los regimenes esclavistas, fueron de decadencia económica, las tierras se empobrecieron, las ciencias y las artes se estancaron; los recursos disponibles se utilizaron en el imperio romano en la defensa contra las invasiones y así progresivamente, los grandes terratenientes se vieron en la necesidad de deshacerse de los esclavos; dividieron sus haciendas en parcelas y las entregaron a los "colonos" para que la trabajaran a cambio de productos, los colonos se transaban junto con la tierra; ese fue el inicio de una nueva forma de relaciones de producción que daría origen a un nuevo modo de producción basada en el vasallaje.

    Nacimiento del feudalismo.

    El feudalismo surgió de las entrañas del esclavismo al desarrollarse el colonato; éstos estaban obligados a pagar tributos en dinero o especies y a prestar servicios a sus señores; no obstante ello, estaban objetivamente más interesados en la productividad del trabajo y así algunos lograron independizarse gracias a ello. Se formó lentamente una nueva clase de hombres libres que podían ser dueños del producto de su trabajo; pero junto a ellos existían una cantidad de jefes militares y líderes religiosos que tenían poder y fortuna que provenía de las conquistas y las guerras y del comercio. Las diferencias económicas nuevamente llevaron a que la sociedad se reestructurara de modo que, de las antiguas tribus y Estados esclavistas surgieron los reinos y el Estado Feudal, los nuevos gobernantes terminaron siendo dueños de la tierra y la entregaron a los líderes militares y religiosos y otros miembros de la corte en grandes extensiones que se llamaron feudos. En ellos trabajaban los campesinos empobrecidos, obligados con su señor a prestar servicio para la defensa de los feudos y los señores feudales obligados con el Rey para la defensa del reino. En tales condiciones de existencia, aunque precarias, significaba una avance respecto de las condiciones de la esclavitud y los campesinos vasallos estaban mas interesados en la productividad de su trabajo.

    Relaciones de producción en el feudalismo.

    El principal medio de producción en la época feudal lo constituía la tierra que estaba en su mayor parte en propiedad de los señores feudales; la fuerza de trabajo la conformaban mayoritariamente los campesinos, a los cuales el señor feudal entregaba una parte de ella para su propio sustento; en estas parcelas o "nadiel" el campesino realizaba el trabajo necesario para su sustento y el trabajo adicional o plustrabajo o en las tierras del señor feudal o en las propias tierras asignadas por él y que se entregaba en forma de producto o dinero.

    Las condiciones que obligaban al campesino a depender de su señor eran de orden económico por endeudamiento, de orden social y político por diferencias de estamentos y por coerción ideológica-religiosa. Como quiera que fuera la situación del campesino dependía de la voluntad del señor feudal y este de su rey.

    Las formas de la renta de la tierra percibida por el señor feudal podían ser en forma de trabajo de los campesinos en las tierras del feudal; en forma de especies o productos que el campesino producía en las tierras entregadas a él en propiedad y que producía con sus propios instrumentos de trabajo; o en forma de dinero que obtenía de la venta de sus productos. Bajo la primera forma, las prestaciones del campesino en las tierras del feudal, no existía un interés objetivo del campesino en la productividad del trabajo, lo que obligaba al feudal a poner elevadas cuotas de tiempo de trabajo al campesino para incrementar su producción; por ello esta forma de extraer el plustrabajo al campesino, que fue mas general en los inicios del feudalismo, dio paso a la renta en especies e incremento la parcelación de las tierras del feudal. La renta en especie para el campesino significó una mayor explotación pues la carga de impuestos en especie que imponía el feudal era cada vez mayor, lo que obligaba a participar en la producción a la mayor parte de los miembros de la familia del campesino; la tercera forma, la renta en dinero, es propia del período final del feudalismo y con esta forma el señor feudal recibía el plusproducto no solo del campesino y la tierra sino de prácticamente toda su familia que debía trabajar además en otras actividades destinadas al intercambio, tejidos, alfarería, sastrería, herrería, carpintería, etc. Hasta ahora, la economía del feudo era una economía natural, es decir se producía para el consumo interno y todo lo que se producía se consumía dentro del feudo; la renta en dinero y el incremento de productos dio un impulso extra al desarrollo del mercado.

    "El esclavo no vendía su fuerza de trabajo al esclavista, del mismo modo que el buey no vende su trabajo al labrador. El esclavo es vendido de una vez y para siempre, con su fuerza de trabajo, a su dueño. Es una mercancía que puede pasar de manos de un dueño a manos de otro. El es una mercancía, pero su fuerza de trabajo no es una mercancía suya. El siervo de la gleba sólo vende una parte de su fuerza de trabajo. No es él quien obtiene un salario del propietario del suelo; por el contrario, es éste, el propietario del suelo, quien percibe de él un tributo." [ Marx: Trabajo asalariado y capital]

    La característica fundamental del feudalismo es la apropiación, por el señor feudal, del plustrabajo de los campesinos avasallados, en forma de renta de la tierra.

   Clases sociales del feudalismo.

    En la sociedad feudal existían dos clases fundamentales: Los señores feudales y los campesinos siervos.

    Los feudales, como clase, formaban la clase dominante de la sociedad y constituían "la nobleza" que como tal eran parte del Estado feudal. La clase feudal no era homogénea sino que los más poderosos obligaban a los menos poderosos, por medio del vasallaje, a cumplir obligaciones económicas y sobre todo militares, estableciéndose una jerarquía entre la nobleza que tenía mas o menos favores del rey.

    El clero en su forma monacal y regular era también parte de la nobleza y lo constituían regularmente miembros de la clase feudal, asimismo poseían tierras extensas y se servían del trabajo de los siervos.

    Los campesinos siervos eran la gran base social sobre la que descansaba la producción material de la sociedad, no obstante ello sus condiciones eran cualitativamente superiores al esclavo, pues aunque carecía de derechos ciudadanos y se encontraba ligado a la tierra, era dueño de parte de su fuerza de trabajo, y, era reconocido como individuo a diferencia del esclavo que carecía de todo derecho y era considerado una mercancía.

    "Esta forma fue seguida en la historia por otra: el feudalismo. En la gran mayoría de los países, la esclavitud, en el curso de su desarrollo, evolucionó hacia la servidumbre. La división fundamental de la sociedad era: los terratenientes propietarios de siervos, y los campesinos siervos. Cambió la forma de las relaciones entre los hombres. Los poseedores de esclavos consideraban a los esclavos como su propiedad; la ley confirmaba este concepto y consideraba al esclavo como un objeto que pertenecía íntegramente al propietario de esclavos. Por lo que se refiere al campesino siervo, subsistía la opresión de clase y la dependencia, pero no se consideraba que los campesinos fueran un objeto de propiedad del terrateniente propietario de siervos; éste sólo tenia derecho a apropiarse de su trabajo, a obligarlos a ejecutar ciertos servicios. En la practica, como todos ustedes saben, la servidumbre, sobre todo en Rusia, donde subsistió durante más tiempo y revistió las formas más brutales, no se diferenciaba en nada de la esclavitud." [Lenin: Sobre el Estado]

    En la época posterior del feudalismo, junto al desarrollo de los oficios y el comercio, las ciudades también crecieron y adquirieron importancia, allí se concentraron nuevos grupos sociales que surgían con las nuevas actividades, los maestros artesanos enriquecidos y comerciantes por un lado y  los oficiales  y aprendices de los talleres y gente pobre de la ciudad por otro; las oposiciones entre ambos sectores, tanto en la ciudad como en el campo, terminaron fundiéndose en las luchas entre las clases dominantes y los dominados.

    Desarrollo de las fuerzas productivas en la sociedad feudal.

      Durante el período del feudalismo, las fuerzas productivas adquirieron un mayor desarrollo que en el esclavismo; el uso del hierro y los aperos incrementaron la producción de la agricultura en cantidad y calidad, como también en diversidad prosperaron la viticultura, la horticultura y la ganadería. El perfeccionamiento de las técnicas en el uso de los metales, principalmente el hierro; la invención del molino como fuerza motriz permitió el perfeccionamiento de los instrumentos de trabajo y el perfeccionamiento de los hornos elevó considerablemente la perfección en el uso de metales. Entre los siglos XVI y XVII el uso de torno de hilar se extendió por Europa; en 1600 se inventó el telar de cintas; la utilización de la pólvora incentivó el desarrollo de la artillería y la invención de la brújula estimuló la navegación. Con todo, el progreso de las fuerzas productivas durante el feudalismo era lento y rutinario porque las relaciones de producción entrababan su desarrollo, el alto peso de las cargas tributarias y las limitaciones sociales, políticas y jurídicas, desincentivaban su progreso; el desarrollo de los oficios y el comercio en las ciudades se veía entrabado por la carga de impuestos y las limitaciones que imponía la nobleza; a pesar de ello, para fines del feudalismo, el poder económico se había concentrado en una nueva capa social surgida en los oficios citadinos, los dueños de los talleres o maestros burgueses, engendraban un nuevo modo de producción.

    Las ciudades, los artesanos y comerciantes en el feudalismo.

    Durante la época feudal y junto con los avances y descubrimientos se desarrollaron los oficios artesanales que se concentraron en las ciudades, esta producción de bienes estaba destinada al intercambio lo que significó un impulso al comercio en las ciudades; el mercado se ampliaba con la producción de los artesanos del campo que llevaban sus productos al mercado de las ciudades y la producción de los artesanos en los talleres que se desarrollaban en las mismas ciudades. Este tipo de producción de mercancías basada en la propiedad privada de los medios de producción y el trabajo personal es lo que se conoce como producción mercantil simple. El auge del mercado concentrado en las ciudades fomentó el surgimiento del mercado nacional el que a su vez sentó las bases económicas de la centralización de los poderes del Estado. Los reyes en alianza con los feudales empobrecidos, mercaderes y productores enriquecidos, aseguraron su continuidad en el poder político, constituyendo las monarquías absolutas; este tipo de Estado centralizado sentó nuevas bases para el desarrollo de los Estados nacionales y para el desarrollo de un nuevo modo de producción centralizado en grandes talleres, el modo de producción capitalista y junto a él, se impulsa el desarrollo del mercado mundial.

    "El desarrollo del comercio, el desarrollo del intercambio de mercancías, condujeron a la formación de una nueva clase, la de los capitalistas. El capital se conformo como tal al final de la Edad Media, cuando, después del descubrimiento de América, el comercio mundial adquirió un desarrollo enorme, cuando aumentó la cantidad de metales preciosos, cuando la plata y el oro se convirtieron en medios de cambio, cuando la circulación monetaria permitió a ciertos individuos acumular enormes riquezas. La plata y el oro fueron reconocidos como riqueza en todo el mundo. Declinó el poder económico de la clase terrateniente y creció el poder de la nueva clase, los representantes del capital. La sociedad se reorganizó de tal modo, que todos los ciudadanos parecían ser iguales, desapareció la vieja división en propietarios de esclavos y esclavos, y todos los individuos fueron considerados iguales ante la ley, independientemente del capital que poseyeran -- propietarios de tierras o pobres hombres sin más propiedad que su fuerza de trabajo, todos eran iguales ante la ley. La ley protege a todos por igual; protege la propiedad de los que la tienen, contra los ataques de las masas que, al no poseer ninguna propiedad, al no poseer más que su fuerza de trabajo, se empobrecen y arruinan poco a poco y se convierten en proletarios. Tal es la sociedad capitalista." [ Lenin: Sobre el Estado]

    Surgimiento de las formas capitalistas de producción dentro del régimen feudal.

    El comercio y el mercado mundial elevó significativamente la demanda de mercancías, la producción mercantil simple no bastaba para satisfacer los nuevos requerimientos de productos; las diferencias productivas de los talleres cada vez mayores de las ciudades, terminaron por hacer no rentable la artesanía personal y concentraron el los talleres a los antiguos productores individuales que ahora trabajaban en los talleres de los burgueses con los medios de producción de su propiedad; los mercaderes pasaron progresivamente de ser intermediarios de productos a comprometer la producción mediante el pago por adelantado en dinero o por medio del suministro de las materias primas, transformándose en grandes distribuidores de mercancías al por mayor. Los grandes productores en sus talleres y los comerciantes al por mayor, concentraban cada vez más el poder económico de la sociedad feudal, y se convirtieron en los dueños de los medios de producción social; mientras que los antiguos artesanos empobrecidos y los pequeños mercaderes, se vieron despojados de esta propiedad y obligados a vender su única posesión, su fuerza de trabajo, a los propietarios de los medios de producción. El desarrollo del mercado mundial acentuó también la competencia impulsando, en último período del feudalismo, la eficiencia productiva; ésta se incrementó por dos vías, primero cuantitativamente mediante la concentración de grandes masas de fuerzas y medios de producción y luego , mediante la intensificación del trabajo, recurriendo al perfeccionamiento técnico y a la prolongación de la jornada de trabajo, pronto en los talleres se impuso la división del trabajo dentro del mismo, desligando al antiguo artesano de su producto; el que antes fabricaba su producto de inicio a fin, ahora solo era un apéndice en un proceso de producción; las tareas se simplificaban y los requerimientos del trabajo eran menores con lo que se incorporaron a las mujeres y los niños a la producción, por resultar mano de obra mas barata; los trabajadores ahora libres jurídicamente y libres de propiedad, debían vender su fuerza de trabajo por horas en el mercado; así se formó el proletariado moderno y así se gestó la moderna producción capitalista. Los burgueses y los trabajadores libres o proletarios nacían así dentro de las entrañas mismas del régimen feudal y estaban destinados a destruirlo; fue el momento en que la burguesía desempeñó un papel revolucionario en la historia. 

" El estamento burgués, inicialmente tributario de la nobleza feudal, compuesto de vasallos y siervos de todas clases, ha conquistado una posición de poder tras otras a lo largo de una duradera lucha contra la nobleza, y en los países más desarrollados ha acabado por tomar el poder en vez de ésta; en Francia lo hizo derribando a la nobleza de un modo directo; en Inglaterra, aburguesándola progresivamente y asimilándola como encaje ornamental de la burguesía misma. Mas ¿cómo ha conseguido eso la burguesía? Simplemente, transformando la "situación económica" de tal modo que esa transformación acarreó antes o después, voluntariamente o mediante lucha, una modificación de la situación política. La lucha de la burguesía contra la nobleza feudal es la lucha de la ciudad contra la tierra, de la industria contra la propiedad rural, de la economía dineraria contra la natural, y las armas decisivas de los burgueses en esa lucha fueron sus medios económicos en continuo aumento, por el desarrollo de la industria, que empezó artesanalmente para progresar luego hasta la manufactura, y por la extensión del comercio. Durante toda esta lucha el poder político estuvo de la parte de la nobleza, con la excepción de un período en el cual el poder real utilizó a la burguesía contra la nobleza para mantener en jaque a un estamento por medio del otro; pero a partir del momento en que la burguesía, aún impotente políticamente, empezó a hacerse peligrosa a causa de su creciente poder económico, la monarquía volvió a aliarse con la nobleza y provocó así, primero en Inglaterra y luego en Francia, la revolución de la burguesía. La "situación política" era aún la misma de antes en Francia cuando la "situación económica" la rebasó. Desde el punto de vista político, el noble seguía siéndolo todo mientras que el burgués no era nada; desde el punto de vista social, el burgués constituía ahora la clase más importante del Estado, mientras que la nobleza había perdido todas sus funciones sociales y se limitaba a percibir bajo forma de rentas el pago de esas desaparecidas funciones. Aún más: la población de las ciudades se había quedado coartada en las formas políticas feudales de la Edad Media, formas de antiguo superadas por la producción burguesa —no ya por la manufacturera, sino incluso por la artesanal—; la producción quedaba bloqueada en los miles de privilegios gremiales y en los obstáculos aduaneros locales y provinciales convertidos ya en meras molestias y ataduras para la producción. La revolución de la burguesía terminó con eso. Pero no adaptando la situación económica a la política, como querría el señor Dühring —pues esto precisamente es lo que durante años intentaron en vano la nobleza y la corona—, sino destruyendo a la inversa el viejo y podrido mobiliario político y creando una situación política en la cual la nueva "situación económica" podía existir y desarrollarse."          [ Engels: Anti-Düring]

    Las insurrecciones, revoluciones y hundimiento del feudalismo.

    Durante toda la época del feudalismo se expresaron luchas de los campesinos en contra de los feudales, pero al final de la época, éstas adquirieron mayor magnitud e importancia.

    En el siglo XIV se desencadenó en Francia una guerra campesina que pasó a la historia como la Jacquerie; en el mismo siglo, Wat Tyler encabezó una insurrección campesina en Inglaterra; a comienzos del siglo XVI, Tomás Münzer dirigía una sublevación de campesinos con apoyo de capas urbanas en Alemania. Las aspiraciones de los sublevados coincidían en la comunidad de bienes ( la tierra)

    En las postrimerías del feudalismo, surgieron los socialistas utópicos; Tomás Moro escribió en el siglo XVI, la obra " Libro de oro, tan útil como ameno, sobre el régimen ideal de Estado y la nueva isla Utopía", y el italiano Tomás Campanella en el siglo XVII escribe "La ciudad del sol"; ambos autores identifican en la propiedad privada las causa de la desigualdad social y postulan una sociedad libre de ella. Este pensamiento causó gran influencia en el pensamiento social de la época, sin embargo, las condiciones objetivas del desarrollo económico y social hacían imposible la existencia de esas sociedades ideales.

    La burguesía aunque minoritaria cuantitativamente, logró aprovechar las luchas campesinas y encauzarlas en su propio beneficio, el fin del feudalismo llegó con las revoluciones burguesas, abriendo así paso al capitalismo y poniendo a esta nueva clase de propietarios en el lugar que hasta entonces ocuparon los feudales. Los campesinos y trabajadores libres, no se encontraban con posibilidad de organización suficiente que le permitiera capitalizar sus luchas. Así sucedió en los Países Bajos en el siglo XVI;  en la revolución inglesa del siglo XVII y también el la revolución francesa del siglo XVIII.

    "«¿Quién se aprovechó de la revolución de 1525? Los príncipes. ¿Quién se aprovechó de la revolución de 1848? Los grandes soberanos, Austria y Prusia. Detrás de los pequeños príncipes de 1525 estaban los pequeños vecinos de la ciudad, a quienes aquéllos estaban atados por los impuestos; detrás de los grandes soberanos de 1850, detrás de Austria y Prusia está, sometiéndolas rápidamente [169] por medio de la deuda pública, la gran burguesía moderna. Y detrás de la gran burguesía está el proletariado»."..."La abolición del feudalismo, expresada de un modo positivo, significa el establecimiento del régimen burgués. A medida que desaparecen los privilegios de la nobleza, la legislación se va haciendo más burguesa. Y aquí llegamos a la médula de las relaciones entre la burguesía y el Gobierno. Ya hemos visto que el Gobierno tiene forzosamente que introducir estas reformas lentas y mezquinas. Pero cada una de estas míseras concesiones la presenta a los ojos de la burguesía como un sacrificio que hace por ella, como una concesión arrancada a la corona con gran esfuerzo, y a cambio de la cual los burgueses deben hacer a su vez concesiones al Gobierno. Y los burgueses aceptan el engaño, aunque saben perfectamente de qué se trata. Este es el origen del acuerdo tácito que preside en Berlín todos los debates del Reichstag y de la Cámara de Prusia: por una parte, el Gobierno, a paso de tortuga, reforma las leyes en interés de la burguesía, elimina las trabas feudales y los obstáculos creados por el particularismo de los pequeños Estados, que impiden el desarrollo de la industria; introduce la unidad de moneda, de pesas y medidas; establece la libertad de industria, etc.; implanta la libertad de residencia, poniendo así a disposición del capital y en forma ilimitada la mano de obra de Alemania; fomenta el comercio y la especulación; por otra parte, la burguesía cede al Gobierno todo el poder político efectivo, aprueba los impuestos, los empréstitos y la recluta de soldados y ayuda a formular todas las nuevas leyes de reforma de modo que el viejo poder policiaco sobre los elementos indeseables conserve toda su fuerza. La burguesía compra su paulatina emancipación social al precio de su renuncia inmediata a un poder político propio. El principal motivo que hace aceptable para la burguesía semejante acuerdo no es, naturalmente, su miedo al Gobierno, sino su miedo al proletariado." [ Engels: La guerra campesina en Alemania]

    Modo de producción capitalista: la producción mercantil y el surgimiento del capitalismo.

    El intercambio de mercancías, se venía desarrollando desde la antigüedad, pero no ocupaba un lugar fundamental en la economía, ésta tenía como objeto el consumo directo de los productores, o el mercado local; durante el feudalismo, con el crecimiento de la producción creció también la cantidad de productos destinados al mercado, desarrollándose la producción mercantil simple. El próximo paso fue el desarrollo del mercado mundial; ésta fue la condición que cambió cualitativamente el  mercado y con el de las formas de producción.

    El mercado ya maduro, incrementó la demanda de productos y la competencia. La competencia sería el segundo factor que contribuiría a cambiar las formas de producir; la competencia estimuló la concentración de las riquezas y los medios de producción en unos pocos empresarios exitosos y despojó a la gran mayoría de los antes propietarios de sus medios de producción, enviándolos a engrosar las filas de los proletarios.

    El desarrollo del mercado a nivel mundial, la competencia, la propiedad de los medios de producción concentrada y una gran masa de hombres poseedores solo de su fuerza de trabajo para vender en el mercado del trabajo, son los rasgos que distinguen al capitalismo y las condiciones necesarias para que naciera un nuevo modo de producción: el capitalismo.

    El capitalismo transformó la producción mercantil simple en producción mercantil capitalista, llevando esta última a ser el fundamento del nuevo modo de producción, así podemos decir que el objeto del capitalismo es la producción de mercancías en base a la propiedad privada de los medios de producción y al trabajo asalariado; pero ante todo, es la producción en función del mercado, es decir que su objeto principal, es la producción de mercancías.

    "Marx, en El Capital, analiza al principio la relación más sencilla, corriente, fundamental, masiva y común, que se encuentra miles de millones de veces en la sociedad burguesa (mercantil): el intercambio de mercancías. En este fenómeno tan sencillísimo (en esta "célula" de la sociedad burguesa) el análisis descubre todas las contradicciones (es decir, el germen de todas las contradicciones) de la sociedad contemporánea. La exposición que sigue nos muestra el desarrollo (tanto el crecimiento como el movimiento) de estas contradicciones y de esta sociedad en la suma de sus partes aisladas, desde su principio hasta su fin." [ Lenin: En torno a la cuestión de la dialéctica]

    La mercancía y sus cualidades. Doble carácter del trabajo materializado.

    La mercancía es el producto del trabajo que tiene como destino el intercambio en el mercado. Todo producto del trabajo, supone una determinada utilidad; es decir un valor de uso, satisface una determinada necesidad; pero este valor de uso puede ser consumido por su propio productor u otros sin ser objeto de intercambio. Para que un determinado objeto sea una mercancía, debe de realizarse en un mercado, debe ser intercambiada por otro producto o equivalente del mismo; este intercambio de un determinado producto portador de un determinado valor de uso, por otro de similares cualidades se realiza mediante una relación cuantitativa de su valor; es decir se asigna un determinado valor de cambio a la mercancía que, aunque normalmente tiene una relación con su valor de uso, no guarda una relación directa con él, sino con otros parámetros que son propios del mercado y de las condiciones concretas de existencia material de los productores y consumidores. El valor de cambio es la magnitud del valor de la mercancía en relación con la demás y se distingue del precio de la mercancía por ser éste la expresión monetaria de ese valor de cambio en las condiciones concretas del mercado.

    Un kilo de carne de res, tiene un valor de uso similar en Argentina y en la India; sin embargo el valor de intercambio en ambos mercados puede tener enormes variaciones; al igual que un litro de agua en Canadá o en el desierto de Namibia. Así, los mismos productos que satisfacen las mismas necesidades en magnitudes iguales, son objetos de intercambio que difieren en su magnitud cuantitativa (obviando las diferencias monetarias), de un mercado a otro; tanto nacional como internacional.

    "La utilidad de una cosa hace de ella un valor de uso. Pero esa utilidad no flota por los aires. Está condicionada por las propiedades del cuerpo de la mercancía, y no existe al margen de ellas. El cuerpo mismo de la mercancía, tal como el hierro, trigo, diamante, etc., es pues un valor de uso o un bien. Este carácter suyo no depende de que la apropiación de sus propiedades útiles cueste al hombre mucho o poco trabajo. Al considerar los valores de uso se presupone siempre su carácter determinado cuantitativo, tal como docena de relojes, vara de lienzo, tonelada de hierro, etc. Los valores de uso de las mercancías proporcionan la materia para una disciplina especial, la merceología. El valor de uso se efectiviza únicamente en el uso o en el consumo. Los valores de uso constituyen el contenido material de la riqueza, sea cual fuere la forma social de ésta. En la forma de sociedad [45] que hemos de examinar, son a la vez los portadores materiales del valor de cambio.
En primer lugar, el valor de cambio se presenta como relación cuantitativa, proporción en que se intercambian valores de uso de una clase por valores de uso de otra clase, una relación que se modifica constantemente según el tiempo y el lugar. El valor de cambio, pues, parece ser algo contingente y puramente relativo, y un valor de cambio inmanente, intrínseco a la mercancía (valeur intrinsèque) es exactamente tanto como lo que habrá de rendir." [27], pues, sería una contradictio in adiecto [contradicción entre un término y su atributo]."
[ Marx: El capital, tomo I, sección primera. ]

    Esta contradicción entre el valor de uso y el valor de cambio, es el reflejo entre el trabajo privado que cada productor que realiza producir una determinada mercancía  (cantidad de tiempo de trabajo en determinadas condiciones de trabajo); es decir realiza un trabajo concreto; por un lado, y el trabajo social ,que es la media del tiempo empleado y las condiciones empleadas, de todos los productores de una sociedad; es decir es una abstracción, y determina el trabajo abstracto.

    "Ahora bien, si ponemos a un lado el valor de uso del cuerpo de las mercancías, únicamente les restará una propiedad: la de ser productos del trabajo. No obstante, [47] también el producto del trabajo se nos ha transformado entre las manos. Si hacemos abstracción de su valor de uso, abstraemos también los componentes y formas corpóreas que hacen de él un valor de uso. Ese producto ya no es una mesa o casa o hilo o cualquier otra cosa útil. Todas sus propiedades sensibles se han esfumado. Ya tampoco es producto del trabajo del ebanista o del albañil o del hilandero o de cualquier otro trabajo productivo determinado. Con el carácter útil de los productos del trabajo se desvanece el carácter útil de los trabajos representados en ellos y, por ende, se desvanecen también las diversas formas concretas de esos trabajos; éstos dejan de distinguirse, reduciéndose en su totalidad a trabajo humano indiferenciado, a trabajo abstractamente humano." [Marx: El capital, Ídem.]

    Independientemente de los aspectos relativos del valor de la mercancía, vale decir, de la utilidad de una mercancía ( valor de uso), o de la relación cuantitativa en que se intercambia en el mercado ( valor de cambio), toda mercancía posee también un aspecto absoluto en su valorización; este es determinado por el trabajo abstracto o social y se mide por el tiempo socialmente necesario en la producción de la mercancía, es lo que se define como el valor de la misma.

    "Es sólo la cantidad de trabajo socialmente necesario, pues, o el tiempo de trabajo socialmente necesario para la producción de un valor de uso, lo que determina su magnitud de valor. Cada mercancía es considerada aquí, [49] en general, como ejemplar medio de su clase. Por tanto, las mercancías que contienen cantidades iguales de trabajo, o que se pueden producir en el mismo tiempo de trabajo, tienen la misma magnitud de valor. El valor de una mercancía es al valor de cualquier otra, como el tiempo de trabajo necesario para la producción de la una es al tiempo de trabajo necesario para la producción de la otra. "En cuanto valores, todas las mercancías son, únicamente, determinada medida de tiempo de trabajo solidificado" ." [ Marx: Ídem]

    Tiempo de trabajo socialmente necesario. Trabajo simple y trabajo complejo.

    El valor de las mercancías proviene de la cantidad de trabajo materializado en ellas; pero no todo el trabajo que realiza el productor directo se materializa en la mercancía; el trabajo que importa en la valorización de la mercancía es el trabajo útil, aquel que se emplea efectivamente en la producción de la mercancía.: " Llamamos, sucintamente, trabajo útil al trabajo cuya utilidad se representa así en el valor de uso de su producto, o en que su producto sea un valor de uso. Desde este punto de vista, el trabajo siempre se considera con relación a su efecto útil."    [ Marx: El capital, ídem]

    La forma de medir el trabajo es, como en las demás cosas, es mediante la comparación de su cantidad; y considerando que todo los trabajos no son iguales (por lo que no serían comparables), la forma de compararlos es por el tiempo de trabajo empleado en producir una determinada utilidad en la mercancía.

    Sin embargo, aún persisten diferencias en cuanto a la calidad del trabajo porque un trabajador sin inexperto demoraría mas que uno experto en producir la misma utilidad en la mercancía; por ello habría que distinguir entre el trabajo que no requiere preparación o trabajo simple y aquel que requiere de una determinada calificación o trabajo complejo o calificado ya que la mercancía en el mercado no se distingue por otra cosa que por el valor de cambio que se expresa en su precio." Éste es gasto de la fuerza de trabajo simple que, término medio, todo hombre común, sin necesidad de un desarrollo especial, posee en su organismo corporal. El carácter del trabajo medio simple varía, por cierto, según los diversos países y épocas culturales, pero está dado para una sociedad determinada. Se considera que el trabajo más complejo es igual sólo a trabajo simple potenciado o más bien multiplicado, [55] de suerte que una pequeña cantidad de trabajo complejo equivale a una cantidad mayor de trabajo simple." [ Marx: El capital, ídem]

    Otra diferencia que podría establecerse en cuanto a la calidad del trabajo incorporado en la mercancía, es los medios de trabajo empleados en producirla y que tienen un impacto directo en el tiempo de trabajo empleados en producirla; el tiempo empleado en cortar una madera con una sierra de mano difiere en mucho del tiempo empleado con una sierra eléctrica; etc.

    Para lograr establecer un patrón de comparación del tiempo de trabajo empleado en producir una mercancía, que permita equiparar una con otra en el mercado, sin considerar las diferencias que existan entre los distintos productores y sus condiciones concretas de trabajo individuales, es necesario establecer una media entre los distintos tiempos empleados por todos los productores y las distintas condiciones de trabajo. Esta media nos entrega el promedio de las condiciones de trabajo de toda una sociedad, en relación a la producción de mercancías, permitiéndonos ahora equiparar una mercancía con otra.

    La media social del trabajo empleado ahora se puede medir por tiempo concreto: un minuto, una hora, un día, etc., empleados en producir tal o cual mercancía.

    Podemos ahora decir que el valor de las mercancías, esta determinado por el tiempo de trabajo socialmente necesario en producirla.

    "Un valor de uso o un bien, por ende, sólo tiene valor porque en él está objetivado o materializado trabajo abstractamente humano. ¿Cómo medir, entonces, la magnitud [48] de su valor? Por la cantidad de "sustancia generadora de valor" --por la cantidad de trabajo-- contenida en ese valor de uso. La cantidad de trabajo misma se mide por su duración, y el tiempo de trabajo, a su vez, reconoce su patrón de medida en determinadas fracciones temporales, tales como hora, día, etcétera.
Podría parecer que si el valor de una mercancía se determina por la cantidad de trabajo gastada en su producción, cuanto más perezoso o torpe fuera un hombre tanto más valiosa sería su mercancía, porque aquél necesitaría tanto más tiempo para fabricarla. Sin embargo, el trabajo que genera la sustancia de los valores es trabajo humano indiferenciado, gasto de la misma fuerza humana de trabajo. El conjunto de la fuerza de trabajo de la sociedad, representado en los valores del mundo de las mercancías, hace las veces aquí de una y la misma fuerza humana de trabajo, por más que se componga de innumerables fuerzas de trabajo individuales. Cada una de esas fuerzas de trabajo individuales es la misma fuerza de trabajo humana que las demás, en cuanto posee el carácter de fuerza de trabajo social media y opera como tal fuerza de trabajo social media, es decir, en cuanto, en la producción de una mercancía, sólo utiliza el tiempo de trabajo promedialmente necesario, o tiempo de trabajo socialmente necesario. El tiempo de trabajo socialmente necesario es el requerido para producir un valor de uso cualquiera, en las condiciones normales de producción vigentes en una sociedad y con el grado social medio de destreza e intensidad de trabajo."
[ Marx: El capital, ídem ]

    Formas del valor    

    El valor de la mercancía contiene el trabajo útil en ella, también una utilidad natural que proviene de la naturaleza; pero lo que se expresa como valor en la mercancía, lo hace en el proceso de intercambio, en la vida social; ese valor corresponde al trabajo humano cristalizado en ella; el aire nos es útil a todos, pero mientras no se ejecute en el un trabajo para poder ser intercambiado socialmente, no constituirá una mercancía y su utilidad no será medida como un valor de cambio o simplemente como valor (económicamente hablando)

    Las formas que éste valor de las mercancías adopta se distinguen entre si por la relación en que se expresan en comparación con otras, es decir, por el cambio. La forma primaria en que los productos se intercambiaron respondía a la utilidad que prestaba a quienes la intercambiaban, es decir, a su valor de uso; no existía una regularidad en el proceso, se intercambiaba simplemente un producto ( por ejemplo una piel) por otro que se necesitara (por ejemplo seis pescados); si el hombre estaba muy hambriento probablemente las cantidades fueran inversas. Esta forma primaria del valor es su forma simple o fortuita del valor. Al producirse la división del trabajo entre la agricultura y la ganadería, el intercambio de mercancías se hizo mas común, lo que llevó a una especie de equiparación de los valores de las mercancías; por ejemplo, una piel ahora era igual a seis pescados, dos lanzas, un hacha, etc., es decir, el valor de una mercancía correspondía a una abanico de productos equivalentes; esta es la forma desplegada o total del valor y en ella se sobrepone el valor de cambio al valor de uso, en el proceso del intercambio. Ambas formas, la simple y la desplegada, son formas en que se comparan una mercancía con otra, o lo que es lo mismo, una en relación a otra por lo que reviste la forma relativa del valor.

    "La forma simple de valor de una mercancía está contenida en su relación de valor con otra mercancía de diferente clase o en la relación de intercambio con la misma. El valor de la mercancía A se expresa cualitativamente en que la mercancía B es directamente intercambiable por la mercancía A. Cuantitativamente, se expresa en el hecho de que una determinada cantidad de la mercancía B es intercambiable por la cantidad dada de la mercancía A. En otras palabras: el valor de una mercancía se expresa de manera autónoma mediante su presentación como "valor de cambio". Si bien al comienzo de este capítulo dijimos, recurriendo a la terminología en boga, que la mercancía es valor de uso y valor de cambio, esto, hablando con precisión, era falso. La mercancía es valor de uso u objeto para el uso y "valor". Se presenta como ese ente dual que es cuando su valor posee una forma de manifestación propia --la del valor de cambio--, distinta de su forma natural, pero considerada aisladamente nunca posee aquella forma: únicamente lo hace en la relación de valor o de intercambio con una segunda mercancía de diferente clase. Si se tiene esto en cuenta, ese modo de expresión no hace daño y sirve para abreviar." [ Marx: El capital, ídem]

    En la medida en que la división del trabajo estimuló el intercambio, este se hizo mas generalizado y aumentó la cantidad de productos de intercambio, por lo que resultó difícil mantener una relación para él. Se hizo necesario entonces establecer una equivalencia entre el valor de las distintas mercancías; por ejemplo la piel era equivalente del valor de distintas mercancías; esta es la forma equivalente del valor que servía dentro de ciertos límites mas allá de los cuales no se podía equiparar, lo que llevó a la necesidad de establecer un equivalente que sirviera para el intercambio entre las distintas comunidades, algún producto que poseyera un valor universal; este valor reconocido de manera general el la forma equivalente universal del valor.

    " La forma de equivalente que adopta una mercancía, pues, es la forma en que es directamente intercambiable por otra mercancía."

    "No hay quien no sepa, aunque su conocimiento se reduzca a eso, que las mercancías poseen una forma común de valor que contrasta, de manera superlativa, con las abigarradas formas naturales propias de sus valores de uso: la forma de dinero. De lo que aquí se trata, sin embargo, es de llevar a cabo una tarea que la economía burguesa ni siquiera intentó, a saber, la de dilucidar la génesis de esa forma dineraria, siguiendo, para ello, el desarrollo de la expresión del valor contenida en la relación de valor existente entre las mercancías: desde su forma más simple y opaca hasta la deslumbrante forma de dinero. Con lo cual, al mismo tiempo, el enigma del dinero se desvanece.
La más simple relación de valor es, obviamente, la que existe entre una mercancía y otra mercancía determinada de especie diferente, sea cual fuere. La relación de valor entre dos mercancías, pues, proporciona la expresión más simple del valor de una mercancía."
[ Marx: El capital, ídem]

    Naturaleza y funciones del dinero.

    El incremento en la cantidad de mercancías y la ampliación del mercado hizo aparecer en la escena de las relaciones económicas, entre los distintos actores de la actividad económica, al equivalente universal de valor; una mercancía que se puede intercambiar por todas las demás en una relación cuantitativa determinada. En un comienzo, fueron distintos elementos, pero al pasar del tiempo se unificaron los criterios y se reconoció el papel de algunos, como el oro y la plata, por sus condiciones naturales; su relativa estabilidad en el tiempo, su elevado valor como mercancías que permitía equipararse a otras en pequeñas cantidades, etc. Las libras inglesas (originalmente una libra de plata) y otras deben su nombre precisamente a una medida de peso del sistema inglés.

    Los metales preciosos fueron las primeras formas de dinero, o equivalente universal de valor, pero el oro u otros metales, que constituyeron las formas de dinero metálico, como todas las mercancías, se desgastan con el uso; por lo que resultó mas económico y seguro, reemplazar el oro por otros metales mas económicos e incluso papeles sellados que lo representara; hoy día, hasta el papel moneda está resultando inconveniente y se ve sustituido por las transacciones electrónicas progresivamente.

    "Si el oro se enfrenta a las otras mercancías sólo como dinero, ello se debe a que anteriormente se contraponía a ellas como mercancía. Al igual que todas las demás mercancías, el oro funcionó también como equivalente, sea como equivalente singular en actos de intercambio aislados, sea como equivalente particular junto a otras mercancías que también desempeñaban ese papel. Poco a poco, en ámbitos más restringidos o más amplios, comenzó a funcionar como equivalente general. No bien conquista el monopolio de este sitial en la expresión del valor correspondiente al mundo de las mercancías, se transforma en mercancía dineraria, y sólo a partir del momento en que ya se ha convertido en tal mercancía dineraria, la forma IV se distingue de la III, o bien la forma general de valor llega a convertirse en la forma de dinero." [ Marx: El capital, T. I, Cáp. I]

    Tenemos así que, lo que refleja el oro, el papel moneda o la simple firma electrónica, no es otra cosa que el valor de las mercancías, puesto en ellas por el tiempo de trabajo socialmente necesario empleado en producirlas. El dinero no es mas que otra mercancía, una especial por sus atributos universales, pero mercancía al fin. En ella se materializa el trabajo social y también las relaciones de producción que se establecen entre los distintos actores de un sistema económico-social.

    " De esta suerte, el trabajo objetivado en el valor de las mercancías no sólo se representa negativamente, como trabajo en el que se hace abstracción de todas las formas concretas y propiedades útiles de los trabajos reales: su propia naturaleza positiva se pone expresamente de relieve. Él es la reducción de todos los trabajos reales al carácter, que les es común, de trabajo humano; al consumo de fuerza humana de trabajo.
La forma general de valor, la cual presenta a los productos del trabajo como simple gelatina de trabajo humano indiferenciado, deja ver en su propia estructura que es la expresión social del mundo de las mercancías. Hace visible, de este modo, que dentro de ese mundo el carácter humano general del trabajo constituye su carácter específicamente social." 
[ Marx: El capital, ídem]

    El dinero, como equivalente universal del valor, cumple varias funciones; en primer lugar, el dinero actúa como medida de valor porque refleja en ella el valor de las demás mercancías, no se podría medir el valor de una cosa en la misma cosa, es necesario un referente de medida y ese papel lo cumple una mercancía estándar, el dinero. "La primera función del oro consiste en proporcionar al mundo de las mercancías el material para la expresión de su valor, o bien en representar los valores mercantiles como magnitudes de igual denominación, cualitativamente iguales y cuantitativamente comparables. Funciona así como medida general de los valores, y sólo en virtud de esta función el oro, la mercancía equivalente específica, deviene en primer lugar dinero.

    Las mercancías no se vuelven conmensurables por obra del dinero. A la inversa. Por ser todas las mercancías, en cuanto valores, trabajo humano objetivado, y por tanto conmensurables en sí y para sí, pueden medir colectivamente sus valores en la misma mercancía específica y ésta convertirse en su medida colectiva de valor, esto es, en dinero. En cuanto medida de valor, el dinero es la forma de manifestación necesaria de la medida del valor inmanente a las mercancías: el tiempo de trabajo" [ Marx: El capital, T I, Cáp.. III]

    El precio no es mas que la forma figurada del valor de las mercancías expresada en dinero; pudiendo con ello existir una diferencia entre el valor y el precio condicionado por las circunstancias o las diferencia en las variaciones de los mismos.

    Hasta aquí pareciera que la relación entre mercancías, precio y dinero es una simple relación cuantitativa que podría expresarse de la siguiente forma:

    100 mercancía = 100 precio = 100 dinero

    Sin embargo, en la realidad las relaciones que se establecen entre los términos del polinomio, son de orden cuantitativo y cualitativo. Si observamos más de cerca estos términos, veremos que la forma mercancía contiene un valor de uso o utilidad sin la cual no tendría un lugar en el mercado, el valor de uso de la mercancía es un factor que impulsa la demanda, por lo que su valor de uso aumenta, con él aumenta la demanda lo que tiene en el mercado un impacto en el precio. Por el contrario, si su valor de uso disminuye ( por obsolencia o por que aparece en el mercado una mercancía que la sustituya), la demanda disminuye y con ella su precio ( valor de cambio reflejado en dinero). También la mercancía posee un valor que corresponde al tiempo de trabajo materializado en ella y que sigue siendo el mismo, no importando las variaciones en el valor de uso o en el precio del producto; este valor puede aumentar ( por encarecimiento de la fuerza de trabajo, por ejemplo), lo que tendrá su reflejo en los precios del producto, aún cuando su valor de uso permanezca igual, o lo que es mas común, disminuir por el perfeccionamiento de las técnicas de trabajo, lo que significará una disminución en su precio ( teóricamente).

    El segundo término del polinomio, el precio, es la expresión monetaria del valor de la mercancía, desde un punto de vista general, por que ya hemos visto que, en particular, el precio puede o no corresponder a este valor. Pero existen otros factores que pueden modificar el precio del producto como por ejemplo, el valor de la mercancía referencial ( tercer término del polinomio) que es el dinero; si en vez de 100 mercancías existen 200 mercancías en el mercado pero el dinero disponible sigue siendo 100, entonces los precios de cada una ya no será de 1 sino de 1/2; por el contrario, si el dinero aumenta cuantitativamente su cualidad como medio de compra disminuye. Correlativamente con lo anterior se evidencia que una variación en los precios de las mercancías afecta la capacidad de intercambio del dinero.

    Por otro lado si seguimos el camino que recorre una mercancía desde su productor a su consumidor, veremos que éstas tienen un solo destino, el consumo; ya sea el estómago del consumidor o la incorporación a otra mercancía; si en cambio seguimos el recorrido del dinero, veremos que pasa de consumidor a productor quien inmediatamente se transforma en consumidor de otras mercancías, y así sucesivamente hasta que vuelve al consumidor original para iniciar nuevamente su ciclo de circulación. Por lo tanto, la cantidad de dinero en el mercado no se corresponde cuantitativamente con la cantidad de mercancías ni con con la suma de sus precios, sino que es una fracción de ellos, la fracción necesaria para la circulación de las mercancías en un período determinado y que depende de las condiciones del mercado y de la velocidad de rotación del dinero. De esto se desprende que un aumento o disminución en las cantidades de dinero en el mercado, afecten significativamente los precios de los productos que en último término afecta no el valor de las mercancías existentes, sino el valor del poder adquisitivo del dinero como medio de pago y con el el valor de la mercancía mas importante para la producción: la fuerza de trabajo. Este punto está extensamente expuesto en el capitulo III del primer tomo de El capital y es conveniente leerlo con atención porque son la base para la explicación de muchas de las contradicciones del mercado. 

    Pero hablábamos de los precios...

    "En cuanto medida del valor, el dinero sirve para transformar en precios, en cantidades  figuradas de oro, los valores de las variadísimas mercancías, en cuanto medida de los precios, mide precisamente esas cantidades de oro. Con la medida de los valores se miden las mercancías en cuanto valores; el patrón de precios, en cambio, mide con arreglo a una cantidad de oro las cantidades de dicho metal y no el valor de una cantidad de oro conforme al peso de la otra. Para el patrón de precios es necesario fijar determinado peso en oro como unidad de medida. Aquí, al igual que en todas las demás determinaciones de medida de magnitudes de igual denominación, lo decisivo es la fijeza que alcancen las relaciones de medida. El patrón de los precios, por ende, desempeñará tanto mejor su función cuanto más invariablemente una y la misma cantidad de oro oficie como unidad de medida. Si el oro puede servir como medida de los valores, ello se debe únicamente a que él mismo es producto del trabajo, y por tanto, potencialmente, un valor variable" [ Marx: El capital, ídem ]

    En segundo lugar, actúa como medio de circulación de las mercancías al servir de intermediario entre ellas, el vendedor entrega su mercancía a cambio de dinero que luego utiliza para adquirir otras mercancías, sirviendo así, el dinero de agente del intercambio de ellas.

    " El proceso de intercambio de la mercancía, pues, se lleva a cabo a través de dos metamorfosis contrapuestas que a la vez se complementan entre sí: transformación de la mercancía en dinero y su reconversión de dinero en mercancía. Las fases en la metamorfosis de las mercancías son, a la vez, transacciones del poseedor de éstas: venta, o intercambio de la mercancía por dinero; compra, intercambio de dinero por mercancía, y unidad de ambos actos: vender para comprar." [ Marx: El capital, ídem]

     En tercer lugar, funciona como medio de acumulación de valor o atesoramiento, pues puede ser retirado del ciclo de producción por un tiempo indeterminado y luego ser nuevamente incorporado a el, en cualquier momento, cumpliendo las mismas funciones; representar un determinado valor.

    " El afán de atesoramiento es ilimitado por naturaleza. Cualitativamente, o por su forma, el dinero carece de límites, vale decir, es el representante general de la riqueza social porque se lo puede convertir de manera directa en cualquier mercancía. Pero, a la vez, toda suma real de dinero está limitada cuantitativamente, y por consiguiente no es más que un medio de compra de eficacia limitada. Esta contradicción entre los límites cuantitativos y la condición cualitativamente ilimitada del dinero, incita una y otra vez al atesorador a reemprender ese trabajo de Sísifo que es la acumulación. Le ocurre como al conquistador del mundo, que con cada nuevo país no hace más que conquistar una nueva frontera." [ Marx: El capital, ídem]

    En cuarto lugar, el dinero cumple la función de ser un medio de pago; esta función permite la existencia del crédito, compromiso de pago no inmediato; y de otras formas de compromisos económicos en el tiempo, como los impuestos, los intereses, etc. Como medio de pago, el dinero sirve para comprar o vender con cancelación a futuro; el obrero entrega su mercancía durante un tiempo ( 30 días) y el patrón dispone de ese tiempo para extraer del trabajo del obrero el valor necesario para pagarle a sus proveedores, al banco, a su casero y por último algo para que el obrero quiera volver el mes siguiente; de modo inverso, el patrón vende sus mercancías al mismo obrero, a crédito, y con ello vende no solo su tiempo de trabajo presente sino que, se compromete a por el tiempo de trabajo de tanto o cuanto tiempo futuro.

    "El dinero crediticio, por el contrario, supone condiciones que, desde el punto de vista de la circulación mercantil simple, aún nos son completamente desconocidas. Observemos de pasada, empero, que así como el papel moneda propiamente dicho deriva de la función asumida por el dinero como medio de circulación, el dinero crediticio tiene su raíz natural en la función del dinero en cuanto medio de pago" [Marx: El capital, ídem]

     Por último el dinero cumple la función de ser dinero mundial; para ello es necesario que retorne a su forma objetiva, es decir a mercancía con determinado valor objetivo: el oro. El mercado mundial se realiza mediante la valoración monetaria en base a un referente universal, el oro, por ello las reservas económicas de los distintos países se representan en un fondo mundial; allí se hacen evidentes año a año las profundas contradicciones de las economías de los distintos países; los pequeños que pueden crecer porcentualmente en mayor medida ( crecimiento interno absoluto), se ven arrasados por mínimos crecimientos de las grandes economías que comparativamente producen mayor valor social, produciendo un constante empobrecimiento relativo. ¿Qué ventajas ofrece el ALCA a las pequeñas economías latinoamericanas? ¿ A qué economía favorece abrir los mercados internos?

    "Cuando sale de la esfera de la circulación interna, el oro se despoja de las formas locales surgidas en esa órbita --patrón de precios, moneda, moneda fraccionaria y signo de valor-- y recae en la forma originaria de los metales preciosos, la forma de lingotes. En el comercio mundial las mercancías despliegan su valor de modo universal. De ahí que su figura autónoma de valor se les contraponga, en este terreno, como dinero mundial. Sólo en el mercado mundial el dinero funciona de manera plena como la mercancía cuya forma natural es, a la vez, forma de efectivización directamente social del trabajo humano in abstracto. Su modo de existencia se adecua a su concepto." [ Marx: El capital, ídem]

    El fetichismo de la mercancía.

    En el modo de producción capitalista, basada en la propiedad privada de los medios de producción, las relaciones entre los hombres se encuentra encubierta por la relación entre las cosas o mercancías; la suerte del productor está ligada al destino que sus productos encuentren el mercado, por lo que las mercancías adquieren para el una personalidad propia, su destino es el mismo que el de sus productos. Se establece así un patrón de relaciones sociales a través de mercancías o cosas de consumo e intercambio, escondiendo en ella, la verdadera relación que esconden las mercancías; las relaciones de las personas en la producción social de riqueza.

    "¿De dónde brota, entonces, el carácter enigmático que distingue al producto del trabajo no bien asume la forma de mercancía? Obviamente, de esa forma misma. La igualdad de los trabajos humanos adopta la forma material de la igual objetividad de valor de los productos del trabajo; la medida del gasto de fuerza de trabajo humano por su duración, cobra la forma de la magnitud del valor que alcanzan los productos del trabajo; por último, las relaciones entre los productores, en las cuales se hacen efectivas las determinaciones sociales de sus trabajos, revisten la forma de una relación social entre los productos del trabajo.
Lo misterioso de la forma mercantil consiste sencillamente, pues, en que la misma refleja ante los hombres el carácter social de su propio trabajo como caracteres objetivos inherentes a los productos del trabajo, como propiedades sociales naturales de dichas cosas, y, por ende, en que también refleja la relación social que media entre los productores y el trabajo global, como una relación social entre los objetos, existente al margen de los productores. Es por medio de este quid pro quo [tomar una cosa por otra] como los productos del trabajo se convierten en mercancías, en cosas sensorialmente suprasensibles o sociales"
[ Marx: El capital, t I Cáp. I]

    La ley del valor.

    En la producción mercantil capitalista los productos tienen un destino común, el mercado, y este destino común impone la competencia por el mercado. Los productores aislados luchan por conquistar un sitio en el mercado para sus productos, sin ninguna racionalización de el; no pueden saber qué ni cuánto ni cuándo su competidor produce, por lo que se orienta por su propia experiencia anterior; si el año anterior los precios de tal mercancía fueron buenos en relación al valor de las mismas, entonces ¡ apurémonos a producir esa mercancía para este año!, porque queremos hacer buenos negocios...eso dicen la mayoría de los productores y el próximo año la oferta excede a la demanda y los precios están por debajo del valor de las mercancías y nuestro empresario productor va a la bancarrota. Este es el cuadro que nos ejemplifica una de las leyes propias de la producción mercantil capitalista: la ley de la competencia y la anarquía en al producción, ley que además es un reflejo de como la forma del modo de producción entraba el desarrollo de su contenido.

    Esta ley sin embargo no es la que regula el desarrolla de la producción, si así fuera, ya no existiría; la ley que actúa como regulador en la producción es la ley del valor, según la cual, el valor de las mercancías está determinado por el tiempo de trabajo socialmente necesario empleado para producirla; esta ley impulsa a los productores a intentar disminuir constantemente el tiempo de producción empleado en cada mercancía, mediante el perfeccionamiento de las técnicas del trabajo; sea por incremento de la productividad del mismo o por la intensificación de él. La ventaja que le proporciona disminuir los tiempos de trabajo, asegura al productor una mejor posición en el mercado ya sea por un mayor volumen de venta debido a un menor precio o por un mayor margen de ganancia en el mismo volumen de venta, por el menor costo de producción.

    "  El tiempo de trabajo socialmente necesario es el requerido para producir un valor de uso cualquiera, en las condiciones normales de producción vigentes en una sociedad y con el grado social medio de destreza e intensidad de trabajo. Tras la adopción en Inglaterra del telar de vapor, por ejemplo, bastó más o menos la mitad de trabajo que antes para convertir en tela determinada cantidad de hilo. Para efectuar esa conversión, el tejedor manual inglés necesitaba emplear ahora exactamente el mismo tiempo de trabajo que antes, pero el producto de su hora individual de trabajo representaba únicamente media hora de trabajo social, y su valor disminuyó por consiguiente, a la mitad del que antes tenía"...."En términos generales: cuanto mayor sea la fuerza productiva del trabajo, tanto menor será el tiempo de trabajo requerido para la producción de un artículo, tanto menor la masa de trabajo cristalizada en él, tanto menor su valor. A la inversa, cuanto menor sea la fuerza productiva del trabajo, tanto mayor será el tiempo de trabajo necesario para la producción de un artículo, tanto mayor su valor. Por ende, la magnitud de valor de una mercancía varía en razón directa a la cantidad de trabajo efectivizado en ella e inversa a la fuerza productiva de ese trabajo." [ Marx: El capital]

    Acumulación originaria del Capital.

    El modo de producción capitalista requiere de dos condiciones fundamentales; en primer lugar la propiedad privada de los medios de producción y una masa de hombres libres y desposeídos de medios de producción obligados por ello a vender su fuerza de trabajo, los proletarios. ¿Cómo se llegó a ello? 

    El proceso por el cual los antiguos propietarios de sus medios de subsistencia, principalmente la tierra y los instrumentos de trabajo, son expropiados de ellos, para pasar a manos de un reducido número de personas que se transforman en los propietarios de las mercancías; es el proceso conocido como la acumulación originaria del capital.

    Los economistas burgueses se esfuerzan en explicar esta situación a partir de las cualidades personales; pero la realidad es que es un proceso histórico plagado de violencia donde los que resultan vencedores no son precisamente las mejores personas sino aquellos que por circunstancias ajenas a ellos dispusieron de la fuerza necesaria para arrasar con el destino de grandes masas de personas.

    "Esta acumulación originaria desempeña en la economía política aproximadamente el mismo papel que el pecado original en la teología. Adán mordió la manzana, y con ello el pecado se posesionó del género humano. Se nos explica su origen contándolo como una anécdota del pasado. En tiempos muy remotos había, por un lado, una elite diligente, y por el otro una pandilla de vagos y holgazanes. Ocurrió así que los primeros acumularon riqueza y los últimos terminaron por no tener nada que vender excepto su pellejo. Y de este pecado original arranca la pobreza de la gran masa que aun hoy, pese a todo su trabajo, no tiene nada que vender salvo sus propias personas y la riqueza de unos pocos, que crece continuamente aunque sus poseedores hayan dejado de trabajar hace mucho tiempo."..." El dinero y la mercancía no son capital desde un primer momento, como tampoco lo son los medios de producción y de subsistencia. Requieren ser transformados en capital. Pero esta transformación misma sólo se puede operar bajo determinadas circunstancias coincidentes: es necesario que se enfrenten y entren en contacto dos clases muy diferentes de poseedores de mercancías, a un lado los propietarios de dinero, de medios de producción y de subsistencia, a quienes les toca valorizar, mediante la adquisición de fuerza de trabajo ajena, la suma de valor de la que se han apropiado; al otro lado, trabajadores libres, vendedores de la fuerza de trabajo propia y por tanto vendedores de trabajo. Trabajadores libres en el doble sentido de que ni están incluidos directamente entre los medios de producción como sí lo están los esclavos, siervos de la gleba, etcétera , ni tampoco les pertenecen a ellos los medios de producción a la inversa de lo que ocurre con el campesino que trabaja su propia tierra, etcétera , hallándose, por el contrario, libres y desembarazados de esos medios de producción. Con esta polarización del mercado de mercancías están dadas las condiciones fundamentales de la producción capitalista. La relación del capital presupone la escisión entre los trabajadores y la propiedad sobre las condiciones de realización del trabajo. Una vez establecida la producción capitalista, la misma no sólo mantiene esa división sino que la reproduce en escala cada vez mayor. El proceso que crea a la relación del capital, pues, no puede ser otro que el proceso de escisión entre el obrero y la propiedad de sus condiciones de trabajo, proceso que, por una parte, transforma en capital los medios de producción y de subsistencia sociales, y por otra convierte a los productores directos en asalariados. La llamada acumulación originaria no es, por consiguiente, más que el proceso histórico de escisión entre productor y medios de producción. Aparece como "originaria" porque configura la prehistoria del capital y del modo de producción correspondiente al mismo."..." En la historia del proceso de escisión hacen época, desde el punto de vista histórico, los momentos en que se separa súbita y violentamente a grandes masas humanas de sus medios de subsistencia y de producción y se las arroja, en calidad de proletarios totalmente libres, al mercado de trabajo."[ Marx: El capital, t I Cáp.. XIV  ]

    El instrumento para expropiar de sus medios de producción a los antiguos propietarios fue fundamentalmente la violencia; con ella se envió a la miseria a miles de personas que terminaban como vagabundos en las ciudades buscando una forma de subsistencia; pero eso no fue suficiente desgracia, se dictaban además sangrientas leyes en contra de los expropiados; en el reinado de Enrique VIII en el siglo XVI, en Inglaterra se ajusticiaron 72000 personas acusadas de "vagabundos" a otras se les confinaba en "casas de trabajo" mejor conocidas en al época como "casas de espanto"; esta situación en Inglaterra es similar a la de otros países en su período de acumulación originaria de capital: 

    " Enrique VIII, 1530: los pordioseros viejos e incapacitados de trabajar reciben una licencia de mendicidad. Flagelación y encarcelamiento, en cambio, para los vagabundos vigorosos. Se los debe atar a la parte trasera de un carro y azotar hasta que la sangre mane del cuerpo; luego han de prestar juramento de regresar a su lugar de nacimiento o al sitio donde hayan residido durante los tres últimos años y de "ponerse a trabajar" (to put himself to labour). [exclamdown]Qué cruel ironía! En 27 Enrique VIII  se reitera la ley anterior, pero diversas enmiendas la han vuelto más severa. En caso de un segundo arresto por vagancia, ha de repetirse la flagelación y cortarse media oreja al infractor, y si se produce una tercera detención, se debe ejecutar al reo como criminal inveterado y enemigo del bien común."...

    ..." Tantæ molis erat [tantos esfuerzos se requirieron] para asistir al parto de las "leyes naturales eternas" que rigen al modo capitalista de producción, para consumar el proceso de escisión entre los trabajadores y las condiciones de trabajo, transformando, en uno de los polos, los medios de producción y de subsistencia sociales en capital, y en el polo opuesto la masa del pueblo en asalariados, en "pobres laboriosos" libres, ese producto artificial de la historia moderna . Si el dinero, como dice Augier, "viene al mundo con manchas de sangre en una mejilla", el capital lo hace chorreando sangre y lodo, por todos los poros, desde la cabeza hasta los pies" [Marx: El capital, ídem]

    Capital y plusvalía: Ley económica fundamental del capitalismo.

    El objeto de la producción capitalista es la producción de mercancías, productos para ser vendidos en el mercado con el fin de obtener una ganancia. No tendría sentido invertir un valor para luego recuperar el mismo valor; pero las mercancías se venden, en general, por su valor y no por sobre él; es más la tendencia de la producción capitalista es disminuir el valor de las mercancías y no incrementarlo. Los productos del mercado tienden a ser mas baratos con el paso del tiempo, no a elevarse; la competencia hace imposible vender cada vez mas caro, por el contrario se busca constantemente cómo abaratar el precio de ellas.¿Cuál es entonces la fuente de la ganancia capitalista? ¿ Cómo es esto posible?

    Todo capitalista invierte una cantidad determinada de valor en crear mercancías y espera con ello obtener ganancias; estas ganancias del capital tienen una fuente de origen, el trabajo del asalariado. Veremos entonces de que forma se produce este milagro que suelen atribuir a las milagrosas propiedades del capital y en especial a su forma de dinero que generalmente es el comienzo y el fin del ciclo, durante el cual, el valor inicial resulta valorizado, incrementado cuantitativamente.

    "En su condición de vehículo consciente de ese movimiento, el poseedor de dinero se transforma en capitalista. Su persona, o, más precisamente, su bolsillo, es el punto de partida y de retorno del dinero. El contenido objetivo de esa circulación --la valorización del valor-- es su fin subjetivo, y sólo en la medida en que la creciente apropiación de la riqueza abstracta es el único motivo impulsor de sus operaciones, funciona él como capitalista, o sea como capital personificado, dotado de conciencia y voluntad. Nunca, pues, debe considerarse el valor de uso como fin directo del capitalista. Tampoco la ganancia aislada, sino el movimiento infatigable de la obtención de ganancias. Este afán absoluto de enriquecimiento, esta apasionada cacería en pos del valor de cambio, es común a capitalista y atesorador, pero mientras el atesorador no es más que el capitalista insensato, el capitalista es el atesorador racional. La incesante ampliación del valor, a la que el atesorador persigue cuando procura salvar de la circulación al dinero 11, la alcanza el capitalista, más sagaz, lanzándolo a la circulación una y otra vez " [ Marx: El capital, t I Cáp.. IV  ]

    La base del régimen capitalista.

    El régimen capitalista de producción se basa en dos condiciones fundamentales; de una parte, la propiedad privada sobre los medios de producción, y de otra, el trabajo asalariado.

    La primera condición es la que permite al capitalista convertir su valor con forma de dinero en capital, es decir, incorporarlo al ciclo productivo con el fin de valorizarlo; la segunda condición, el trabajo asalariado, crea las condiciones para que el valor creado por el trabajador directo, sea también propiedad del capitalista.

    "La transformación del dinero en capital ha de desarrollarse sobre la base de las leyes inmanentes al intercambio de mercancías, de tal modo que el intercambio de equivalentes sirva como punto de partida. Nuestro poseedor de dinero, que existe tan sólo como oruga de capitalista, tiene que comprar las mercancías a su valor, venderlas a su valor y, sin embargo, obtener al término del proceso más valor que el que arrojó en el mismo. Su metamorfosis en mariposa debe efectuarse en la esfera de la circulación y no debe efectuarse en ella. Tales son las condiciones del problema. Hic Rhodus, hic salta! [[exclamdown]Ésta es Rodas, salta aquí!]"..." El cambio, pues, debe operarse con la mercancía que se compra en el primer acto, D - M, pero no con su valor, puesto que se intercambian equivalentes, la mercancía se paga a su valor. Por ende, la modificación sólo puede surgir de su valor de uso en cuanto tal, esto es, de su consumo. Y para extraer valor del consumo de una mercancía, nuestro poseedor de dinero tendría que ser tan afortunado como para descubrir dentro de la esfera de la circulación, en el mercado, una mercancía cuyo valor de uso poseyera la peculiar propiedad de ser fuente de valor; cuyo consumo efectivo mismo, pues, fuera objetivación de trabajo, y por tanto creación de valor. Y el poseedor de dinero encuentra en el mercado esa mercancía específica: la capacidad de trabajo o fuerza de trabajo." [ Marx: El capital, ídem]

    Las condiciones que permiten convertir el trabajo en mercancía, son en primer lugar, que el poseedor de ella sea un hombre libre para poder venderla en el mercado; y en segundo lugar, ser "libre" de medios de producción, por lo que deba necesariamente recurrir a la venta de ella para su subsistencia. La forma en que la vende es necesariamente parcial, si lo hiciere en forma total, se convertiría en esclavo y esta condición se contradice con las necesidades del modo de producción.

    "Para la transformación del dinero en capital el poseedor de dinero, pues, tiene que encontrar en el mercado de mercancías al obrero libre; libre en el doble sentido de que por una parte dispone, en cuanto hombre libre, de su fuerza de trabajo en cuanto mercancía suya, y de que, por otra parte, carece de otras mercancías para vender, está exento y desprovisto, desembarazado de todas las cosas necesarias para la puesta en actividad de su fuerza de trabajo." [ Marx: El capital, ídem]

    Transformación del dinero en capital.

    El dinero propiamente tal, como equivalente de valor, no constituye un capital; es mas, como cualquier mercancía puede ser empleado para satisfacer necesidades individuales, es decir, consumido ( en la compra de valores de uso). Para que el valor que contiene el dinero, se convierta en capital debe ser incorporado al ciclo de dinero-producción de mercancías- venta de mercancías-dinero; ciclo que vuelve a iniciarse en el mismo punto de partida, sea este como capital productivo, comercial o financiero, que son las formas generales que adopta el capital.

    "El dinero en cuanto dinero y el dinero en cuanto capital sólo se distinguen, en un principio, por su distinta forma de circulación.

La forma directa de la circulación mercantil es M - D - M, conversión de mercancía en dinero y reconversión de éste en aquélla, vender para comprar. Paralelamente a esta forma nos encontramos, empero, con una segunda, específicamente distinta de ella: la forma D - M - D, conversión de dinero en mercancía y reconversión de mercancía en dinero, comprar para vender. El dinero que en su movimiento se ajusta a ese último tipo de circulación, se transforma en capital, deviene capital y es ya, conforme a su determinación, capital." [ Marx: El capital, ídem]

     En suma, el dinero que se emplea en la compra de mercancías con el objeto de valorizar su valor, es el capital; y no sería posible de convertirse en él, si no existiese en el mercado una mercancía particular, capaz de incorporar valor a las mercancías: la fuerza de trabajo en forma de mercancía, el trabajo asalariado.

    Es claro entonces que el dinero en sí, no es capital, sino solo potencialmente; lo que lo convierte en capital, son las condiciones que le permiten incorporarse al ciclo productivo en esa calidad, y el echo de ser incorporado a ese ciclo.

    La mercancía Fuerza de trabajo: su valor y su valor de uso.

    La fuerza de trabajo es el conjunto de capacidades físicas y espirituales que los hombres ponen en acción durante el proceso de producción de bienes de uso, es la fuerza necesaria y principal del proceso productivo que se manifiesta como trabajo humano creador a lo largo de la historia de la humanidad, pero es en el capitalismo donde esta fuerza se convierte en mercancía." Por fuerza de trabajo o capacidad de trabajo entendemos el conjunto de las facultades físicas y mentales que existen en la corporeidad, en la personalidad viva de un ser humano y que él pone en movimiento cuando produce valores de uso de cualquier índole." [ Marx: El capital, ídem]

    Hemos visto las condiciones necesarias para que ello sea posible; la propiedad privada sobre los medios de producción y los hombres libres y desposeídos de ellos, dueños solo de su capacidad de trabajo; esta capacidad de trabajo, convertida en mercancía, se tranza en el mercado de trabajo, como toda mercancía, por un precio que está determinado por su valor; pero a diferencia de las demás mercancías, solo se vende por un tiempo determinado: horas, días, semanas o meses. El trabajador vende su capacidad productiva por un tiempo determinado al capitalista que posee los medios de producción por tiempo indefinido."  Para que perdure esta relación es necesario que el poseedor de la fuerza de trabajo la venda siempre por un tiempo determinado, y nada más, ya que si la vende toda junta, de una vez para siempre, se vende a sí mismo, se transforma de hombre libre en esclavo, de poseedor de mercancía en simple mercancía. Como persona tiene que comportarse constantemente con respecto a su fuerza de trabajo como con respecto a su propiedad, y por tanto a su propia mercancía, y únicamente está en condiciones de hacer eso en la medida en que la pone a disposición del comprador --se la cede para el consumo-- sólo transitoriamente, por un lapso determinado, no renunciando, por tanto, con su enajenación a su propiedad sobre ella." [ Marx: El capital, ídem]

    La fuerza de trabajo, como mercancía, tiene un valor determinado por el tiempo de trabajo socialmente necesario para su producción y en este caso incluye su reproducción. Lo que es lo mismo que decir, el valor de los medios de subsistencia necesarios para que el trabajador exista en condiciones físicas y sociales para realizar su trabajo, en un determinado medio social o de acuerdo a un determinado nivel de desarrollo socio-cultural de una sociedad específica, y por supuesto, reproducir su especie en forma de otro trabajador. Los países con mayor nivel de desarrollo socio-económico, llamados países desarrollados, poseen una clase trabajadora con un nivel de vida por encima de las clases "medias" o incluso acomodadas de los países en desarrollo; pero esto no quiere decir que estén exentos de ser explotados o de necesitar vender su fuerza de trabajo por tiempo para poder subsistir en las condiciones normales de su sociedad, mantener una familia y capacitar a sus hijos para que puedan ejercer alguna actividad productiva.

    "El valor de la fuerza de trabajo, al igual que el de toda otra mercancía, se determina por el tiempo de trabajo necesario para la producción, y por tanto también para la reproducción, de ese artículo específico. En la medida en que es valor, la fuerza de trabajo misma representa únicamente una cantidad determinada de trabajo medio social objetivada en ella. La fuerza de trabajo sólo existe como facultad del individuo vivo. Su producción, pues, presupone la existencia de éste. Una vez dada dicha existencia, la producción de la fuerza de trabajo consiste en su propia reproducción o conservación. Para su conservación el individuo vivo requiere cierta cantidad de medios de subsistencia. Por tanto, el tiempo de trabajo necesario para la producción de la fuerza de trabajo se resuelve en el tiempo de trabajo necesario para la producción de dichos medios de subsistencia, o, dicho de otra manera, el valor de la fuerza de trabajo es el valor de los medios de subsistencia necesarios para la conservación del poseedor de aquélla. [208] La fuerza de trabajo, sin embargo, sólo se efectiviza por medio de su exteriorización: se manifiesta tan sólo en el trabajo. Pero en virtud de su puesta en actividad, que es el trabajo, se gasta una cantidad determinada de músculo, nervio, cerebro, etc., humanos, que es necesario reponer. Este gasto acrecentado trae consigo un ingreso también acrecentado. Si el propietario de la fuerza de trabajo ha trabajado en el día de hoy, es necesario que mañana pueda repetir el mismo proceso bajo condiciones iguales de vigor y salud. La suma de los medios de subsistencia, pues, tiene que alcanzar para mantener al individuo laborioso en cuanto tal, en su condición normal de vida. Las necesidades naturales mismas --como alimentación, vestido, calefacción, vivienda, etc.-- difieren según las peculiaridades climáticas y las demás condiciones naturales de un país. Por lo demás, hasta el volumen de las llamadas necesidades imprescindibles, así como la índole de su satisfacción, es un producto histórico y depende por tanto en gran parte del nivel cultural de un país, y esencialmente, entre otras cosas, también de las condiciones bajo las cuales se ha formado la clase de los trabajadores libres, y por tanto de sus hábitos y aspiraciones vitales. Por oposición a las demás mercancías, pues, la determinación del valor de la fuerza laboral encierra un elemento histórico y moral. Aun así, en un país determinado y en un período determinado, está dado el monto medio de los medios de subsistencia necesarios.

El propietario de la fuerza de trabajo es mortal. Por tanto, debiendo ser continua su presencia en el mercado --tal como lo presupone la continua transformación de dinero en capital--, el vendedor de la fuerza de trabajo habrá de perpetuarse, "del modo en que se perpetúa todo individuo vivo, por medio de la procreación". Será necesario [209] reponer constantemente con un número por lo menos igual de nuevas fuerzas de trabajo, las que se retiran del mercado por desgaste y muerte. La suma de los medios de subsistencia necesarios para la producción de la fuerza de trabajo, pues, incluye los medios de subsistencia de los sustitutos, esto es, de los hijos de los obreros, de tal modo que pueda perpetuarse en el mercado esa raza de peculiares poseedores de mercancías.

    Para modificar la naturaleza humana general de manera que adquiera habilidad y destreza en un ramo laboral determinado, que se convierta en una fuerza de trabajo desarrollada y específica, se requiere determinada formación o educación, la que a su vez insume una suma mayor o menor de equivalentes de mercancías. Según que el carácter de la fuerza de trabajo sea más o menos mediato, serán mayores o menores los costos de su formación. Esos costos de aprendizaje, extremadamente bajos en el caso de la fuerza de trabajo corriente, entran pues en el monto de los valores gastados para la producción de ésta." [ Marx: El capital, ídem]

    La particularidad de la mercancía fuerza de trabajo, estriba en que su valor es menor que su valor de uso, es decir que al consumirla es capaz de crear un valor superior a su propio valor y que se materializan en los productos sobre los que se ha consumido el trabajo y que pertenecen al comprador de estas mercancías, al capitalista.

    "El proceso de trabajo, en cuanto proceso en que el capitalista consume la fuerza de trabajo, muestra dos fenómenos peculiares.

El obrero trabaja bajo el control del capitalista, a quien pertenece el trabajo de aquél. El capitalista vela por que el trabajo se efectúe de la debida manera y los medios de producción se empleen con arreglo al fin asignado, por tanto para que no se desperdicie materia prima y se economice el instrumento de trabajo, o sea que sólo se desgaste en la medida en que lo requiera su uso en el trabajo.

Pero, en segundo lugar, el producto es propiedad del capitalista, no del productor directo, del obrero."..."  En la producción de mercancías, el valor de uso no es, en general, la cosa qu'on aime pour elle même [que se ama por sí misma]. Si aquí se producen valores de uso es únicamente porque son sustrato material, portadores del valor de cambio, y en la medida en que lo son. Y para nuestro capitalista se trata de dos cosas diferentes. En primer lugar, el capitalista quiere producir un valor de uso que tenga valor de cambio, un artículo destinado a la venta, una mercancía. Y en segundo lugar quiere producir una mercancía cuyo valor sea mayor que la suma de los valores de las mercancías requeridas para su producción, de los medios de producción y de la fuerza de trabajo por los cuales él adelantó su dinero constante y sonante en el mercado. No sólo quiere producir un valor de uso, sino una mercancía; no sólo un valor de uso, sino un valor, y no sólo valor, sino además plusvalor."[ Marx: El capital, t I , cap. V ]

    Producción de plusvalía: Ley económica fundamental del capitalismo.

     En el proceso del trabajo productivo, se consume el valor de uso de la fuerza de trabajo en la creación de mercancías con un determinado valor de cambio; que deben ser superiores al valor inicialmente invertido por el capitalista para que se produzca la valorización del capital. ¿ Cómo sucede esto?

    El capitalista compra la fuerza de trabajo por un tiempo determinado por su valor, los medios de subsistencia de un período determinado, por ejemplo una semana; por lo tanto en ese período de tiempo puede disponer de ella para la producción de mercancías por un valor mayor que el que ha invertido; esto lo consigue haciendo que el trabajador trabaje mas tiempo que el necesario para reponer su propio valor como mercancía, este tiempo en el que el trabajador repone su propio valor se llama tiempo de trabajo necesario; pero además el trabajador debe completar su jornada de trabajo produciendo un valor extra; este tiempo por sobre el necesario se llama tiempo de trabajo adicional o simplemente trabajo adicional y es en este tiempo en que el trabajador produce un valor extra llamado plusvalía.

    La plusvalía es el tiempo de trabajo no retribuido, durante el cual el valor originalmente invertido por el capitalista, resulta valorizado; por ello la obtención de esta plusvalía es la Ley fundamental del modo de producción capitalista.

    "Si comparamos, ahora, el proceso de formación de valor y el proceso de valorización, veremos que este último no es otra cosa que el primero prolongado más allá de cierto punto. Si el proceso de formación del valor alcanza únicamente al punto en que con un nuevo equivalente se reemplaza el valor de la fuerza de trabajo pagado por el capital, estaremos ante un proceso simple de formación del valor. Si ese proceso se prolonga más allá de ese punto, se convierte en proceso de valorización." [ Marx: El capital, ídem]

    Cómo logra el capitalista incrementar la plusvalía obtenida del trabajo a través de disminuir el tiempo de trabajo necesario y prolongar el adicional, lo veremos mas adelante.

    Capital constante y capital variable: Una relación social.

    No todo valor constituye un capital, cualquiera que sea su forma, como dinero, como una maquinaria, como mercancías de cualquier clase, incluyendo la tierra; para convertirse en capital debe ser incorporado al sistema de producción capitalista, es decir debe ser empleado para obtener plusvalía mediante la explotación del trabajo asalariado. Las herramientas del campesino o del artesano que le sirven para producir artículos de uso personal o para el intercambio, pero que se basan en el trabajo personal, como en las pequeñas parcelas o en el caso de los artesanos que fabrican sus propios productos y los venden directamente; en estos casos el valor no constituye una forma de capital. Se suele llamar capital a estos valores, solo para efectos de cálculos contables, pero en realidad el trabajo personal no es asalariado, por lo tanto no se puede hablar de plusvalía del capital, sino de revalorización del mismo en el caso de la inversión en medios de producción y de consumo en el caso de invertirlo en el propio productor o su familia.

    Haciendo este alcance acerca de los que es o no es capital, miremos mas de cerca esto que se llama capital. Podemos distinguir en él dos partes claramente; una que corresponde a lo que el capitalista invierte en mercancías para la creación de nuevas mercancías, es decir maquinarias, herramientas, materias primas, lugares de trabajo, combustibles para distintos usos, permisos, transporte, etc.;todo lo necesario y que podríamos llamar trabajo muerto, porque son mercancías que están allí y que no pueden modificar su valor por si misma, por el contrario, si no se usan o consumen se deterioran progresivamente, vale decir son consumidas por la naturaleza. Esta parte del capital que invierte el capitalista se llama capital constante, porque no posee la capacidad de modificarse; en la medida que se consume, es incorporada a las nuevas mercancías, pero no modifica su valor. Por ejemplo, si una herramienta tiene una vida útil que alcanza para fabricar 100 mercancías, incorporará en cada mercancía un 1% de su valor; lo mismo pasa con todos los elementos que forman el capital constante; pero nada nuevo de valor a sido cristalizado en la nueva mercancía, su valor se mantiene constante; de allí su nombre.

    "La parte del capital, pues, que se transforma en medios de producción, esto es, en materia prima, materiales auxiliares y medios de trabajo, no modifica su magnitud de valor en el proceso de producción. Por eso la denomino parte constante del capital o, con más concisión, capital constante." [ Marx: El capital, t I Cáp. VI]

    Otra parte del capital que contiene la mercancía ( y no se puede decir que invierte el capitalista), es el valor de la fuerza de trabajo; que aporta el trabajo humano y que se materializa en la mercancía, es decir el trabajo útil. Esta parte del capital; que el obrero adelanta en forma de trabajo al capitalista el cual paga una vez realizado; es lo que se llama capital variable porque del total de valor que el trabajador materializa en la mercancía, el capitalista solo paga una parte de él; por lo que desde el punto de vista de la "inversión" que ha echo el capital, resulta transformado cuantitativamente, se incrementa en relación a su costo. Debemos tener en cuenta que el valor de la fuerza de trabajo es igual a los medios de subsistencia del trabajador.

    "Por el contrario, la parte del capital convertida en fuerza de trabajo cambia su valor en el proceso de producción. Reproduce su propio equivalente y un excedente por encima del mismo, el plusvalor, que a su vez puede variar, ser mayor o menor. Esta parte del capital se convierte continuamente de magnitud constante en variable. Por eso la denomino parte variante del capital, o, con más brevedad, capital variable. Los mismos componentes del capital que desde el punto de vista del proceso laboral se distinguían como factores objetivos y subjetivos, como medios [253] de producción y fuerza de trabajo, se diferencian desde el punto de vista del proceso de valorización como capital constante y capital variable." [ Marx: El capital, ídem]

    La relación entre el capital constante y el capital variable, es un fenómeno particular para analizar; si el capitalista invierte un capital determinado en capital constante en forma de una máquina que realiza una determinada función en el proceso de producción más rápido que antes, el trabajo del obrero se potenciará de modo que el tiempo de trabajo empleado por él en cada mercancía disminuirá; es decir si antes en una hora producía 5 mercancías y el valor de su hora de trabajo era de 10, la parte del capital variable de la mercancía es igual a 10/5=2; pero si con la nueva máquina que incorporó el capitalista, en una hora de trabajo el obrero produce10 mercancías, su hora de trabajo aún cuesta 10, por lo que la parte del capital variable en la mercancía sería 10/10=1 es decir, la mitad que antes. Sin embargo, la proporción de capital constante que se incorpora a la mercancía, no aumenta pues por el contrario, el valor de la máquina debe ser dividido en una mayor cantidad de mercancías." Los medios de producción sólo transfieren valor a la figura nueva del producto en la medida en que, durante el proceso laboral, pierden valor bajo la figura de sus antiguos valores de uso. El máximo de pérdida de valor que pueden experimentar en el proceso de trabajo está limitado, como es obvio, por la magnitud de valor originaria, por la magnitud del valor con que entran en el proceso de trabajo, o sea por el tiempo de trabajo requerido para su propia producción. Por ende, los medios de producción nunca pueden añadir al producto más valor que el que poseen independientemente del proceso laboral al que sirven." [ Marx: El capital , ídem ]

    En el ejemplo anterior, hemos visto cómo por una modificación en el capital constante es posible variar la proporción de la composición del capital en las mercancías, acercando al capitalista a su objetivo de obtener una mejor posición en el mercado, con mercancías cuyo precio sea menor o cuya plusvalía sea mayor, cualquiera sea el caso, resulta en una ganancia para el capitalista, pero ninguna modificación en el valor de la fuerza de trabajo, o capital variable. 

    Las formas del capital para modificar estas relaciones en la composición del capital de las mercancías a favor del capitalista son, en general, por dos vías; una por medio del incremento en la productividad del trabajo, es decir incrementando su eficiencia o disminuyendo el tiempo de trabajo de cada mercancía, mediante la incorporación de los adelantos científicos y técnicos o por la organización del proceso de producción; y la otra forma es por medio de la intensificación del trabajo, es decir por medio de consumir la fuerza de trabajo a un ritmo mayor, imprimiendo una mayor velocidad en el proceso productivo.

    La proporción entre la plusvalía o valor adicional que la mercancía obtiene del trabajo, y el valor del trabajo o capital variable es lo que se designa como cuota de plusvalía y se puede representa como: plusvalía/ capital variable; o P/v. y se expresa en porcentaje.

      De lo anterior podemos fácilmente deducir que las relaciones entre el capital constante y el variable, esconden otra relación que es la relación entre los propietarios de los medios de producción y los desposeídos de ellos o proletarios. La relación aparente entre cosas, no es más que una relación entre personas.

    La jornada de trabajo.

    La jornada de trabajo ( capital variable), se puede dividir para el análisis en dos partes; una en que se reproduce a sí misma o trabajo necesario y otra en que produce un excedente o plusvalía, y es conocido como trabajo adicional.

    "Pero como en la parte de la jornada laboral en la que produce el valor diario de la fuerza de trabajo, digamos 3 chelines, se limita a producir un equivalente por el valor de esa fuerza, ya pagado por el capitalista, y como, por ende, con el valor recién creado no hace más que sustituir el valor del capital variable adelantado, esta producción de valor se presenta como mera reproducción. Es por eso que a la parte de la jornada laboral en la que se efectúa esa reproducción la denomino tiempo de trabajo necesario, y al trabajo gastado durante la misma, trabajo necesario . Necesario para el trabajador, porque es independiente de la forma social de su trabajo. Necesario para el capital y su mundo, porque éstos se basan en la existencia permanente del obrero.

    El segundo período del proceso laboral, que el obrero proyecta más allá de los límites del trabajo necesario, no cabe duda de que le cuesta trabajo, gasto de fuerza laboral, pero no genera ningún valor para él. Genera plusvalor, que le sonríe al capitalista con todo el encanto cautivante de algo creado de la nada. Llamo a esta parte de la jornada laboral tiempo de plustrabajo, y al trabajo gastado en él, plustrabajo (surplus labour). Así como para comprender el valor en general lo decisivo es concebirlo como mero coágulo de tiempo de trabajo, como nada más que trabajo objetivado, para comprender el plusvalor es necesario concebirlo como mero coágulo de tiempo de plustrabajo, como nada más que plustrabajo objetivado. " [ Marx: El capital, t I, Cáp. VII   ]

    La modificación en la relación entre capital constante y variable, no es otra cosa que la modificación en la proporción entre el trabajo necesario y el plustrabajo; es decir, la modificación de la cuota de plusvalía.

    La cuota de plusvalía. La producción de plusvalía.

    La cuota de plusvalía, dijimos, es la relación en porcentaje, entre el valor total de la plusvalía y el valor de la fuerza de trabajo empleada para producir la mercancía, en la cual se materializa el trabajo; y corresponde a la formula P/v=%; donde P representa el valor de la plusvalía producida y v el capital variable consumido en producirla. Lo que también corresponde, desde el punto de vista del tiempo de trabajo, al tiempo de trabajo adicional dividido por el tiempo de trabajo necesario en producir la mercancía.

    Las formas de modificar esta relación ya están dichas, son el aumento de la productividad del trabajo y el aumento de la intensidad del mismo; cualquiera de estos factores que se modifique, modifica la proporción en que ellos se materializan en la mercancía y por tanto la magnitud de la plusvalía que se apropia el capitalista, como también la cuota de plusvalía o relación entre la magnitud de la plusvalía y del valor del trabajo.

    La plusvalía absoluta, relativa y extraordinaria.

    El cambio en la composición del capital de la mercancía, produce cambios en la magnitud de la mercancía; ese es el objeto del capital, la obtención de plusvalía. En la obtención de la plusvalía, podemos distinguir tres formas diferentes; primero, la plusvalía que proviene de la diferencia en la jornada de trabajo entre el trabajo necesario y el adicional en relación al tiempo de trabajo. Es decir que si el necesario es de 4 horas diarias y el adicional 4 horas, la cuota de plusvalía es de 100%, si el capitalista quisiera aumentar su plusvalía sin hacer modificaciones, tendría que necesariamente prolongar la jornada de trabajo; esta plusvalía que representa la proporción entre el tiempo de trabajo necesario y el tiempo de trabajo adicional, es lo que llamamos plusvalía absoluta, porque es considerada en forma concreta para la mercancía, y se rige por los parámetros sociales medios de productividad del trabajo. Es absoluta porque no puede ser comparada sino solo consigo misma, no se expresa en relación a nada mas que sus propios elementos. Los límites de la producción de plusvalía absoluta son por tanto los que presenta la capacidad de tiempo de trabajo del obrero y las condiciones sociales de una época dada, es decir la resistencia del obrero en dos sentidos; la resistencia física y la resistencia impuesta por sus luchas sociales. Su origen se encuentra en la esfera de la producción.

     " La producción de plusvalor absoluto trae aparejado que las condiciones de trabajo, propias de cosas, se transformen en capital y los trabajadores en obreros asalariados; que los productos sean producidos en cuanto mercancías, esto es, producidos para la venta; que el proceso de producción sea al propio tiempo proceso en que el capital consume la fuerza de trabajo, y por tanto esté sometido al control directo de los capitalistas; finalmente, que se prolongue el proceso de trabajo, y por tanto la jornada laboral, más allá del punto en que el obrero sólo ha producido un equivalente por el valor de su fuerza de trabajo."..." Una vez supuestas las condiciones generales de la producción de mercancías, la producción del plusvalor absoluto consiste simplemente, por un lado, en la prolongación de la jornada laboral más allá de los límites del tiempo de trabajo necesario para la subsistencia del propio obrero, y por otro en la apropiación del plustrabajo por el capital. Este proceso puede ocurrir, y ocurre, sobre la base de modos de explotación que se conservan históricamente sin la intervención del capital."[ Marx: El capital t I, Cáp. XIV ]

    La segunda forma en que el capitalista obtiene plusvalía, es mediante la incorporación de mejoras científicas y técnicas en el proceso de producción; ya sea por incremento en la productividad del trabajo al aplicar nuevas técnicas o descubrimientos científicos, o por el incremento del ritmo o intensidad del trabajo. Esta plusvalía que se obtiene sin modificar el tiempo de la jornada de trabajo, sino solo la proporción entre el trabajo necesario y el adicional, es lo que se llama plusvalía relativa. Sus límites están determinados por el estado de desarrollo de la ciencia y la técnica en los procesos productivos y por las condiciones físicas y sico-sociales de los obreros. Su origen se encuentra también en la esfera de la producción.

    "La producción del plusvalor relativo presupone la producción del plusvalor absoluto, y por ende también la forma general adecuada de la producción capitalista. Su finalidad es el acrecentamiento del plusvalor por medio de la reducción del tiempo de trabajo necesario, Independientemente de los límites de la jornada laboral. El objetivo se alcanza mediante el desarrollo de las fuerzas  productivas del trabajo."..."La producción del plusvalor relativo, pues, supone un modo de producción específicamente capitalista, que con sus métodos, medios y condiciones sólo surge y se desenvuelve, de manera espontánea, sobre el fundamento de la subsunción formal del trabajo en el capital. En lugar de la subsunción formal, hace su entrada en escena la subsunción real del trabajo en el capital."..." Desde cierto punto de vista, la diferencia entre el plusvalor absoluto y el relativo parece ser enteramente ilusoria. El plusvalor relativo es absoluto, pues trae aparejada una prolongación absoluta de la jornada laboral, por encima del tiempo de trabajo necesario para la existencia del obrero mismo. El plusvalor absoluto es relativo, pues condiciona un desarrollo de la productividad laboral que permite confinar el tiempo de trabajo necesario a una parte de la jornada laboral. Pero si tenemos en cuenta el movimiento del plusvalor, esa apariencia de identidad se desvanece. Dados la fuerza productiva del trabajo y su grado normal de intensidad, sólo es posible aumentar la tasa del plusvalor por medio de la prolongación absoluta de la jornada laboral; por otra parte, dados los límites de la jornada laboral, sólo es posible aumentar la tasa del plusvalor por medio del cambio relativo de las magnitudes de sus componentes, el trabajo necesario y el plustrabajo, lo que a su vez, si el salario no ha de descender por debajo del valor de la fuerza de trabajo, presupone un cambio en la productividad o intensidad del trabajo." [ Marx: El capital, ídem]

    El cambio en los tiempos de producción de las mercancías, modifica su valor por la Ley que dice que el valor de las mercancías está determinado por el tiempo de trabajo socialmente necesario para producirlas; la variación en una parte de la composición del capital de las mercancías, principalmente de la que corresponde al capital variable, modifica el valor de las mercancías. Disminuyendo el tiempo de trabajo empleado en la producción, el valor de las mercancías también disminuye; su valor de uso puede permanecer constante, y su precio también, ya que éste está determinado por la media social del tiempo de trabajo y no por el empleado por cada productor individual. Si disminuye el valor de la mercancía y su valor de cambio expresado en el precio se mantiene igual, la plusvalía que se obtiene de ella es mayor; cómo se realiza esta plusvalía, encuentra su explicación en las diferencias productivas entre un capitalista y otro, al aplicar un capitalista una tecnología nueva, por ejemplo, reduce el tiempo de trabajo necesario de su mercancía antes que sus competidores o antes de la media social, lo que le permite vender a un precio promedio social y obtener una cuota de plusvalía mayor que los otros productores de una mercancía dada, hasta el momento en que la innovación tecnológica se hace común entre los productores de esa mercancía y los precios del mercado se regulan a un promedio social. Esta plusvalía que se obtiene por la diferencia productiva sobre la media social y el "sobre-precio" del producto, es la llamada plusvalía extraordinaria y sus límites están  establecidos por la velocidad del desarrollo científico y técnico incorporado a la esfera de la producción y sus orígenes se encuentran en la esfera de la circulación.

    "La máquina produce plusvalor relativo, no sólo al desvalorizar directamente la fuerza de trabajo y abaratar indirectamente la misma mediante el abaratamiento de las mercancías que entran en su reproducción, sino también porque en su primera introducción esporádica transforma el trabajo empleado por el poseedor de máquinas en trabajo potenciado, eleva el valor social del producto de la máquina por encima de su valor individual y permite al capitalista, de esta suerte, sustituir con una parte menor de valor del producto diario el valor diario de la fuerza de trabajo. De ahí que las ganancias sean extraordinarias durante este período de transición en que la industria fundada en la maquinaria sigue siendo una especie de monopolio, y el capitalista procura explotar de la manera más concienzuda ese "tiempo primero del amor juvenil"  mediante la mayor prolongación posible de la jornada laboral. La magnitud de la ganancia acicatea el hambre canina de más ganancia." [ Marx: El capital, t I cap. XIII ]

    Las clases sociales del capitalismo en relación a su base económica.

    El modo de producción capitalista está constituido por dos clases fundamentales, la de los dueños de los medios de producción en el sistema de producción capitalista, llamada burguesía que es cuantitativamente minoritaria y la clase constituida por grandes masas de trabajadores libres y desposeídos de medios de producción; el proletariado. Junto a estas clases fundamentales, se pueden encontrar otras clases sociales no fundamentales que provienen de la formación socio-económica anterior el feudalismo, que son los grandes terratenientes, poseedores de grandes extensiones de tierras y que generalmente usufructúan en forma de arriendo, obteniendo por ello una renta, los pequeños campesinos que viven del trabajo de pequeñas parcelas.

    También existen otras capas sociales como la de los intelectuales donde se ubican los artistas, estudiantes, etc. y los que existen al margen de la sociedad como el lúmpen-proletariado.

    La burguesía a su vez, se distingue entre gran burguesía y pequeña burguesía; además de otras clasificaciones de acuerdo al sector económico en que realizan su actividad, burguesía industrial, comercial o financiera. Al igual que el proletariado puede clasificarse como proletariado industrial, urbano, rural, etc.

    Con todas las distinciones que puedan hacerse sobre las clases sociales del capitalismo, lo claro es que existen dos clases sociales sobre las que se fundamenta el modo de producción capitalista, la burguesía y el proletariado. Estas clases son antagónicas por la posición que ocupan en el sistema de producción, porque sus intereses son diametralmente opuestos, son en definitiva los contrarios que coexisten uno con el otro, que se engendran uno a otro y luchan entre si porque se excluyen mutuamente, la existencia de uno necesariamente afecta la existencia del otro; el desarrollo de la burguesía no puede ser sino a costa de privaciones del proletariado; y el mejoramiento del proletariado, resulta en una merma en las ganancias de la burguesía; sin embargo ambos se necesitan para su existencia, dentro de los límites del modo de producción, prescindir de la existencia de la burguesía significa necesariamente una revolución en el modo de producción.

    El Estado en el modo de producción capitalista es el Estado de la clase dominante, la burguesía y como tal es un instrumento que tiene como objeto preservar el sistema económico y social, empleando para ello los recursos de que dispone, incluyendo la represión y la violencia, la superestructura ideológica al servicio de la clase entre lo que se cuenta la educación y las comunicaciones sociales; las constituciones políticas, las estructuras y reglamentaciones jurídicas, etc. En suma, el Estado en el capitalismo, es el instrumento de la burguesía para imponer la dictadura de burguesía en contra de las demás clases y capas de la sociedad.

    Tres fases del desarrollo del capitalismo en la industria.

    En la formación económica-social capitalista, la ley fundamental es la obtención de plusvalía; los límites propios de las condiciones de trabajo, impulsan después de determinada fase, la obtención de plusvalía mediante el incremento de la productividad del trabajo; de tal modo que el desarrollo del capitalismo, siguiendo el incremento de la plusvalía, recorre un camino en el que la obtención de plusvalía relativa ocupa el papel principal, en el análisis de éste fenómeno Marx señala tres períodos: a) la cooperación simple; b) la división del trabajo y la manufactura; c) la maquinaria y la gran industria.

    La cooperación simple.

    La cooperación capitalista simple, es la forma de producción capitalista que primero se desarrolla luego de la transformación de los talleres artesanales de los maestros burgueses del feudalismo; se caracteriza por la agrupación de grandes cantidades de asalariados en un lugar de trabajo común y que realizan una misma tarea.

    En esta situación, el resultado del trabajo depende completamente de la habilidad del trabajador. También presenta ventajas con respecto a la forma anterior, entre otras, la concentración de gran cantidad de trabajadores en un solo lugar, permite economizar en el proceso de producción, particularmente en lo que respecta al capital constante, locales, herramientas, materias primas, almacenaje, transporte, etc.

    En cuanto a los efectos sobre lo que corresponde al trabajo( capital variable), también presenta algunas ventajas; las condiciones de trabajo común permiten nivelar los tiempos de trabajo y la calidad del mismo; produciendo una especie de competencia, por lo que una cantidad de trabajadores juntos producen mas que la misma cantidad de trabajadores aislados; del mismo modo una gran cantidad de trabajadores pueden acometer grandes tareas y realizar las mismas en menor tiempo.

    La cooperación simple es un cambio en términos cuantitativos en la producción que genera un cambio en la cualidad del modo de producción. El incremento de plusvalía corresponde fundamentalmente, en su comienzo, a la masa total de plusvalía absoluta; luego se genera un cambio de cualidad del trabajo que permite al capitalista, modificar la relación entre el tiempo de trabajo necesario y el adicional, lo que incrementa la cantidad de plusvalía relativa obtenida.

    La cooperación simple otorga ventajas productivas con respecto a la pequeña producción de mercancías, lo que conduce a una progresiva desaparición de ésta y al desarrollo de la nueva forma de producción. La cooperación simple establece definitivamente el carácter social de la producción.

    "Como vimos, la producción capitalista sólo comienza, en rigor, allí donde el mismo capital individual emplea simultáneamente una cantidad de obreros relativamente grande y, en consecuencia, el proceso de trabajo amplía su volumen y suministra productos en una escala cuantitativamente mayor. El operar de un número de obreros relativamente grande, al mismo tiempo, en el mismo espacio (o, si se prefiere, en el mismo campo de trabajo), para la producción del mismo tipo de mercancías y bajo el mando del mismo capitalista, constituye histórica y conceptualmente el punto de partida de la producción capitalista. En lo que respecta al modo de producción mismo, por ejemplo, en sus comienzos la manufactura apenas se distingue de la industria gremial del artesanado por el mayor número de obreros que utiliza simultáneamente el mismo capital. El taller del maestro artesano no ha hecho más que ampliarse."..." La economía en el empleo de los medios de producción ha de examinarse, en general, desde dos puntos de vista. El primero, en cuanto aquélla abarata las mercancías y reduce, por esa vía, el valor de la fuerza de trabajo. El otro, en cuanto modifica la proporción entre el plusvalor y el capital total adelantado, esto es, la suma de valor de sus componentes constante y variable."[ Marx: El capital, t I, Cáp. XI ]

    La manufactura.

    El paso que sigue a la cooperación simple, en el desarrollo del modo capitalista de producción es la manufactura. Esta nueva forma se basa en la técnica artesanal y en la división del trabajo dentro de la empresa, es un cambio en la forma u organización del trabajo; en la forma anterior el trabajador realizaba toda la mercancía en la nueva forma, el trabajador se especializa en la fabricación de una parte de ella, dentro de los límites del incremento cuantitativo del trabajo, significa llevar a un nuevo nivel la cooperación en el trabajo. Esta nueva forma de producción capitalista, adopta diferentes formas.

    "La cooperación fundada en la división del trabajo asume su figura clásica en la manufactura. En cuanto forma característica del proceso capitalista de producción, predomina durante el período manufacturero propiamente dicho, el cual dura, en líneas muy generales, desde mediados del siglo XVI hasta el último tercio del XVIII.

La manufactura surge de dos maneras.

La primera consiste en reunir en un taller, bajo el mando del mismo capitalista, a trabajadores pertenecientes a oficios artesanales diversos e independientes, por cuyas manos tiene que pasar un producto hasta su terminación definitiva."..."Pero la manufactura se origina, también, siguiendo un camino inverso. Muchos artesanos que producen lo mismo o algo similar, por ejemplo papel, o tipos de imprenta, o agujas, son utilizados simultáneamente por el mismo capital en el mismo taller. "..."Con todo, circunstancias exteriores pronto dan motivo a que se utilice de otro modo tanto la concentración de los trabajadores en el mismo espacio como la simultaneidad de sus trabajos. Es necesario, por ejemplo, suministrar en un plazo dado una cantidad mayor de mercancías terminadas. En consecuencia, se divide el trabajo. En vez de hacer que el mismo artesano ejecute las diversas operaciones en una secuencia temporal, las mismas se disocian, se aíslan, se las yuxtapone en el espacio; se asigna cada una de ellas a otro artesano y todas juntas son efectuadas simultáneamente por los cooperadores. Esta distribución fortuita se repite, expone sus ventajas peculiares y poco a poco se osifica en una división sistemática del trabajo. La mercancía, antes producto individual de un artesano independiente que hacía cosas muy diversas, se convierte ahora en el producto social de una asociación de artesanos, cada uno de los cuales ejecuta constantemente sólo una operación, siempre la misma." [ Marx: El capital, tI, Cáp. XII ]

    Las ventajas que reporta este nuevo método de explotación del trabajo, son fundamentalmente, la reducción del tiempo de trabajo mediante la especialización del trabajador y la necesaria coordinación en el trabajo en forma de "cadena productiva"; esta disminución del tiempo de trabajo significa un incremento de la plusvalía relativa y se obtiene por aumento de la productividad del trabajo y también de la intensificación del mismo, los trabajadores deben trabajar a un ritmo que es impuesto por el capitalista.

    Una característica del período manufacturero del capitalismo es la estrecha vinculación entre el capital industrial y el comercial.

    La revolución industrial y la industrialización. La máquina como medio de intensificación del trabajo.

    La división del proceso de trabajo, la especialización del mismo, creó las condiciones básicas para el desarrollo de la industria, para la introducción de maquinarias en el proceso de producción. Este proceso de incorporación de la máquina en la producción se realiza entre fines del siglo XVIII y durante el siglo XIX se había extendido por Europa y EE.UU.. El fundamento de la nueva forma en la producción capitalista, su base técnica-material, es la máquina como medio de producción. Este período corresponde a lo que se conoce en la historia como "la revolución industrial", y esta marcada por la invención de la máquina a vapor que además resultó en un impulso a atrás ramas de la producción como la metalurgia y la industria de producción de maquinarias ( medios de producción); también contribuyó al desarrollo y crecimiento de las ciudades y al desarrollo de el proletariado industrial.

    La máquina como elemento rector en el proceso del trabajo, sustituye en ese papel al hombre y lo transforma en un apéndice de la máquina, haciendo posible la instauración de la disciplina capitalista en el trabajo, en la cual el obrero depende de los procesos que establece la máquina, conduciendo con ello a un control casi total por parte del capitalista del ritmo de trabajo mediante el control de la velocidad de operación de la máquina, elevando con ello la intensidad del trabajo; por otra parte, la alta productividad de la máquina disminuye los costos de producción y eleva la productividad del trabajo; todo ello resulta en un incremento de la plusvalía relativa en la producción ( sin considerar la obtención de plusvalía extraordinaria en el mercado, por la innovación)

    La máquina incrementa el dominio del hombre sobre la naturaleza, en sí representa un alivio para el hombre porque acorta y facilita las tareas que realiza; sin embargo la utilización de la máquina por el capitalista como medio de incrementar la plusvalía, se transforma en una herramienta de intensificación del trabajo, por lo que en la industria maquinizada los obreros son consumidos como fuerza de trabajo en una medida cuantitativamente mayor.

    Otra consecuencia de la introducción de la maquinaria en al industria es el reemplazo de las funciones del obrero, por lo que éste se encuentra en una mayor inseguridad en el trabajo que antes y su capacitación para el trabajo tiene cada vez menos requerimientos, es menos calificada por un lado y por otro se crea una nueva capa de trabajadores especialistas en determinados procesos maquinizados, técnicos e ingenieros que incrementan la división entre el trabajo manual y el intelectual.

    "En sus "Principios de economía política" dice John Stuart Mill: "Es discutible que todos los inventos mecánicos efectuados hasta el presente hayan aliviado la faena cotidiana de algún ser humano". Pero no es éste, en modo alguno, el objetivo de la maquinaria empleada por el capital. Al igual que todo otro desarrollo de la fuerza productiva del trabajo, la maquinaria debe abaratar las mercancías y reducir la parte de la jornada laboral que el obrero necesita para sí, prolongando, de esta suerte, la otra parte de la jornada de trabajo, la que el obrero cede gratuitamente al capitalista. Es un medio para la producción de plusvalor.

En la manufactura, la revolución que tiene lugar en el modo de producción toma como punto de partida la fuerza de trabajo; en la gran industria, el medio de trabajo."..."Considerada exclusivamente como medio para el abaratamiento del producto, el límite para el uso de la maquinaria está dado por el hecho de que su propia producción cueste menos trabajo que el trabajo sustituido por su empleo. Para el capital, no obstante, ese límite es más estrecho. Como aquél no paga el trabajo empleado, sino el valor de la fuerza de trabajo empleada, para él el uso de la máquina está limitado por la diferencia que existe entre el valor de la misma y el valor de la fuerza de trabajo que remplaza. Como la división de la jornada laboral en trabajo necesario y plustrabajo difiere según los países, y difiere también, asimismo, según las épocas en el mismo país, o según los ramos de actividad en el mismo período; como, además, el salario real del obrero ora cae por debajo del valor de su fuerza de trabajo, ora supera dicho valor, la diferencia entre el precio de la maquinaria y el precio de la fuerza de trabajo que debe sustituir puede variar considerablemente, por más que la diferencia entre la cantidad de trabajo necesaria para la producción de la máquina y la cantidad total del trabajo sustituido por ella se mantenga invariable . Pero es sólo la primera de esas diferencias la que determina los costos de producción de la mercancía para el capitalista mismo y la que influye sobre él, mediante las leyes coercitivas de la competencia."..."Así, este poderoso reemplazante de trabajo y de obreros se convirtió sin demora en medio de aumentar el número de los asalariados, sometiendo a todos los integrantes de la familia obrera, sin distinción de sexo ni edades, a la férula del capital. El trabajo forzoso en beneficio del capitalista no sólo usurpó el lugar de los juegos infantiles, sino también el del trabajo libre en la esfera doméstica, ejecutado dentro de límites decentes y para la familia misma 

El valor de la fuerza de trabajo no estaba determinado por el tiempo de trabajo necesario para mantener al obrero adulto individual, sino por el necesario para mantener a la familia obrera. Al arrojar a todos los miembros de la familia obrera al mercado de trabajo, la maquinaria distribuye el valor de la fuerza de trabajo del hombre entre su familia entera. Desvaloriza, por ende, la fuerza de trabajo de aquél."...." Friedrich Engels, en su "Situación de la clase obrera de Inglaterra", y otros autores han expuesto tan exhaustivamente la degradación moral causada por la explotación capitalista de las mujeres y los niños, que me limitaré aquí a recordarla. Pero la devastación intelectual, producida artificialmente al transformar a personas que no han alcanzado la madurez en simples máquinas de fabricar plusvalor devastación que debe distinguirse netamente de esa ignorancia natural que deja en barbecho la mente sin echar a perder su capacidad de desarrollarse, su natural fecundidad ..."

..."Si bien las máquinas son el medio más poderoso de acrecentar la productividad del trabajo, esto es, de reducir  el tiempo de trabajo necesario para la producción de una mercancía, en cuanto agentes del capital en las industrias de las que primero se apoderan, se convierten en el medio más poderoso de prolongar la jornada de trabajo más allá de todo límite natural. Generan, por una parte, nuevas condiciones que permiten al capital dar rienda suelta a esa tendencia constante que le es propia, y por otra, nuevos motivos que acicatean su hambre rabiosa de trabajo ajeno.

En primer término en la maquinaria adquieren autonomía, con respecto al obrero, el movimiento y la actividad operativa del medio de trabajo. Se vuelve éste, en sí y para sí, un perpetuum mobile industrial, que seguiría produciendo ininterrumpidamente si no tropezara con ciertas barreras naturales en sus auxiliares humanos: debilidad física y voluntad propia. Como capital y en cuanto tal el autómata posee en el capitalista conciencia y voluntad está animado pues por la tendencia a constreñir a la mínima resistencia las barreras naturales humanas, renuentes pero elásticas "

[ Marx: El capital, t I, Cáp. XIII ]

    La gran industria y la agricultura.

    El empleo de la maquinaria en la agricultura genera un extraordinario cambio en la productividad del trabajo del campo, contribuyendo a una profundidad entre las diferencias entre los grandes terratenientes y los pequeños productores agrícolas. La concentración del capital y el empobrecimiento de grandes masas que ello conlleva determina el desarrollo de dos grupos sociales: la burguesía rural y el proletariado agrícola.

    Junto a ellos, los pequeños productores agrícolas coexisten entre los intereses de ambos; por un lado aspiran a ser productores mayores y por otro lado comparten la forma de vida del proletariado agrícola. La explotación de los trabajadores del campo se subyuga a las tareas propias del campo y a sus épocas de trabajo, por lo que el empleo temporal suele ser la regla.

    No obstante el desarrollo de las formas capitalistas de producción en la agricultura, persiste y se profundizan las diferencias y oposiciones entre el desarrollo de ambos sectores, subordinándose generalmente, la producción agrícola a los intereses de la producción industrial.

    No es menor tampoco, las consecuencias socio-culturales y ecológicas que la industrialización de la agricultura a traído consigo.

    "Es en la esfera de la agricultura donde la gran industria opera de la manera más revolucionaria, ya que liquida el baluarte de la vieja sociedad, el "campesino", sustituyéndolo por el asalariado. De esta suerte, las necesidades sociales de trastocamiento y las antítesis del campo se nivelan con las de la ciudad. Los métodos de explotación más rutinarios e irracionales se ven remplazados por la aplicación consciente y tecnológica de la ciencia. El modo de producción capitalista consuma el desgarramiento del lazo familiar originario entre la agricultura y la manufactura, el cual envolvía la figura infantilmente rudimentaria de ambas. Pero, al propio tiempo, crea los supuestos materiales de una síntesis nueva, superior, esto es, de la unión entre la agricultura y la industria sobre la base de sus figuras desarrolladas de manera antitética. Con la preponderancia incesantemente creciente de la población urbana, acumulada en grandes centros por la producción capitalista, ésta por una parte acumula la fuerza motriz histórica de la sociedad, y por otra perturba el metabolismo entre el hombre y la tierra, esto es, el retorno al suelo de aquellos elementos constitutivos del mismo que han sido consumidos por el hombre bajo la forma de alimentos y vestimenta, retorno que es condición natural eterna de la fertilidad permanente del suelo. Con ello destruye, al mismo tiempo, la salud física de los obreros urbanos y la vida intelectual de los trabajadores rurales. Pero a la vez, mediante la destrucción de las circunstancias de ese metabolismo, circunstancias surgidas de manera puramente natural, la producción capitalista obliga a reconstituirlo sistemáticamente como ley reguladora de la producción social y bajo una forma adecuada al desarrollo pleno del hombre. En la agricultura, como en la manufactura, la transformación capitalista del proceso de producción aparece a la vez como martirologio de los productores; el medio de trabajo, como medio de sojuzgamiento, de explotación y empobrecimiento del obrero, la combinación social de los procesos laborales, como opresión organizada de su vitalidad, libertad e independencia individuales. La dispersión de los obreros rurales en grandes extensiones quebranta, al mismo tiempo, su capacidad de resistencia, mientras que la concentración aumenta la de los obreros urbanos. Al igual que en la industria urbana, la fuerza productiva acrecentada y la mayor movilización del trabajo en la agricultura moderna, se obtienen devastando y extenuando la fuerza de trabajo misma. Y todo progreso de la agricultura capitalista no es sólo un progreso en el arte de esquilmar al obrero, sino a la vez en el arte de esquilmar el suelo; todo avance en el acrecentamiento de la fertilidad de éste durante un lapso dado, un avance en el agotamiento de las fuentes duraderas de esa fertilidad." [ Marx: El capital, ídem]

    La socialización de la producción y del trabajo en el capitalismo. Sus límites.

    La introducción de la maquinaria en la producción en forma amplia, contribuye en gran medida a la socialización del trabajo; en primer lugar, la maquinización concentra en un lugar grandes producciones industriales; en segundo lugar, se incrementa la división social del trabajo, la especialización llega también a las industrias, nacen y se diversifican las ramas de la industria y de la agricultura y se acentúa la interdependencia entre las distintas ramas de la producción y de la actividad económica en general; en tercer lugar, desaparecen las pequeñas producciones de la economía natural, se funden los pequeños mercados y se desarrollan los grandes mercados nacionales y mundiales; en cuarto lugar, desaparece la dependencia personal del trabajador en la producción, el trabajo asalariado se generaliza y la formación del ejército de reserva es constituido por una masa de población flotante que asegura una afluencia constante de mano de obra; en quinto lugar, surgen los grandes centros industriales y la población se concentra cada vez mas en las grandes ciudades, contribuyendo a la escisión cada vez mayor de la sociedad en dos clases: la de los capitalistas y la de los asalariados..

    "La burguesía ha despojado de su aureola a todas las profesiones que hasta entonces se tenían por venerables y dignas de piadoso respeto. Al médico, al jurisconsulto, al sacerdote, al poeta, al hombre de ciencia, los ha convertido en sus servidores asalariados.

La burguesía ha desgarrado el velo de emocionante sentimentalismo que encubría las relaciones familiares, y las ha reducido a simples relaciones de dinero."...

.."La burguesía no puede existir sino a condición de revolucionar incesantemente los instrumentos de producción y, por consiguiente, las relaciones de producción, y con ello todas las relaciones sociales. La conservación del antiguo modo de producción era, por el contrario, la primera condición de existencia de todas las clases industriales precedentes. Una revolución continua en la producción, una incesante conmoción de todas las condiciones sociales, una inquietud y un movimiento constantes distinguen la época burguesa de todas las anteriores. Todas las relaciones estancadas y enmohecidas, con su cortejo de creencias y de ideas veneradas durante siglos, quedan rotas; las nuevas se hacen añejas antes de llegar a osificarse. Todo lo estamental y estancado se esfuma; todo lo sagrado es profanado, y los hombres, al fin, se ven forzados a considerar serenamente sus condiciones de existencia y sus relaciones recíprocas.

Espoleada por la necesidad de dar cada vez mayor salida a sus productos, la burguesía recorre el mundo entero. Necesita anidar en todas partes, establecerse en todas partes, crear vínculos en todas partes.

Mediante la explotación del mercado mundial, la burguesía ha dado un carácter cosmopolita a la producción y al consumo de todos los países. Con gran sentimiento de los reaccionarios, ha quitado a la industria su base nacional. Las antiguas industrias nacionales han sido destruidas y están destruyéndose continuamente. Son suplantadas por nuevas industrias, cuya introducción se convierte en cuestión vital para todas las naciones civilizadas, por industrias que ya no emplean materias primas indígenas, sino materias primas venidas de las más lejanas regiones del mundo, y cuyos productos no sólo se consumen en el propio país, sino en todas las partes del globo. En lugar del antiguo aislamiento y la amargura de las regiones y naciones, se establece un intercambio universal, una interdependencia universal de las naciones. Y eso se refiere tanto a la producción material, como a la intelectual. La producción intelectual de una nación se convierte en patrimonio común de todas. La estrechez y el exclusivismo nacionales resultan de día en día más imposibles; de las numerosas literaturas nacionales y locales se forma una literatura universal."..."La burguesía suprime cada vez más el fraccionamiento de los medios de producción, de la propiedad y de la población. Ha aglomerado la población, centralizado los medios de producción y concentrado la propiedad en manos de unos pocos. La consecuencia obligada de ello ha sido la centralización política. Las provincias independientes, ligadas entre sí casi únicamente por lazos federales, con intereses, leyes, gobiernos y tarifas aduaneras diferentes han sido consolidadas en una sola nación, bajo un solo Gobierno, una sola ley, un solo interés nacional de clase y una sola línea aduanera." [ Marx-Engels: El manifiesto..comunista]

    La competencia impulsa el desarrollo incesante de las fuerzas productivas, pero la avidez por la plusvalía del capitalista, frena ese desarrollo; el capitalista siguiendo la Ley fundamental del capitalismo, no "invierte" en capital constante sino cuando ha agotado las posibilidades de la parte variable del capital, es decir del trabajo; por otro lado la permanente restricción en los salarios de la gran masa de trabajadores asalariados que son la base del consumo, que constituyen el contenido de la fuerza impulsora del mercado, incide en un freno al consumo; por lo que el capitalismo, impulsado por una parte a desarrollar las fuerzas productivas, incrementando la tecnología, por otra parte frena el consumo de los productos que esa misma tecnología incrementa, imprimiendo a su desarrollo un carácter cíclico de crisis, durante las cuales se destruye gran parte del trabajo social materializado, en forma de colapsos económicos, desvalorizaciones de monedas nacionales, y en ciertas circunstancias recurriendo a la guerra como forma de consumir grandes cantidades de productos. En todas estas crisis productivas, el valor se trasvasija de un sector a otro de la economía, como resultado de lo cual, se incrementa la concentración y centralización del capital.

    Tales son los límites de la socialización de la producción y del trabajo en el modo capitalista de producción; límites que no pueden ser rebasados por el capitalismo porque entraña un cambio en su esencia que significa su propia destrucción, significaría desconocer su Ley fundamental y el objeto mismo del sistema económico y social. De esto se desprende que no es posible "mejorar" el capitalismo desde el punto de vista social, no es posible un capitalismo "bueno" para los trabajadores; la mejoría transitoria que a veces logra el proletariado con sus luchas sociales, inevitablemente deberán ser perdidas en lo económico, en la medida que el sistema de producción capitalista avance otro paso mas hacia su próxima crisis.

    El salario: continúa en economía segunda parte.